el libertino: SÁTIRA POLÍTICA
Así no es na’ la cosa
Y como este año no nos tocan elecciones, como que la política entera está como post 18, poquito hinchada, reteniendo líquidos, medio fofa. Y es que, no sé si les pasa, pero como que los de allá y los de acá estamos mirándonos de lejos, viendo las mismas cosas con interpretaciones súper distintas.
Chilena yo soy
Deseo de todo corazón que hayan tenido unas preciosas fiestas patrias y que, como yo, encuentren siempre dicha en esto de ser chilenos, que es tan difícil de explicar y solo se puede sentir.
Infierno
Esta pitonisa, ruega, de todo corazón por justicia para Charlie y su familia y porque su legado no se pierda en el silencio y la mugre.
4 ever
Al frente siguen intactos los mismos anhelos, las mismas pulsiones. Entonces la pregunta más importante es, y nosotros, los rechazones, ¿qué vamos a hacer? Yo voy a seguir agradeciendo ese día, celebrando y recordando.
¿Qué empanada eres?
Sentí un llamado a servir a la patria desde esta columna de sátira con una herramienta muy sencilla; les presento el Iliberalómetro de K-Sandra, modelo 2026.
+ SÁTIRA
La media perso
Si el gobierno anterior nos trajo entre otras cosas, una perso que transitaba por la senda del descaro, yo espero que este gobierno nos lleve más bien por el camino del carácter y la justa medida de las cosas. Y por último, que enfrenten lo que se viene, con mucha, con toda la personalidad.
Un sol llamado Gabriel
El poder, la atención, ser una figura histórica, como hijo que es de nuestra generación, eso sí que lo motiva. Y si se fijan, se demoró bien poco en volver.
Esto no prendió
Estoy disfrutando lo votado, porque pese a mi cinismo basal y perenne, parece que este Presidente sí va a cumplir sus promesas de campaña, cosa que no sé si me ha pasado antes en la vida.
Huele a peligro
El problema de La Cofradía fue no entender que, al tener cargos cercanos a un partido político, los límites y estándares para ellos, eran distintos. Súmese, esta cosa generacional que tenemos los millennials (somos los peores) de dinamitar los márgenes entre lo público y lo privado.
Como pitearse la política en cuatro sencillos pasos
Le aprueban el corazón de su megarreforma, es su momento de brillar, ¿cierto? No. Usted no cacaree los huevos que ponga, permita que otros controlen la agenda, que le quiten la pelota. Aquí lo que queremos es que la gente sienta siempre, que todo está mal.
