INBA

Key Takeaways

  • Estudiantes del Internado Nacional Barros Arana (INBA) denunciaron que son amenazados con cuchillos por otros menores para que se encapuchen y participen en manifestaciones violentas que interrumpen la jornada escolar.
  • El SLEP Santiago Centro recibió informes sobre estas amenazas y realizó la denuncia ante el Ministerio Público.

El Líbero informó hace exactamente una semana que uno de los menores de edad detenidos en el Instituto Nacional luego de la manifestación incendiaria que se registró en el patio de ese liceo el viernes 11 de septiembre, indicó luego de ser retenido que le habían pagado 70.000 pesos por participar en esos hechos violentos. No habría sido esa la única oportunidad en la que se le entregó o prometió alguna remuneración económica a estudiantes de liceos emblemáticos por encapucharse y lograr la interrupción de la jornada escolar.

Este medio tuvo acceso a un informe del Internado Nacional Barros Arana (INBA), en el que se da cuenta del testimonio de un alumno que dijo que «le ofrecieron dinero por participar» en una protesta con otros encapuchados. No se indica el monto ni el nombre de la persona o grupo que supuestamente estuvo dispuesto a pagarle.

El documento también incluye los dichos de otros menores que se refirieron a mecanismos diferentes, a los que aseguran que son sometidos para lograr que se encapuchen y participen. Aseveraron que otros adolescentes los amenazan con golpearlos o incluso con acuchillarlos.

El informe en el que quedó registro de esas afirmaciones se elaboró a propósito de una de las jornadas que se suscitaron durante este año escolar, en las que un grupo muy reducido de menores al interior del INBA salieron a uno de los patios, portando capuchas, en intentos fallidos de llegar a la calle a hacer manifestaciones violentas e interrumpir la jornada escolar.

Este medio omite datos contenidos en el documento como fechas, nombres y algunos detalles específicos sobre estos amedrentamientos, con el objetivo de que los involucrados en estos hechos no puedan identificar a los menores que ofrecieron los relatos.

El Líbero consultó al SLEP Santiago Centro, sostenedor de los 43 liceos de la comuna, si desde ese liceo les habían hecho llegar el mencionado informe y si habían puesto en conocimiento del mismo a la Fiscalía.

«Recibimos el informe del Internado Nacional Barros Arana con los hechos correspondientes (este medio omite el mes de ocurrencia por las razones mencionadas anteriormente). Frente a ello, se hizo la denuncia correspondiente al Ministerio Público, aportando toda la información para iniciar la investigación», indicaron.

Desde el SLEP explicaron que «gracias al trabajo del equipo, situaciones como las descritas han podido ser controladas de forma efectiva, por lo que respaldamos absolutamente las decisiones de la rectora». El liceo emblemático es dirigido actualmente por Urbi Rojas, que llegó al cargo por concurso de Alta Dirección Pública en diciembre pasado.

«Hemos estado trabajando en conjunto al equipo directivo del INBA, ejecutando medidas para entregar el servicio educativo a la comunidad sin interrupciones y en espacios seguros», agregaron.

Aseguran que algunas de las amenazas son con arma blanca

Cuando los amenazan con acuchillarlos, indicaron los alumnos que expusieron la situación, los agresores actúan con arma blanca en mano, que les ponen en diversas partes del cuerpo a sus víctimas.

De acuerdo con el informe del INBA, uno de los afectados se refirió a que lo intimidaron con «una cuchilla». Otro, relató que lo amenazaron con un «cuchillo», «obligándolo a él y otros estudiantes (…) a encapucharse y hacer desmanes, en un intento de lograr ‘el despacho’”, esto es que se ponga fin a la jornada escolar y se envíe a los estudiantes a sus casas.

Este último caso quedó registrado en un «reporte de situación» que elaboró un día después del hecho no el INBA, sino una universidad, debido a que un estudiante de esa casa de estudios se encontraba por razones académicas en el liceo emblemático en el momento en el que se presentaron los sucesos violentos en el patio, que no pasaron a mayores gracias a la acción de contención de los funcionarios de esa institución. Así se señala en ese documento, al que también tuvo acceso El Líbero.

¿Quiénes son los que amenazan?

En ese mismo reporte de situación se hace referencia a lo que uno de los alumnos que ofreció su relato dijo sobre los agresores.

El menor indicó que en ese caso quienes los intimidaron fueron «exalumnos que se encontraban dentro del colegio, y tal vez alumnos de cursos superiores».

El ingreso a liceos emblemáticos de adolescentes que ya no son alumnos de esas instituciones, pero que entran -generalmente ayudados por otros estudiantes- para participar de hechos violentos, es una práctica sobre la que ya se ha tenido noticia.

Uno de los adolescentes que fue detenido el viernes 11 de septiembre luego de los desmanes en el Instituto Nacional -el mismo que dijo que le habían pagado y que es señalado de haberle arrojado bencina en la cara a una de las funcionarias de esas institución-, no es actualmente alumno de ese liceo. Sin embargo, lo detuvieron dentro del colegio.

El menor de 14 años de edad ingresó al establecimiento educativo portando su antiguo uniforme. Empezó a cursar sus estudios en ese liceo emblemático en marzo de este año y en junio lo expulsaron tras ser reconocido como uno de los estudiantes que participó en la movilización incendiaria del 28 de mayo, en la que le arrojaron una bomba molotov a un periodista de Radio Bío Bío que estaba cubriendo el hecho.

Conforme a los antecedentes de la participación del adolescente en esa jornada de manifestaciones, ese día se habría ocupado precisamente de permitir el ingreso al Instituto Nacional de personas externas y de colaborar a cubrirlos con una tela mientras se cambiaban de ropa.

Apoderados indicaron que también amenazan a sus hijos para que no entren a las salas durante las manifestaciones

Volviendo con los informes, en uno de ellos se señala que las amenazas a los estudiantes no son solo para que se encapuchen y participen activamente de las manifestaciones incendiarias.

«Apoderados (este medio omite el dato del curso al que asisten sus representados) enviaron audios de WhatsApp indicando que sus hijos habrían sido amenazados de agresión física y de acuchillarlos si es que entraban a la sala de clases (mientras duraba la acción violenta)», se indica en uno de los documentos.

En el informe se detalla que «dichos apoderados están de acuerdo en que estos audios y mensajes sean entregados a Fiscalía como medio de respaldo de las amenazas recibidas».

Lo allí señalado corresponde al modus operandi que emplean los grupos de estudiantes encapuchados, que siempre son pequeños, y que actúan de manera idéntica en todos los liceos emblemáticos en los que impulsan estas acciones: especialmente cuando salen de los baños vestidos con los overoles blancos y portando la bencina, requieren de grupos numerosos de alumnos que les sirvan como una especie de escudo, para dificultar que los funcionarios de los respectivos colegios puedan retenerlos.

Esta forma de actuación ha quedado relatada en las múltiples querellas que por hechos violentos en estas instituciones ha interpuesto, en el caso de los colegios ubicados en Santiago, tanto el SLEP Santiago Centro, como el anterior sostenedor, la Municipalidad de ese comuna.

Te podría interesar la nota:

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.