Las manifestaciones de secundarios en las que personas con overoles blancos salen de algunos liceos emblemáticos a lanzar bombas molotov no cesan. En las querellas de estos casos que figuran en la página del Poder Judicial, hay un modus operandi que se repite: el personal que trabaja en esos colegios se percata de que ocurrirá una protesta incendiaria cuando grupos de estudiantes hombres ingresan en masa a un mismo baño. Es ahí donde se visten con los ya conocidos overoles y una vez que salen se inician los hechos de violencia.

Muchas veces también son los baños el lugar en el que acopian la bencina y los demás materiales que ocupan para estas acciones. Estos detalles también están contenidos en esos mismos expedientes. De hecho, la explosión de artefactos incendiarios en la que resultaron gravemente heridos 35 estudiantes del Internado Nacional Barros Arana (INBA) el 23 de octubre de 2024, se produjo en un baño (ver abajo).
Con esto como telón de fondo, en ese liceo, a principios del mes pasado, se instalaron rejas en el acceso de los baños de dos patios.
Integrantes de esa comunidad educativa relatan a El Líbero que una vez que se instalaron las rejas, hubo algunos estudiantes que acudieron ante la directiva del colegio a solicitar detalles sobre la medida y que luego de eso -para sorpresa de funcionarios y apoderados- el asunto escaló al Congreso de la República, pues la diputada frenteamplista Emilia Schneider envió un documento al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, sostenedor del liceo, pidiendo explicaciones al respecto.
El oficio, signado con el N° 16676, es de acceso público en el portal de la Cámara de Diputados y en él se “solicita información respecto de la instalación de rejas en los baños del INBA y las medidas adoptadas para restringir el acceso a dichos servicios higiénicos”.
En la solicitud, la parlamentaria -que presidía la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile en pleno estallido de 2019, desde dónde llamó a participar en manifestaciones (ver abajo)- pide explicaciones detalladas con respecto a múltiples aspectos relacionados con las mencionadas rejas: la instalación, los fundamentos de la medida, la participación de la comunidad educativa, el cumplimiento de la normativa patrimonial, el funcionamiento de los servicios higiénicos, el financiamiento de la obra, la evaluación de su impacto y la compatibilidad con la ley sobre convivencia de las comunidades educativas, así como sobre medidas futuras.
Este medio consultó al SLEP Santiago Centro sobre la instalación de las rejas en los baños. Desde esa instancia responden que se trata de una medida «preventiva», «excepcional» y «temporal». «Esta decisión se adoptó tras constatar reiterados actos de deterioro y vandalismo, entre ellos la rotura de urinarios y lavamanos, así como rayados en las paredes, situaciones que afectaban las condiciones de uso de estos espacios y menoscababan la dignidad de los estudiantes», indican, detallando las circunstancias en las que empezaron a registrarse tales hechos (ver abajo).
En conversación con El Líbero, personas vinculadas al INBA cuestionan el oficio que presentó la diputada Schneider. «Parece un documento enviado para boicotear o interferir en la autonomía que deben tener los directores y los sostenedores. ¿Cuántas veces ha habido problemas afuera del INBA este semestre? Cero, ninguna. La decisión de colocar las rejas fue completamente acertada. Hay más baños en el liceo que son suficientes. Además, los baños son donde aprovechan para hacer de las suyas los pocos que buscan dónde encapucharse, porque son pocos en comparación con el total de estudiantes», asevera una de ellas al ser consultada por este medio.
Según Schneider la instalación de las rejas «genera preocupación desde la perspectiva de la convivencia y el bienestar de la comunidad educativa»
En el oficio, la parlamentaria afirma que ha «tomado conocimiento de la preocupación manifestada por integrantes de la comunidad educativa del INBA, quienes informan que, con fecha 6 de julio del presente año, fueron instaladas rejas metálicas de gran magnitud en los accesos a los baños de los patios Verde y Amarillo del establecimiento, sin que dicha intervención hubiera sido previamente informada a estudiantes, apoderados, funcionarios o demás integrantes de la comunidad educativa».
En criterio de la diputada, esta situación «genera preocupación desde la perspectiva de la convivencia y el bienestar de la comunidad educativa, particularmente considerando la entrada en vigencia de la Ley N° 21.809«.
La norma que menciona la parlamentaria es la referida a «convivencia, buen trato y bienestar de las comunidades educativas, con el objeto de prevenir y erradicar el acoso escolar, la discriminación y todo tipo de violencia en los establecimientos educacionales».
SLEP: «Fue una medida excepcional para proteger la infraestructura y prevenir nuevos daños»
Desde el SLEP sostienen que la decisión de instalar las rejas estuvo motivada por evitar hechos de vandalismo en los baños. Especifican que estas acciones «comenzaron a registrarse de manera reiterada, especialmente después de las 16:00 horas, horario en que se concentraban la mayor parte de las incidencias».
«Como consecuencia, el establecimiento debía efectuar constantes reparaciones de infraestructura, las que implicaban un importante gasto en trabajos de gasfitería, pintura y otros arreglos necesarios para restituir las condiciones adecuadas de los servicios higiénicos», responden a El Líbero.
El SLEP asevera que el asunto «ha sido conversado con la comunidad educativa». «La instalación de las estructuras metálicas constituyó una medida excepcional y de carácter temporal, orientada a proteger la infraestructura, prevenir nuevos daños y garantizar que los servicios higiénicos permanecieran en condiciones adecuadas para el uso de toda la comunidad educativa», indican. Detallan que la colocación de las rejas estuvo acompañada de la decisión, también preventiva, de «incorporar una persona que apoya el cuidado y la seguridad en horario vespertino, lo que se ha desarrollado con normalidad».
En todo caso, desde ese servicio explican que «de acuerdo con los antecedentes proporcionados por el establecimiento, la implementación de estas medidas no ha impedido que los estudiantes accedan a los servicios higiénicos. Por el contrario, su finalidad ha sido preservar el adecuado funcionamiento de estos espacios, evitando su deterioro y procurando que permanezcan disponibles en condiciones apropiadas para toda la comunidad educativa». Son enfáticos en afirmar que el INBA «mantiene servicios higiénicos suficientes para atender a su población estudiantil».
Este medio consultó al SLEP si, aunque el objetivo principal de la medida no fue obstaculizar la acción de encapuchados en los baños, podría decirse que fue una consecuencia positiva que estos espacios no pudieran ser empleados para esos fines. Desde ahí responden que «la finalidad de la medida fue prevenir el deterioro reiterado de los servicios higiénicos, resguardar la infraestructura del establecimiento y asegurar que estos espacios permanecieran disponibles en condiciones adecuadas para toda la comunidad educativa. En ese contexto, cualquier efecto que contribuya a evitar un uso distinto de aquel para el cual fueron concebidos los servicios higiénicos resulta compatible con dicho propósito. Sin embargo, la medida no fue diseñada para impedir el uso de los baños por los estudiantes, sino para favorecer el uso adecuado de estas dependencias».
Desde esta instancia resaltan que «durante el año 2026 no se han registrado manifestaciones incendiarias en el establecimiento».
«Si bien se han presentado algunos intentos de ocupación que no prosperaron, el conjunto de medidas preventivas implementadas ha contribuido a resguardar la infraestructura y a favorecer la continuidad de las actividades escolares», afirman.
«En ese baño antes pasaba de todo, entraban de hasta 50 estudiantes y era allí donde se concertaban»
Integrantes de la comunidad educativa aportan detalles sobre lo que, aseguran, ocurría anteriormente en uno de los baños a los que la diputada se refiere en el oficio.
«Ella habla desde la ignorancia. El baño del Patio Verde, que es el que tiene el acceso más grande por ese sector y que tiene otro acceso que da a un pasillo que comunica con el Patio Amarillo, es el más grande del INBA. En ese baño antes pasaba de todo, entraban de hasta 50 estudiantes y era allí donde se concertaban y donde se encapuchaban», indica a El Líbero uno de ellos.
«Muchas veces en el verano arreglan los baños y cuando inicia el año escolar un grupo minoritario de estudiantes los daña, les saca las tazas y ya ni pueden usarse. Los vandalizan», agrega.
Más de 30 requerimientos específicos presentó la diputada frenteamplista
En el documento que envió al SLEP Santiago Centro, Schneider solicita a ese servicio que respondan más de 30 requerimientos específicos en cuanto a la instalación de las rejas.
«Informe cuáles fueron las razones técnicas, pedagógicas, disciplinarias, de seguridad o de cualquier otra naturaleza que justificaron la instalación de dichas rejas», «indique si se evaluaron alternativas distintas a la instalación de barreras físicas para abordar las problemáticas detectadas», «señale si existe algún informe técnico que recomiende esta medida», «indique si la decisión se fundó en algún informe de seguridad, prevención de riesgos, diagnóstico de infraestructura, informe de convivencia escolar o cualquier otro antecedente técnico». Esa son algunas de las solicitudes de la parlamentaria.
Los requerimientos de la lista son sobre variadas materias que pudieran aplicarse a la instalación de las rejas: «indique si la medida fue previamente informada al consejo escolar, centro de estudiantes, centro general de padres y apoderados, consejo de profesores u otras instancias de participación»; «señale si se efectuó algún proceso de consulta o participación de la comunidad educativa previo a la adopción de esta decisión», «indique qué medidas se adoptarán para asegurar un acceso oportuno y permanente a los servicios higiénicos cuando los estudiantes lo requieran», «informe si la instalación de las rejas implica nuevas restricciones distintas de las ya existentes», «informe el costo total de la instalación de las rejas», «señale la fuente de financiamiento utilizada», e «indique si el SLEP evaluó el impacto que esta medida podría tener sobre el bienestar, la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos de los estudiantes».
Schneider también pide explicaciones sobre las restricciones de aforo en los baños del INBA
Además de las solicitudes de información detallada con respecto a la instalación de las rejas, la parlamentaria indica en el oficio que la medida «se suma a otras restricciones previamente implementadas respecto del uso de los servicios higiénicos, tales como controles de aforo y limitaciones para el ingreso con mochilas».
En cuanto a la restricción para acceder a los baños del INBA portando mochilas, la congresista señala en el documento que tal cosa «ha generado inquietud respecto de las condiciones de acceso a un servicio básico indispensable para el bienestar y la dignidad de los estudiantes».
Schneider se cuenta entre las diputadas que acudieron al TC buscando la declaratoria de la inconstitucionalidad de la norma que preveía la posibilidad de que las mochilas de los estudiantes fuesen revisadas en la entrada de los liceos, cuando se considerara necesario por razones de seguridad, lo que finalmente lograron (ver abajo).
El Líbero también consultó sobre este asunto al SLEP Santiago Centro. «De acuerdo con lo informado por el equipo directivo del INBA, las disposiciones implementadas tienen por objeto ordenar el uso de los servicios higiénicos, evitar una concentración excesiva de personas y favorecer condiciones adecuadas de funcionamiento, seguridad y convivencia. Estas medidas no tienen por finalidad restringir injustificadamente el acceso de los estudiantes a los servicios higiénicos ni están dirigidas a un grupo determinado. Su propósito es contribuir al uso adecuado de estos espacios, prevenir nuevos daños a la infraestructura y resguardar condiciones compatibles con el bienestar y la dignidad de quienes los utilizan», responden.
En cuanto a los aforos, indican que «la capacidad simultánea de cada dependencia se determina considerando sus dimensiones, características de infraestructura y condiciones de funcionamiento, de manera de permitir un uso seguro y adecuado de las instalaciones».
Querella sobre la explosión en el INBA: «Dentro del sanitario había gran cantidad de bombas molotov, material incendiario y fuegos artificiales»
El uso de los baños para la organización de manifestaciones incendiarias de los secundarios es un hecho que ha quedado múltiples veces expuesto con detalle en los expedientes que por cada uno de estos casos figura en la página del Poder Judicial. La mayoría son de acceso público.
El más grave suceso de esta naturaleza ocurrió en el INBA hace casi dos años, cuando 35 estudiantes resultaron quemados luego de que al menos una bomba molotov explotara en un baño. De los 25 alumnos que tuvieron que ser hospitalizados, 11 estuvieron en estado crítico y cinco en riesgo vital.
En la querella que interpuso la Municipalidad de Santiago, que en ese entonces era la sostenedora del liceo, se señala que esa mañana encapuchados irrumpieron en uno de los patios y lanzaron fuegos artificiales y objetos incendiarios, por lo que la dirección del establecimiento, que en ese momento encabezaba María Alejandra Benavides, ordenó el despacho de los alumnos.
El relato sobre lo que ocurrió luego de eso es claro. «Ante esa situación, el grupo encapuchado y con overoles blancos, cercano a 40 personas, además de estudiantes que les acompañaban, se dirigió a uno de los baños, presumiblemente para deshacerse del material que portaban y cambiarse de ropa. En este orden de ideas, el grupo de sujetos se reunió en el baño del Patio Siberia. Dentro del sanitario había acumulada gran cantidad de bombas molotov, material incendiario y fuegos artificiales, conforme lo señalado por Bomberos y Carabineros».
«Según la declaración de uno de los estudiantes entrevistados al momento de los hechos, cuando los encapuchados trataron de quemar sus overoles, la situación se salió de control y algunos petardos explotaron. La información que manejamos actualmente, es que el conjunto de gases producidos por bombas molotov pudo haberse acumulado, resultando en una explosión en dicho baño», se señala en la querella.
El año pasado al menos en siete manifestaciones incendiarias del INBA los encapuchados salieron del baño del Patio Verde
Los baños en los que se pusieron las rejas y con respecto a los cuales la diputada Schneider envió el oficio, fueron los de los patios Amarillo y Verde. Este último aparece nombrado en al menos siete casos en el Poder Judicial, por hechos violentos ocurridos en el INBA el año pasado, como lugar estratégico en el que se verifican altas concentraciones de estudiantes antes de cada incidente y desde donde suelen salir los jóvenes vistiendo los overoles blancos y cargando la bencina.
En una querella interpuesta por hechos que ocurrieron el 18 de julio de 2025 en el INBA, en los que incendiaron una de las oficinas, se menciona ese sanitario. «A las 09:51 horas, la inspectora general del establecimiento comunicó al equipo directivo, mediante el grupo de WhatsApp institucional, la aparición de un grupo de aproximadamente veinte personas encapuchadas, quienes emergieron desde los baños del denominado Patio Verde (…), portando bidones con bencina y botellas de vidrio».
En otro caso, por sucesos que se registraron el 31 de julio de ese mismo año, vuelve a figurar el mismo baño: «los sujetos encapuchados, aproximadamente veinte, fueron identificados ingresando a los baños del Patio Verde y, posteriormente, se dirigieron a otros sectores del recinto». En ese mismo expediente se señala que se generaron «daños significativos en baños».
El patrón se repite. En la querella que se interpuso por hechos de violencia que se registraron el 5 de agosto de 2025 en el INBA , se indica que «alrededor de las 10:36 horas, aproximadamente 14 encapuchados salieron de los baños del Patio Verde e iniciaron una ofensiva violenta que involucró el lanzamiento de artefactos incendiarios tipo bombas molotov, tanto hacia Carabineros como al interior del hall central del colegio».
Ese mismo día, se relata en el documento, «cerca de las 12:22 horas, se observó nuevamente un aumento inusual del ingreso de estudiantes al baño del Patio Verde. A las 12:25 horas, alrededor de 10 encapuchados emergieron desde ese sector y comenzaron a provocar destrozos utilizando fierros, palos y otros elementos contundentes. Rompieron puertas, ventanas y basureros, interrumpieron clases y causaron daños en diversos puntos del establecimiento». Nuevamente en esa jornada se registraron «daños en baños (piso, espejos, rejas de desagüe)».
El baño del Patio Verde volvió a ser sitio de coordinación de los manifestantes el 22 de octubre de ese año. «Aproximadamente a las 10:30 horas, coincidiendo con el inicio del primer recreo, se reportó un movimiento inusual de estudiantes en el Patio Verde. A las 10:31 horas el vice rector advirtió la presencia de más de 50 estudiantes al interior del baño. Posteriormente, a las 10:34 horas, el mismo funcionario informó la salida de más de 10 sujetos encapuchados desde el baño, quienes portaban dos bidones de bencina e iban acompañados por una masa de más de 100 estudiantes», se detalla en la querella. En esa jornada, además de la manifestación en la calle, hubo destrozos en el vehículo del entonces rector del INBA, Gonzalo Saavedra.
Cinco días después, el 27 de octubre, se repitió el mismo plan de acción que partía siempre desde el mismo sanitario. Así quedó relatado en el expediente judicial que se abrió por ese caso: «A las 10:36 horas, el rector observó la salida de más de 10 encapuchados del baño del Patio Verde, quienes se encontraban provistos de botellas y bidones de bencina y se dirigían hacia el sector de canchas del colegio. Posteriormente, se habría observado un grupo de aproximadamente 35 encapuchados salir desde el recinto (…). Se reportó el lanzamiento de al menos 20 elementos incendiarios». En esa querella quedó expresamente planteado que «la fabricación de estos artefactos (las bombas molotov) presumiblemente es realizada al interior de los baños del recinto escolar».
Un día más tarde, el 28 de octubre, la misma escena en el mismo baño. «Siendo aproximadamente las 10:27 horas, minutos antes del inicio del recreo, se informó mediante el chat del equipo directivo que se registraba una alta concentración de estudiantes al interior del baño del Patio Verde (…). A las 10:35 horas, se informó la salida de más de 25 encapuchados desde el referido baño, quienes estaban provistos de botellas y bidones de bencina, y se dirigían hacia el sector de canchas del colegio», se indicó en la querella, en la que se detalla que se registró el lanzamiento de más de 40 bombas molotov y que hubo 15 detenidos en los alrededores del liceo.
Ante este idéntico patrón de acción en exactamente el mismo lugar, la Municipalidad de Santiago, entonces sostenedora del colegio, se refirió en una querella que interpuso por hechos de violencia ocurridos el 4 de noviembre de 2025 en el INBA, al uso estratégico de ese sanitario por parte de los estudiantes encapuchados. «A las 10:30 horas (…) se informó la presencia de más de treinta estudiantes reunidos en el baño del Patio Verde, lugar que ha sido utilizado reiteradamente como punto de congregación previa a la ejecución de ataques coordinados», se enfatizó.
«Alrededor de las 10:33 horas se informó la salida de siete individuos encapuchados desde el sector de baños del Patio Siberia, quienes procedieron a cerrar con candado la reja de dicho sector, impidiendo deliberadamente su uso como vía principal de evacuación. En paralelo, se reportó la salida de más de 30 sujetos encapuchados desde el Patio Verde, todos portando bidones de bencina, botellas y artefactos tipo bengalas, lo que denota preparación previa y coordinación», se indicó en cuanto a los hechos ocurridos ese día en el que además de la manifestación de la calle, los estudiantes atacaron con botellas a un encargado de seguridad del liceo y amenazaron a uno de los inspectores «de manera explícita con prenderlo fuego si abría el portón para permitir la salida de los estudiantes». Como lo hizo, fue agredido con un martillo.
Querella sobre manifestación del Instituto Nacional: «Seis estudiantes se trasladaban al baño clausurado del 4° piso con el objeto de cambiarse de ropa»

El uso estratégico de los baños por parte de los estudiantes que protagonizan manifestaciones incendiarias no ha sido un hecho aislado en el INBA. Recientemente, uno de los casos que causó más alarma ocurrió el viernes 24 de julio en el Instituto Nacional. En medio de la protesta, las llamas alcanzaron un vehículo que estaba estacionado frente al liceo, dentro del que se encontraban dos menores que tuvieron que ser sacados a toda prisa.
En la querella que presentó el SLEP Santiago Centro por este hecho se relata cómo los baños fueron sitios neurálgicos para la prepaparación de esta acción.
«A las 08:55 horas aproximadamente, personal de apoyo a la educación se percató de que más de seis estudiantes se trasladaban al baño clausurado del 4° piso, sector 1, con el objeto de cambiarse de ropa, vistiendo overoles blancos. Este hecho evidencia una preparación previa y deliberada, utilizando una dependencia clausurada del establecimiento para ocultar la identidad y equiparse antes de la ejecución de los actos delictivos», se indica en el escrito.
Lo mismo ocurrió, según la respectiva querella, en una revuelta que ocurrió en ese mismo liceo emblemático el 14 de julio de 2025: «Siendo las 09:13 horas aproximadamente, en pleno horario de recreo matinal, siete sujetos completamente encapuchados emergieron desde uno de los baños ubicados en el cuarto piso del sector 2. Dichos individuos, actuando de manera coordinada y premeditada, portaban dos bidones de cinco litros con líquido acelerante, además de botellas y mechas».
En esa misma querella se indica que una vez concluida la manifestación, los encapuchados reingresaron al liceo y «se trasladaron hacia un baño en desuso, donde se quitaron los overoles y capuchas con el claro objetivo de eludir la identificación».
En otro caso que se registró en el Instituto Nacional el 29 de octubre de 2025, se indicó en el expediente que «siendo aproximadamente las 08:57 horas, se detectó la presencia de dos estudiantes encapuchándose en un baño masculino ubicado en el cuarto piso del Sector 2».
Es de tal importancia el acceso a los baños para los encapuchados, que en este expediente quedó por escrito que en los hechos de ese día, para tratar de que la situación no escalara, «el equipo de Inspectoría del Sector 2 se ubicó en puntos estratégicos designados, cuidando de impedir el ingreso de otros estudiantes al baño».
Otro recinto que, de acuerdo con lo que queda narrado en las querellas, suelen emplear los estudiantes del Instituto Nacional que participan en las manifestaciones para organizarse son los camerinos. Dos de las siete querellas que ha presentado el SLEP Santiago Centro por hechos de violencia este año dan cuenta de que los encapuchados han salido desde esos lugares.
La activa participación de Schneider durante el estallido
La diputada que ahora presenta el oficio ante el SLEP pidiendo explicaciones sobre las rejas en los baños del INBA fue una de las caras más visibles de las manifestaciones del estallido de 2019. En mayo de ese año fue electa primera presidenta transgénero de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) y desde esa palestra apoyó y participó activamente en las movilizaciones. Era enfática en afirmar que se estaban «criminalizando» las protestas.
El mismo día que iniciaron las manifestaciones, el viernes de 18 de octubre, junto con publicar la declaración de la FECH, Schneider usó su cuenta en Twitter para llamar a la movilización prevista para ese lunes.
«Creo que este es apenas el comienzo de algo más grande (…). De esto no hay vuelta atrás. Ahora vamos por todo», dijo en entrevista concedida una semana después de iniciadas las manifestaciones.
Ya antes de eso, en 2018, Schneider lideró la toma de la Facultad de Derecho, en la que estudiaba, que se extendió por 74 días. Era integrante de la Coordinadora Feminista 8M. Luego, el 8 de marzo de 2021, fue judicializada por haber obstaculizado el tránsito junto a otras personas frente a la Torre Telefónica. “Al percatarse de la presencia de carabineros, no depusieron su actitud”, se indica en el expediente que se abrió por tal hecho, mismo en el que se señala que los implicados fueron condenados al pago de una multa. La pena se suspendió por seis meses y luego, por no reincidencia, el caso se sobreseyó.
Schneider en sus redes: «En educación, Kast solo promete represión»
Schneider, jefa de la bancada del Frente Amplio, forma parte de la Comisión de Educación de la Cámara. Desde el Congreso -fue electa parlamentaria en noviembre de 2021, antes de lo cual compitió como candidata a la Convención, pero no ganó- votó en contra del Proyecto de Ley Escuelas Protegidas y se opuso a la revisión de mochilas en la entrada de los colegios. De hecho, estuvo entre los parlamentarios que presentaron requerimientos de esta norma ante el TC, instancia que finalmente declaró la inconstitucionalidad de esa medida.
«El gobierno logró aprobar su mal proyecto, que no resolverá los problemas de violencia en la educación», escribió en su cuenta en Twitter.
La diputada frenteamplista también ha usado sus redes para manifestar su desacuerdo en cuanto a la postura del gobierno central con respecto a las manifestaciones violentas. «En Educación, Kast solo promete represión», publicó.
Diputados de RN piden suscribir un “Compromiso por la seguridad y la convivencia escolar” tras oficio de Schneider
Horas después de la publicación de esta nota, la bancada de diputados de Renovación Nacional (RN) envió una carta al presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, en la que le solicitan convocar a todas las fuerzas políticas representadas en esa instancia a suscribir un “Compromiso por la seguridad y la convivencia escolar”.
“Las facultades de fiscalización y de solicitud de información constituyen instrumentos esenciales de nuestro sistema democrático. Sin embargo, precisamente por su relevancia, deben ejercerse ponderando debidamente sus efectos sobre la actuación de los organismos públicos, particularmente cuando se encuentran comprometidas la seguridad de estudiantes y funcionarios, la continuidad del servicio educativo y la prevención de hechos de violencia”, indican en el documento.
Los parlamentarios de RN, encabezados por Diego Schalper, manifiestan en la carta su “preocupación” por el oficio enviado por la diputada frenteamplista. “Con independencia de las intenciones que hayan motivado la presentación de dicho oficio, no puede desconocerse que cuestionar o someter a una presión política medidas de prevención adoptadas por las autoridades educativas puede terminar debilitando su capacidad de actuación y favoreciendo objetivamente a quienes buscan generar desórdenes, vandalizar establecimientos o utilizar espacios escolares para preparar acciones violentas”, señalan.
La bancada de RN pide al presidente de la Cámara que el compromiso a suscribir incluya tres aspectos básicos. En primer lugar, “el respaldo al despacho oportuno de la agenda legislativa del gobierno en materia de seguridad pública, sin perjuicio de las legítimas diferencias respecto de sus contenidos particulares”. Luego, “el rechazo transversal y sin matices a toda forma de violencia política, escolar o callejera, cualquiera sea el sector que pretenda justificarla”; y por último “el uso responsable de las atribuciones legislativas y fiscalizadoras, evitando que sean instrumentalizadas para obstaculizar medidas legítimas de prevención y seguridad”.
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Muy buen informe, contundente. De la diputado, sin comentarios, más claro echarle agua
Dificil imaginar que la diputada Schneider tenga una intención diferente a facilitar que los actos de vandalismo continúen.