Hoy se cumplen tres años desde que el Presidente Gabriel Boric llegó a La Moneda. A partir de mañana empiezan a correr los últimos 12 meses de un gobierno en el que no han sido pocos los aprietos que ha atravesado el Ejecutivo y sus aliados políticos. El caso del subsecretario de Interior, Manuel Monsalve, hoy en prisión preventiva por presunta violación; el escándalo del caso Convenios que salpicó al principal asesor del segundo piso, Miguel Crispi, que renunció ayer; la salida de la ministra de Defensa Maya Fernández -por la controversia que generó la fallida venta de la casa de su abuelo Salvador Allende al Estado-, y hasta la muy reciente investigación iniciada en contra de la presidenta de la Cámara de Diputados, la comunista Karol Cariola, han sido algunos de los incendios recientes que La Moneda ha tenido que ir apagando.
Tampoco han sido menores las crisis que ha tenido que afrontar el país entero este último año, como el repunte de la inseguridad, el megaincendio de Valparaíso que dejó 132 muertos, y el asesinato en Chile del exteniente venezolano Ronald Ojeda, al parecer orquestado desde Venezuela.
A propósito de la fecha, El Líbero reunió por segundo año consecutivo en el Bar Nacional a la expresidenta del PPD, Natalia Piergentili; al ex ministro de Educación de Sebastián Piñera, Gerardo Varela; y al analista político y académico de la UAI, Max Colodro, para analizar cómo ha sido este mandato y cómo se viene el último año de Boric en La Moneda en medio de la contienda electoral.
Son las 8:30 de la mañana y los tres comensales están instalados en el segundo piso del restaurante capitalino. Primera semana de marzo y Santiago vuelve a la caótica normalidad que la acostumbra. En el restorán la situación no es diferente. La cocina corre a toda máquina y el ruido de los vasos y las puertas inunda el lugar. Después de algunas bromas, y café en mano, los invitados comienzan a entregar sus primeros análisis. Lo hacen con un tema, que a esta altura, ya es ineludible para cualquiera que hable de política.
«El pato cojo va a cojear con ministro o sin ministro», advierte Piergentili. Colodro va más allá: «El pato cojo empezó hace tres años». Varela también hizo su aporte: «Este ha sido un gobierno poco realizador». Y es que a finales del mes pasado el Presidente Boric llamó a sus colaboradores a no dejarse caer en el llamado síndrome del pato cojo. En todo caso, la evaluación de los invitados es que en este tercer año el Ejecutivo no obtuvo un resultado muy positivo.
La figura de Boric tres años después: ¿maduración o metamorfosis?
El Presidente Boric que entró a La Moneda el 11 de marzo de 2022 es uno muy distinto al de hoy. Eso es lo que, raya para la suma, concluyeron en la conversación.
«Él demuestra en el ejercicio de su presidencia lo que es su carrera vital. Es un hombre que no ha tenido jefe, no ha trabajado nunca en una empresa, no aprendió a trabajar, no tiene el rigor profesional que demanda el sector privado, donde a uno le pagan en función de la productividad y no de sus opiniones», asevera Varela.
El exministro, no obstante, considera que el mandatario ha pasado por un proceso de madurez. «Ya tener un hijo ayuda, eso lo va a hacer madurar. Por eso yo creo que Boric va a salir mucho mejor, como probablemente nos ha ocurrido a todo los que hemos pasado por un cargo público, decimos ‘la próxima yo lo haría mucho mejor’. Boric va a salir una mejor persona, un mejor político, un mejor estadista. El problema es que él llegó de muy abajo y va a llegar a una mediocridad«, advierte Varela.
Piergentili coincide en que ha habido un cambio en el mandatario, lo que no es claro es si ve esa transformación del mismo modo. «Sin duda que va a salir alguien que entiende que una cosa es desear hacer ciertas cosas y otra es la viabilidad de hacerlas; que hay que construir mayoría. Ese aprendizaje político después de la derrota constitucional quedó súper claro, en la declaración y en la convicción. Se ha ido convenciendo de que las cosas tienen una forma de ser que nos pueden gustar o no, pero que finalmente no se puede creer que uno va a llegar a botar lo existente para reconstruir algo nuevo. Además la ciudadanía se lo dio a entender», señala.
La vicepresidenta del PPD hace una advertencia. «Lo que no sé es si esa convicción que Boric se ha hecho, tanto política como personal, ha sido capaz de transmitirla a su sector más cercano, al Frente Amplio. Porque la labor de un Presidente es también ser jefe de coalición y poder transmitir ciertos lineamientos. Tengo la impresión de que, pese a esta, no quiero decir maduración, a esta metamorfosis que se vive en estos espacios, no ha logrado transmitirla. Esa es la disputa que tenemos hoy día, ¿qué corazón de esta alianza de gobierno es la que va a plantear un proyecto al país en los próximos años?».
Para Colodro, sí ha habido una maduración de Boric, sin embargo, lamenta que este último año de mandato no ha sido muy distinto de los dos primeros desde el punto de vista de los resultados del gobierno y de la gestión del propio Presidente. «Lo que queda es la evaluación de los resultados», insiste. En su criterio, no han sido positivos.
El impacto en el gobierno de Boric del caso Monsalve
La gestión del Presidente Boric tras la denuncia de abuso sexual y violación en contra del exsubsecretario Monsalve, que presentó una de sus subordinadas en la cartera de Interior, fue uno de los puntos en los que el gobierno salió muy mal evaluado, a juicio de los tres invitados.
«El manejo que el gobierno hizo del caso Monsalve fue muy malo desde el primer minuto. El Presidente no solo tuvo antecedentes de que había una denuncia por presunta violación en contra de un subsecretario en ejercicio, sino que el propio subsecretario, en el momento de contarle esto, le informa además que ha violado la ley de inteligencia, que ha sometido a control las cámaras, medios de prueba, que ha llamado a personal de policía para que colabore en esas gestiones personales, para tratar eventualmente de alterar o de encubrir, de esconder evidencia. Y el Presidente escuchando eso no se da cuenta de que le están contando que se ha cometido un delito gravísimo. Efectivamente hubo una desprolijidad por parte del gobierno», advierte Colodro.
En criterio del analista político, la judicialización de Monsalve no solo perjudicó a La Moneda, sino que traerá consecuencias en la carrera presidencial de la exministra de Interior, Carolina Tohá. «Como precandidata presidencial del oficialismo, el tema Monsalve la va a perseguir, la va a complicar, la va a hacer tener que dar muchas explicaciones», explica.
Para Varela fue un gran error que el Presidente Boric saliera a dar una conferencia de prensa larga, a propósito del caso Monsalve, «donde su jefa de prensa no sabía para dónde iba y él tampoco». Dice más: «El caso Monsalve es todo lo inepto que representa este gobierno«.
Piergentili coincide en que hubo desprolijidad en el manejo del caso Monsalve. En su criterio el principal desacierto fue haber involucrado al Jefe de Estado. «Convertir al Presidente en protagonista de la crisis. Esto es algo que debería haberse zanjado entre Interior y el subsecretario«, dice.
«Pesó lo de la humanidad del Presidente, porque este trastabilleo que le costó y le dio permiso para que fuera a hablar con su familia y todo, tiene que ver con la consideración personal que él le tenía o le tiene (a Monsalve) y que primó por sobre el deber de Estado», agrega.
Colodro remata: «¿Qué habría ocurrido con los movimientos feministas si esta situación se hubiese dado en un gobierno de derecha». Varela responde que al culpable «lo habrían mandado a Isla Dawson».
El manejo del asesinato de Ojeda y la continuación de los vínculos con el PC
El secuestro y posterior asesinato del exteniente Ojeda en Chile, operación en la que estaría involucrado el gobierno venezolano, también fue criticada por los tres invitados.
«Estas son de las cosas más graves que han pasado en Chile, no solo en este gobierno, sino que desde el retorno a la democracia. Esto me recuerda al asesinato de Prats en Buenos Aires o de Letelier en Estados Unidos. A mí me parece que una situación tan grave como esta ameritaba una respuesta muy clara, muy categórica del gobierno chileno, que creo que la ha habido», señala Colodro.
En criterio del analista, «el Presidente ha estado bien en sus declaraciones respecto del asesinato de Ojeda, Cancillería ha estado bien, pero la parte más compleja desde el punto de vista político es que no haya habido un reproche, una decisión respecto de seguir aliados con un partido que es defensor del gobierno de Maduro, que defendió el fraude de Maduro y que ha tenido respecto de los antecedentes que se están ventilando sobre el asesinato de Ojeda una actitud por lo menos de encubrimiento«, dice en referencia al Partido Comunista.
Piergentili, advierte en ese sentido que «hay momentos en la vida en los cuales te puedes ‘hacer el Larry’, pero la realidad te enfrenta. Por mucho rato (han dicho) que tenemos una diferencia en materia política exterior, pero en los temas que tienen que ver con Chile… hay cosas que son infumables. Hay cosas donde uno se pone límites sobre los cuales la diversidad tiene un espacio y cuándo no«.
«El Partido Comunista ha sido siempre antidemocrático y ha apoyado a Maduro, a pesar de que incluso el Partido Comunista venezolano está en contra de Maduro. Es una cosa desquiciada«, agrega Varela.
Reforma previsional aprobada en el gobierno de Boric: ¿triunfo o fracaso?
Para Piergentili la reforma previsional sí constituye un triunfo del gobierno que, en su opinión, el propio Ejecutivo «empantanó», por la manera en la que la proyectó.
«Es un triunfo porque van a subir las pensiones, porque hay un acuerdo, un avance que se puede ir perfeccionando, pero asimismo hay una autoflagelación, se ve como una cierta derrota, porque el foco no era el aumento progresivo de pensiones -que nadie está diciendo que no se querían subir las pensiones-, el objetivo era matar a las AFP. Entonces, cuando tu foco está en el medio y no en el logro final, y te empantanas en la forma en que vas a llevar adelante una política pública es porque ya tu dogmatismo sobrepasa tu capacidad de querer hacer las cosas», asevera.
Desde la vereda opuesta, Varela considera que la reforma previsional que se aprobó fue un fracaso. «A ellos les interesa más el poder detrás del manejo de los fondos de pensiones, que mejorar las pensiones de los chileros. El poder es el movilizador de esta generación. Su proyecto realmente no era un mejoramiento de pensiones, era hacerse del poder que da la plata que alimenta el sistema económico chileno; pero esta es una historia de un fracaso. La reforma previsional desde un punto de vista del diseño original que quería el Frente Amplio y el Partido Comunista es un fracaso«, asegura el exministro.
Para Colodro, «los resultados son una reforma previsional muy distinta a la que el gobierno quiso llevar adelante y sobre todo desde el punto de vista de los objetivos más estructurales del gobierno (…). Los que venían a terminar con esa industria, terminan convirtiéndola en un pilar todavía más central, entregándole todavía más recursos, no menos, a la industria de las AFP«, señala.
La cuestionada gestión del ministro Marcel
Colodro abarca también el reciente problema del déficit fiscal. «Lo que ha ocurrido en este último tiempo, un gobierno que se equivoca en la proyección de los ingresos estructurales y que a raíz de eso termina con un déficit estructural mucho mayor. La situación de Marcel y de la directora de presupuesto refleja una cierta manera de hacer las cosas, un cierto impulso, una cierta lógica de tratar de construir una realidad que no se sustenta en evidencias. En eso todos los aprendizajes que el Presidente haya podido tener en este último año, al final no logran cambiar, hacer un punto de inflexión respecto de lo que es el problema estructural de este gobierno», dice.
El analista es enfático en criticar al ministro de Hacienda, Mario Marcel, en cuanto a los errores de cálculo en los ingresos, por no haber sido capaz de anticipar correctamente cuántos capitales se iban a reingresar a través de una ley que los incentivaba a hacerlo.
Varela también opinó al respecto: «Yo creo que en Hacienda están muy perdidos de lo que está pasando en el mundo».
El exministro señala que Marcel parece no saber de finanzas y Piergentili agrega: «Estas grandilocuencias a la que nos acostumbró el Frente Amplio y en las que cayó Marcel. A mí me enseñaron que en política, cuando uno comete errores que tiene que hacer que mi jefe político o que mi gobierno salga a dar explicaciones, entonces yo soy un problema y en este gobierno nadie paga costos«, asevera.
La carrera presidencial de Tohá y el «progresismo democrático y no democrático»
La aspiración de la exministra de Interior, Carolina Tohá, de volver a La Moneda, ya no como jefa de alguna cartera sino como Presidenta también fue tema de conversación. Los límites que debería poner a sectores que integrarían la coalición oficialista, fueron un punto de análisis.
«Ahora que Carola Tohá renunció y dice que pretende encabezar un proyecto del socialismo y del progresismo democrático, a mí me gustaría preguntarle: ¿cuál es el progresismo no democrático entonces?, ¿con quiénes no quiere gobernar?», plantea Colodro
Varela agrega: «¿Hay un progresismo que se renovó y otro que no?».
Piergentili también incorpora otra consulta. «¿No será el momento entonces también de preguntar si es que esta candidatura de Carolina va a abrazar a aquellos que en su minuto se separaron por el tema de la Constitución?«
Último año de Boric: ¿Se aprobarán proyectos importantes este año?
En cuanto a estos últimos 12 meses del gobierno, Varela señala que hay tres proyectos grandes en agenda: el de permisología, que es bastante transversal; el de la reforma política, al que espera que sí le pongan energía, y el proyecto tributario que, aclara, espera que no salga.
Desde la perspectiva de Colodro, «el gobierno tiene actualmente poco margen para tener una agenda ambiciosa». Pone en duda que puedan materializarse los temas señalados por Varela y considera más bien que en año electoral el Ejecutivo debe mostrar avances en materia de seguridad.
«Desde el punto de vista legislativo las cosas sustantivas del gobierno terminaron con la reforma previsional. No creo que vaya a haber grandes reformas este año, sino más bien cosas simbólicas, como expropiar Colonia Dignidad».
En este punto intervino Piergentili, para quien el proyecto de permisoslogía sí podría llegar a buen puerto este año. No obstante cuestiona lo de Colonia Dignidad.
«Cuando avanzas con una agenda ambiciosa en términos de políticas públicas, que además la adornas con temas que tienen que ver con el simbolismo legítimo de tu mirada ideológica, eso se vuelve un valor. Pero la gente primero quiere comer, ducharse, andar en micro, llegar a su pega y después piensa en las cosas simbólicas. Entonces, cuando tú no tienes tus necesidades básicas satisfechas, difícilmente vas a valorar lo simbólico, más bien te puede incluso hasta dar rabia», advierte.
En cuanto a las elecciones y si habrá o no cambio de color político en La Moneda, Colodro es claro. «En definitiva, el oficialismo está en una situación más complicada que las oposiciones. Hoy día, tenemos un gobierno que tiene un 30% de apoyo desde hace ya más de dos años y un nivel de desaprobación sobre el 60%. Pero, ¿cuál es la gran diferencia que que puede ser un factor decisivo en el resultado de la elección presidencial? Que las oposiciones van a competir divididas, mientras el oficialismo va unido, probablemente desde la DC hasta el Partido Comunista, pasando además por una primaria amplia. La centro-derecha y la derecha con tres candidaturas importantes. Eventualmente se puede sumar una cuarta del Rojo Edwards», señala.
El analista hace otra advertencia. «A mí me ha sorprendido el nivel de virulencia, de odiosidad de Kast y de Kaiser frente a lo que representa Matthei y Chile Vamos. Creo que si ese es el tono de la campaña, la posibilidad de recomponer, de reagrupar entre la primera y la segunda vuelta va a ser algo muy difícil y ese es hoy día, a mi juicio, el principal riesgo que eventualmente podría permitir que el oficialismo vuelva a ganar», asevera.
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