Después de semanas complejas para el Partido de la Gente, este 15 de septiembre el Servel ordenó inscribir su nueva directiva nacional, poniendo fin a la controversia que había retrasado su formalización. Al frente quedó Denisse Catalán, de 26 años, quien comenzó su trayectoria política en la juventud del partido, posteriormente asumió como secretaria general y ahora llega a la presidencia de la colectividad, mientras Franco Parisi la reemplazará en la secretaría general.
El cambio de mando ocurre mientras el PDG mantiene otros flancos abiertos ante el organismo electoral: su balance correspondiente a 2023 continúa rechazado y el partido aún debe resolver una serie de observaciones. Catalán asegura que este miércoles se reunirá con el área de fiscalización del Servel para intentar zanjar el proceso y señala que la colectividad realizará reintegros por cerca de $53 millones.
En conversación con El Líbero, Catalán aborda la relación del PDG con La Moneda, su cercanía con Franco Parisi y Pamela Jiles, la estrategia para las próximas elecciones municipales y los lineamientos que buscará imprimir a la colectividad cuyos votos en el Congreso han resultado claves para algunas iniciativas del gobierno.
–Usted tiene 26 años y en poco tiempo pasó de participar en las juventudes del PDG a convertirse en presidenta del partido. ¿Cómo fue ese recorrido?
-Bueno, fue un arduo camino. Siempre como juventud del partido tratamos de apoyar, incluso viendo algunos temas administrativos e intentar colaborar con la directiva nacional de ese entonces. Y eso también nos hizo poder potenciar la juventud del partido y que fuese visualizada como un espacio que pudiese tomar decisiones también, y ser una voz con voto en algunas ocasiones, incluso dentro del grupo de los presidentes y directivas regionales. También fue un trabajo arduo.
En el año 2023 pude participar como asesora de la directiva, y fue desde la juventud que levantamos esta idea y participamos en el pacto fiscal, cuando estaba el ministro Mario Marcel.
Ahí fueron mis primeras apariciones, ya desde una mirada técnica como contadora, pero también política, para apoyar la visión del partido. Luego de eso me presenté en una lista a la directiva nacional. Había participado en la lista anterior que se tuvo que repetir, pero ya llegamos en el año 2024 a la directiva.
–Usted llega al cargo tras la renuncia de Rodrigo Vattuone. ¿Se siente preparada para dirigir la colectividad en momentos en que el PDG enfrenta desafíos importantes, como la denuncia del Servel por gastos no acreditados?
-Sí, yo creo que todo el recorrido que he hecho por la militancia, también la asesoría externa, me ha dado una visión más completa. Uno no es perfecto, y eso también lo he transmitido a los presidentes regionales: necesito mucho apoyo de parte de ellos para poder resolver cada una de estas problemáticas. Ellos han sido un gran apoyo para mí. Me he reunido con ellos, con las directivas regionales, para poder internamente trazar un lineamiento que nos pueda ayudar a mirar no solo al Partido de la Gente ahora, sino todo lo que viene en un futuro. Y plantearnos qué PDG queremos de aquí a 10 o 20 años más, debemos tener una mirada a largo plazo. Hemos estado trabajando en todo lo que se viene con Franco Parisi. Creo que todo el trabajo que hice como secretaria general, todo lo que venía haciendo desde antes, me ha ayudado a poder entender de mejor forma la parte administrativa. Yo ayudé a subsanar el balance 2022. Entonces, esto también me permite tener mejor enfoque y mayor disponibilidad para poder trabajar en lo que nos falta del balance del 2023.
–En esa línea, ¿Cómo busca enfrentar este proceso y las observaciones a los balances de 2023 y 2024 y las investigaciones que han rodeado al partido? Usted ha dicho que varios de esos problemas corresponden a administraciones anteriores; sin embargo, ahora usted tendrá que hacerse cargo de esto.
-Exacto. Y como nos tenemos que hacer cargo, aquí hay dos líneas de acción. Una de ellas son las conversaciones que debemos tener con el Servel. Yo ya pedí reunión con ellos, así que me reúno el miércoles de la próxima semana con el área de fiscalización de Servel para poder zanjar el balance de 2023. Me preocupa que lo zanjemos luego.
Nosotros tenemos que hacer un reembolso como directiva nacional. Nos hemos puesto la mano en el bolsillo; vamos a hacer los reintegros correspondientes, que son alrededor de 53 millones de pesos. Y no es fácil, pero tenemos que ver con Servel otros puntos que nosotros creemos que ya están subsanados.
–¿Usted descarta que el PDG haya incurrido en gastos no acreditados en los balances de la tienda o podría afectar esto a la credibilidad del partido y de Franco Parisi?
-Lo descarto completamente. Cada uno de los gastos tiene su respaldo correspondiente. Aquí hay un tema de criterio de Servel. Depende de cada fiscalizador el criterio que se utiliza. Y eso para las colectividades, ya sea para el Partido de la Gente o para otros partidos políticos, es súper complejo. Porque imagínate, nosotros estamos analizando tres balances con tres fiscalizadores distintos y con tres visiones distintas. Y es un tema que hemos conversado también los presidentes de partidos políticos, yo me estoy contactando con ellos para que podamos levantar alguna propuesta de unificar criterios. Lo que nosotros necesitamos del servicio no es que fiscalice menos, todo lo contrario. Es que se fiscalice con un criterio unificado, con tiempos delimitados, y eso es algo que el Servicio Electoral hoy día no ha tenido.
–¿Y usted no cree que esto influya en la credibilidad que tenga el partido?
-No, para nada.
–Usted ha hablado en otra ocasión de posicionar a su partido como un partido de centro y de acuerdos. ¿Cómo definiría usted políticamente al PDG hoy? ¿Ve un partido más cercano al oficialismo o a la oposición?
-Es un partido constructivo, independiente. Nosotros no nos consideramos ni de izquierda ni de derecha y sentimos que estamos muy alejados de este espectro político que ha sido construido a lo largo del tiempo. El Partido de la Gente nace como un partido muy outsider. Por lo mismo, sentimos que estamos más para construir que para apedrear al oficialismo de turno.
Y eso también pasó en el gobierno del ex Presidente Gabriel Boric. Nosotros igual pusimos ideas y propuestas que podrían ser buenas para Chile, más allá de si se tomaron o no se tomaron. Hay algunas que fueron tomadas, pero que no lograron ser implementadas en el camino. Nosotros creemos que aquí debe haber una mirada transversal, y esa lógica es la que hoy en día nosotros tratamos de poner en la discusión pública.
–El PDG tuvo un desempeño municipal bajo en 2024 y ahora se ha dicho que se han fijado metas bastante ambiciosas para 2028. ¿Cómo pretende transformar el peso que hoy tienen en el Congreso en una estructura territorial más sólida? El partido pasó de no elegir alcaldes ni gobernadores en 2024 a plantearse internamente metas de 40 alcaldes, por lo que se ha dicho, 100 concejales y dos gobernadores para 2028. ¿Cuál es el plan?
-Esto ha sido algo que ya hemos venido trabajando incluso después de las elecciones municipales, que ha sido una ardua labor que han tenido las directivas regionales y autoridades electas que hoy se están sumando al Partido de la Gente. Nosotros como PDG creemos que lo más probable es que vayamos solos para las próximas elecciones municipales, porque también es una forma de poder medirnos a nosotros mismos.
La vez anterior hicimos pacto con independientes. En esta oportunidad creemos que tenemos que crecer, ir un poco más allá, ahora que ya tenemos más fuerza. Nuestro fuerte siempre ha estado más en las parlamentarias que en las municipales, pero se ha ido construyendo una visión política bien interesante: hemos estado en el territorio, con las autoridades nuevas, de una manera más fuerte… estamos trabajando muy como «hormiguitas», podría decirse.
–En estos primeros meses de gobierno del Presidente Kast, el PDG ha terminado siendo importante para sacar adelante ciertas iniciativas en el Congreso. ¿Cómo evalúa la relación que han construido ustedes con el gobierno hasta ahora?
-Yo he conversado con el gobierno, incluso con el mismo Presidente Kast: estamos para las buenas ideas, para construir. Siempre y cuando, al Partido de la Gente también se le de la instancia de poder mejorar las ideas y proyectos que tiene el gobierno, que no ha pasado en todos los casos.
También he manifestado esa preocupación: tienen que existir visiones distintas si queremos construir buenas políticas de Estado. No podemos cerrarnos ideológicamente o enamorarnos de los proyectos, que es algo que considero que a veces le está pasando al Ejecutivo, sino que hay que tener una mirada más amplia, de manera que también visiones como la del Partido de la Gente u otros conglomerados puedan aportar.
Que no sea tema de una política de un gobierno que después va a venir otro gobierno y lo va a modificar o lo va a eliminar, sino que empezar a trabajar en políticas de Estado a largo plazo. Esa es una meta que tiene este gobierno y el futuro también. Dejar un poco estas trincheras políticas e ideológicas y empezar a centrarnos en cuáles son las necesidades reales y centrarnos en las políticas de Estado. Lo que necesitamos acá es más que un gobierno, más que el Presidente, necesitamos estadistas.
–Y hablando de políticas de Estado más a largo plazo, Sala Cuna Universal ha vuelto a poner al PDG en una posición clave para que el gobierno consiga los votos que necesita. ¿Cuál es hoy la posición del partido frente a ese proyecto? ¿Qué tendría que pasar para que ustedes estén disponibles para respaldarlo?
-Nuestros diputados están analizando el proyecto. Entiendo que el día lunes tendrían que tomar una determinación, por medio de votación. Nosotros hemos hecho ver algunos puntos de vista que son interesantes de analizar, sobre todo en el tema de financiamiento. Es importante que se pueda abordar el proyecto, porque puede ser muy lindo en el titular, pero también tenemos que ver de qué forma se financia y que esto no sea una política en el papel que no se puede implementar finalmente.
Entonces, también estamos viendo esos puntos: de qué forma esto se va a financiar, cómo se va a abordar también en las próximas leyes de presupuesto, y eso es una tarea que tienen nuestros diputados.
–¿No tienen una posición todavía?
-No, el día lunes se definirá.
–En un principio, en la elección interna, se hablaba de que la gran ganadora había sido indirectamente Pamela Jiles. Sin embargo, luego de algunos cambios, usted es la presidenta del partido y Franco Parisi es su secretario general. ¿Cree usted que cambió el eje de influencia en el partido? ¿Su gestión implicará una presencia o una influencia mayor de Parisi en el partido?
-Creo que hemos tenido un trabajo colaborativo dentro de todas las fuerzas. Yo trabajo muy a la par con Franco, algo que hemos venido implementando hace bastante tiempo. Somos bien partners al momento de poder trabajar y tomar decisiones con la Directiva Nacional. También tengo una gran relación con la diputada Jiles, siempre le agradezco el apoyo. No lo veo como un antónimo, todo lo contrario. Y Franco también se ha preocupado de remarcar el hecho -que a mi me cuesta, porque soy una persona técnica- que tengo que salir más, poder mostrar más esta parte también política y, sobre todo, potenciar también esta parte como Presidenta.
Así que ha sido algo bien colaborativo. Creo que cumplimos roles muy complementarios. Lo que no tiene uno, lo tiene el otro, y eso también ha ayudado a que exista una cohesión y una estructura interna bien definida, amena, y que podamos también trabajar colaborativamente.
–En esa línea, Franco Parisi sigue siendo probablemente la figura más reconocible del PDG. ¿Uno de sus desafíos como presidenta será que Parisi compita y gane la próxima presidencial?
-Yo creo que no hay dudas en que la figura que más se vislumbra como el próximo Presidente es Franco. Si las elecciones presidenciales fuesen hoy, Parisi sería Presidente de Chile. Y está todo nuestro apoyo con él, con el trabajo que se ha venido construyendo. Yo no veo otra figura que pudiese llegar el día de hoy. Así que todo nuestro apoyo es para Franco Parisi 2030.
–Esta semana el Servel finalmente ordenó inscribir la directiva que usted encabeza, después de haber objetado inicialmente el procedimiento. ¿Por qué se produjo ese problema y qué cambió para que el partido, que estaba en esa situación, haya quedado regularizado? Se estimó que no se habían cumplido exigencias estatutarias, según entiendo.
-Ese fue un error mío, porque nosotros lo primero que hacemos de manera interna es indicar una subrogancia momentánea y le damos un plazo máximo. Lo que yo hice fue informar al Servel respecto de esa subrogancia y que íbamos a realizar el reemplazo en cierta cantidad de días. El Servel me respondió con un oficio rechazando la subrogancia porque, ante una renuncia, lo que corresponde es un reemplazo, que también está en nuestro estatuto.
En otras palabras, mi error fue informar algo que debiese haber sido solamente interno. Y eso es lo que conversamos también con el Servicio Electoral: que la información a ellos tiene que ser la definitiva y no algo transitorio interno nuestro.
–O sea, ¿debería haber quedado una vacante?
-Sí, debiese solamente haber informado la vacancia o haber informado de inmediato los reemplazos, porque al final lo que nosotros hicimos como subrogancia quedó como reemplazo definitivo. Finalmente, fue un tema netamente administrativo y no tiene que ver con un rechazo porque no se hubiese hecho el procedimiento. Nosotros hicimos una subrogancia pensando que teníamos cierta cantidad de días para hacer el reemplazo, pero ahí el Servel nos tiró un poquito de la oreja porque no correspondía. No fue más que eso.
–Franco Parisi ha planteado públicamente la posibilidad de que usted sea candidata al Senado por la Región Metropolitana. Entiendo, esto lo decía para las próximas elecciones, pero usted tiene 26 años y, según la ley chilena, al momento de la elección los candidatos deben tener un mínimo de 35 años para poder aspirar a un cupo en el Senado.
-El plan de llegar al Senado es algo a largo plazo, es cierto que no puedo pensar en las próximas elecciones por un tema de edad. Sin embargo, eso un tema para conversar también. Creo que hay personas que no cumplen con la edad, pero que están calificadas para poder conversar respecto a ciertos temas que se dan en el Senado. Considero que no debiese existir ese elitismo incluso etario que tiene el Senado. Pero, más allá de eso, sí pienso ir a las próximas parlamentarias. Es algo que estamos discutiendo. También es una decisión familiar que conversar, pero no lo descarto. Pero, claro, no iría como senadora, iría como diputada, es algo que estoy analizando.
