Sólo horas después de que la exministra del gobierno de Gabriel Boric, Camila Vallejo, asegurara en el podcast Animales Políticos que la promesa de seguridad del gobierno del Presidente José Antonio Kast era «una estafa» y que “nos gobierna una ultraderecha, la de Milei, Trump, Bolsonaro”, el exministro del Interior, Álvaro Elizalde, se sumó a las críticas, esta vez contra la propuesta surgida del Partido Republicano para privatizar Codelco.
Pese a que el gobierno tomó distancia de la propuesta, Elizalde utilizó su cuenta de X para cuestionar la idea. “Privatizar Codelco no es modernizar Chile. Es renunciar al control de uno de los activos estratégicos fundamentales para el desarrollo nacional”, afirmó, agregando que la iniciativa “traspasa un límite que ni siquiera durante la dictadura se atrevieron a cruzar”.
La arremetida de Elizalde y Vallejo en el debate político no es una coincidencia, dicen en la oposición. A ellos se suma la reaparición en las últimas semanas de la exministra Antonia Orellana y las críticas que ha impulsado la excandidata presidencial del sector, Carolina Tohá.
La exminsitra ha cuestionado duramente la agenda económica del gobierno y fue crítica de los senadores de su partido que impulsaron un acuerdo -que termino cayéndose- con el Ejecutivo en la reforma de Reconstrucción.
La arremetida de los exministros
En la oposición hay un crítico análisis tras la aprobación de la reforma de Reconstrucción, especialmente porque el Ejecutivo logró sacarla adelante en sólo tres meses, con respaldo del PDG y, según el análisis interno, con una oposición dividida que no logró establecer un relato coherente para rechazarla y mucho menos mostrar un liderazgo claro.
En este escenario, y con la agenda del gobierno avanzando, en algunos sectores se ha instalado la idea de que la oposición no puede seguir radicada solo en el Congreso y que es necesario iniciar una defensa del legado de la administración Boric con mayor presencia de sus figuras y exministros.
Esto, creen, podría ayudar a suplir la debilidad que ven en el parlamento, donde los partidos siguen tensionados por el tipo de oposición que deben ejercer.
El exministro Elizalde, aseguran, no es solo un exsecretario de Estado, sino que es una figura relevante y activa en el Partido Socialista, colectividad que se vio fuertemente enfrentada en el Senado y donde su presidenta, Paulina Vodanovic, se vio cuestionada fuertemente desde su propia bancada.
Reforzar la idea de la «ultraderecha»
Uno de los objetivos de esta estrategia es no centrarse solo en los aspectos técnicos o la discusión legislativa, sino salir a reforzar la tesis de que se está frente a una «agenda de ultraderecha» o que están en juego aspectos de la democracia y derechos sociales.
“La agenda del gobierno es poner una clase sobre la otra, pero la clase más poderosa contra la clase trabajadora», sostuvo Vallejo en su reaparición pública, enfatizando que «hay una agenda común articulada a nivel internacional. Kast aplica varias de las recetas de la ultraderecha en el mundo, con estilos obviamente distintos. Kast tiene una forma más sobria. Pero la agenda de fondo es muy similar».
Ante la idea del Partido Republicano de impulsar una privatización de Codelco, en tanto, Elizalde enfatizó que la idea “traspasa un límite que ni siquiera durante la dictadura se atrevieron a cruzar”.
La estrategia, sin embargo, no genera consenso en la oposición y hay quienes han advertido que es un error cuestionar la legitimidad o calidad democrática del gobierno como se hizo con el ex Presidente Sebastián Piñera. Por ejemplo, el exministro de Seguridad de Boric, Luis Cordero, señaló en La Tercera que «no veo indicios de ataques contra las instituciones por parte de esta administración».
Reivindicar la agenda de seguridad
Otro foco que en la oposición creen deben salir a contrarestar con fuerza los liderazgos del sector, es la agenda de seguridad del gobierno, plan que el Ejecutivo busca acelerar en este segundo semestre y que amenaza con dividir nuevamente a la oposición.
«Hubo una gran estafa: la promesa de seguridad… al final todo fue una improvisación y una promesa que hasta el momento no se ha cumplido», dijo Vallejo, desatando respuestas desde el gobierno de Kast por parte del biministro Claudio Alvarado y del titular de Seguridad, Martín Arrau, quien sostuvo que «la evidencia mata cualquier relato falso».
El secretario de Estado enfatizó además que «cada una de las cosas que dijimos en campaña son las que estamos cumpliendo en términos de seguridad, como por ejemplo respaldar a la autoridad policial, que es algo que estamos haciendo con leyes que se están tramitando en el Congreso y que estamos semana a semana empujando, como con presupuesto, como también con equipamiento».
