Ante la Fiscalía fue presentada una denuncia por la supuesta comisión de «hechos de carácter sexual» aparentemente perpetrados por el recién nombrado inspector general del Liceo Augusto D’Halmar, Fabián Muñoz Muñoz, en contra de una estudiante de enseñanza media de esa institución.
«Los primeros días de marzo, cuando entraron al colegio, los chicos se encontraron sin muchos profesores. De repente estaban en la sala solos. En una de esas ocasiones, el 10 de marzo, fue a cuidarlos un inspector, que empezó a leer textos para poder llenar un poco la clase. Se acerca este personaje en dos ocasiones adonde estaba mi hija y mirándola le dice: ‘Señorita, usted me desconcentra’. Se lo dijo sin ella estar haciendo nada».
En esos términos relata la apoderada los hechos que le contó su hija, cuyos nombres se mantienen en reserva por razones legales.
La adolescente, asegura la mujer, no estaba conversando, manipulando su celular, haciendo ruidos ni nada que pudiera desconcentrar en su lectura al inspector.
«Ella me dice: Mamá, él vuelve, se pierde en su lectura, me mira y me dice de nuevo ‘Usted me desconcentra’. Mi hija se sintió incómoda, sobre todo por la forma como se lo dijo», indica la mujer.
No fue solo su hija, asegura la apoderada, la que percibió como inadecuados los dichos del inspector. «Cuando terminó la clase, las compañeras se acercaron a ella y le dijeron: ‘Oye, ¿qué onda?, ¿por qué te dice así?, ¿por qué se acercó así y te dijo eso?, ¿qué le pasa?'», relata la mujer.
El Liceo Augusto D’Halmar, que desde hace ocho años se ha ubicado como el mejor colegio municipal de Chile, ha estado en medio de la polémica desde diciembre, cuando el entonces director Jaime Andrade, que ocupó el cargo por 28 años, fue sumariado y suspendido, al igual que la antigua jefa de la Unidad Técnico Pedagógica, Justa Zubia; y el anterior inspector general, Luis Poblete.
Sólo este último fue reintegrado al liceo. De resto, la Corporación de Educación de Ñuñoa -municipio liderado por Emilia Ríos (RD)- nombró un nueva directiva desde que inició este año escolar, lo que ha implicado cambios que generaron descontento en la comunidad educativa (ver nota: Sindicato del Augusto D’Halmar denuncia que 10 alumnos han dejado el liceo en marzo).
La apoderada aclaró que su objetivo es que el tratamiento del caso de su hija por parte de las autoridades educativas sea el adecuado, independientemente de que el implicado sea integrante de una u otra directiva.
«El mundo al revés: Para el denunciado, ningún tipo de castigo»
La apoderada optó por denunciar ante la Defensoría de la Niñez (en línea) y ante la Fiscalía debido a que aunque el liceo levantó un acta con la denuncia de su hija, las autoridades de la institución educativa dispusieron un «Plan de acción» que ella consideró «injusto».
«Las medidas a seguir eran básicamente que a mi hija tenía que llevarla a un psicólogo externo, seguir con el psicólogo interno y que iba a tener acompañamiento en el liceo, que la iban a esperar a la llegada, en los recreos y la salida», advierte la apoderada.
«No puede ser que mi hija no pueda andar libre en su liceo. El mundo al revés: Para el denunciado, ningún tipo de castigo», agrega.
De acuerdo con el documento en el que se detalla el referido plan, al que El Líbero tuvo acceso, para el denunciado se indicó la «activación de convenio con centros de atención psicológica de ser requerido«. Esto, por una única oportunidad.
De las otras seis medidas, dos están dirigidas a la estudiante -contención y seguimiento por parte de una psicóloga y derivación a centro de atención psicológica-, y las demás están destinadas a los estudiantes y funcionarios del liceo, así como a los apoderados, y consisten en actividades preventivas, charlas y capacitaciones para el equipo de convivencia escolar.
«Se procederá a la socialización del protocolo actualizado de actuación ante hechos de connotación sexual, poniendo énfasis en las acciones preventivas», se indica en el documento como una de las acciones que se implementarán en el liceo semestralmente.
El Líbero consultó a la Corporación de Educación de Ñuñoa sobre el caso, pero no obtuvo respuesta.
El comunicado del Liceo Augusto D’Halmar
En referencia a lo ocurrido con la estudiante, en la página web del liceo figura un anuncio emitido por la Dirección de Educación fechado el pasado 28 de marzo, en el que se indica que «se activó el protocolo indicado para estos hechos según lo que indica la circular N° 482 de la Superintendencia de Educación que regula los Reglamentos y Protocolos de actuación, estableciendo procedimientos internos claros de cada establecimiento educacional».
«Se tomaron los resguardos necesarios para todas las partes involucradas y actualmente los antecedentes están en revisión por el área jurídica de la Corporación de Desarrollo Social», se señala en esa misma publicación.

La apoderada de la estudiante afectada asegura que la institución educativa había publicado otro comunicado, fechado el 13 de abril (del cual hizo llegar un pantallazo a este medio), en que se indicaba: «Ya se ha notificado a todas las partes involucradas respecto a los resultados del proceso y el plan de acción asociado, descartando la existencia de hechos que puedan constituir una vulneración de derechos de la denunciante».
«La Fiscalía llamó al liceo y le dijeron que dieran de baja inmediatamente esa publicación», asevera la apoderada.
Al inspector le figura un antecedente
El actual inspector general del Liceo Augusto D’Halmar contra quien fue interpuesta la denuncia en Fiscalía, tiene un antecedente en la página del Poder Judicial.
En el expediente, que figura el el 3er Juzgado de Garantías de Santiago, se indica que en marzo de 2020 Muñoz agredió «con golpes de puño en el rostro» a un guardia de un supermercado en Recoleta.
De acuerdo con la información que está en línea, una tía del ahora denunciado fue interceptada por el guardia cuando esta se retiraba del establecimiento comercial, «quien le consultó si había cancelado el producto, tomándola fuertemente de ambos brazos, resultado ella con una dolencia en su dedo».
La mujer, según el expediente, salió del supermercado y llamó a su hermana, que estaba con un sobrino de la afectada, el ahora funcionario del Liceo Augusto D’Halmar. «Llegando ambos al local a buscarle, este último al ver al guardia le dijo ‘Así que te gusta pegarle a las mujeres’ y ambos comenzaron a agredirse, siendo separados por los trabajadores», se lee en el documento.
Según la información que aparece en el portal del Poder Judicial, aunque ambos fueron señalados por el delito de lesiones leves, la pena de multa que les impusieron quedo prescrita luego de seis meses de dictada la sentencia, debido a que tenían conducta anterior intachable.
