Tras volver a militar en la UDI a principios de este año, el expresidente de la tienda, exsenador y exministro Pablo Longueira selló un acuerdo para postular a ser el próximo secretario general del partido en una lista encabezada por el diputado Jorge Alessandri.

Si bien las elecciones internas son en enero próximo, en las últimas semanas Longueira ha estado trabajando en un documento en el que plantea el rol que debe jugar la UDI en el ciclo político actual.

En este manifiesto de 12 páginas -al que tuvo acceso El Líbero y se puede leer íntegro más abajo-, el exministro propone una hoja de ruta que incluye una «alianza de coordinación estratégica y toma de decisiones conjuntas» entre todas las colectividades que estuvieron por el Rechazo en el plebiscito constitucional de 2022. ¿El objetivo? Ganar tres elecciones presidenciales consecutivas poniendo como ejemplo lo que hizo la Concertación en los años 90.

Un ciclo de 12 años en La Moneda

La tesis central del documento, que será distribuido por el exministro en los distintos chats de la UDI para su discusión, es que los desafíos que enfrenta Chile no pueden resolverse en un solo período presidencial.

“La devastación de la institucionalidad, el estancamiento económico y la crisis de seguridad pública heredadas del quinquenio post-estallido no se solucionan en un solo período presidencial. Se requiere, emulando la visión de Estado de los años noventa, la construcción de un ciclo de gobernabilidad de al menos dos o tres períodos sucesivos”, sostiene Longueira

En ese sentido agrega que “12 años de conducción firme y coordinada son el plazo mínimo necesario para desmantelar las redes del crimen organizado, reestructurar la matriz de inversión económica, reformar el aparato estatal y asentar un marco cultural definitivo de respeto a la ley y al Estado de derecho”.

Para lograrlo, Longueira advierte que es vital no repetir los errores que fragmentaron a otras coaliciones: «Es vital conformar la coalición política que conserve la diversidad de partidos y movimientos que logró el 62% del plebiscito constitucional (…). Así lo entendió la dirigencia de la Concertación en nuestra transición a la democracia y a pesar de sus tremendas diferencias históricas, incomparablemente mayores que las del actual oficialismo, antepusieron los intereses superiores del país por sobre los legítimos proyectos personales y partidistas”.

La UDI como eje articulador del bloque

El rol que Longueira le asigna a la UDI dentro de ese proyecto es el de bisagra del bloque. “Para que este espacio converja de manera efectiva, se necesita un articulador político que posea arraigo territorial, experiencia legislativa y una posición geoestratégica privilegiada dentro del espectro “, señala.

La UDI, sostiene el exsenador en el texto, «está situada hoy en el centro geográfico de este nuevo mapa político», y por eso puede “tender puentes en ambas direcciones”: hacia el centro moderado de Amarillos y Demócratas, con quienes comparte «la defensa irrestricta de la gradualidad, el equilibrio fiscal, la moderación institucional y la condena unánime a las lógicas refundacionales de la izquierda radical»; y hacia la derecha libertaria y republicana, con quienes la une «una sintonía doctrinal e histórica con el Presidente José Antonio Kast» en materia de libre mercado, seguridad y libertad individual.

El documento es enfático en que ese rol no debe ser el de competir por hegemonía, sino el de sostener la unidad: «El rol de la UDI en este nuevo ciclo no debe ser solo el legítimo derecho a competir por la hegemonía electoral de corto plazo con las fuerzas emergentes, sino el de actuar como el eje articulador, facilitador y garante de la unidad del bloque, ejerciendo un liderazgo generoso, pragmático y con genuina mirada de Estado«.

Una alianza flexible, no una camisa de fuerza

El modelo que propone Longueira en el documento no es el de una coalición formal con nombre y personería jurídica única, sino el de una «alianza de coordinación estratégica y toma de decisiones conjuntas».

Dentro de ese esquema, Longueira propone tres pilares: un bloque legislativo coordinado que sustente al gobierno de Kast en el Congreso; mínimos programáticos comunes (combate al narcotráfico, certeza jurídica para la inversión, eficiencia del gasto); y una planificación electoral por etapas que incluya primarias municipales, listas conjuntas en parlamentarias y un compromiso explícito para las presidenciales.

En ese último punto, el exsenador sostiene que “se debe establecer el compromiso explícito de que, al término del actual mandato, habrá una primaria amplia y que todo el bloque respaldará decididamente a la opción que emerja del sector -provenga del centro moderado, de la derecha tradicional o del área libertaria-, garantizando la alternancia de partidos, si así lo deciden las bases, pero la continuidad del modelo de desarrollo, emulando la alternancia virtuosa de la Concertación”.

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1 Comment

  1. Creo que tiene tida la razón Longueira y es lamentable que, así como él lo dice, a pesar de debiendo estar muy unidos, se separsn por las clásicas hegemonía personales seguidas de las partidistas …. De no lograr los 2 a 3 gobiernos juntos con esta otra mirada, se vienen tiempos de que Chile lo pase mal otra vez ….

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