El subsecretario para las Fuerzas Armadas, Galo Eidelstein, concurrió ayer a la comisión de Defensa de la Cámara de Diputados para responder por la polémica resolución exenta N°4458 que interviene la Educación Militar en el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

En una sesión tensa, y con reiteradas intervenciones del presidente de la comisión, Andrés Jouannet llamando al orden, y censurando preguntas de los diputados por no estar “en la orden del día”; Eidelstein reconoció que la resolución la hizo sin informar previamente a la ministra de Defensa, Maya Fernández.

Galo Eidesltein: “No creí necesario” informar a la ministra Fernández

“Efectivamente, el oficio que crea esta Unidad de Educación Militar no lo conoció directamente la ministra (Maya Fernández). Para nosotros fue un trámite. Lo que se hizo fue reproducir el oficio que existía. No consideré necesario discutir con ella este oficio”, confesó el subsecretario comunista para las FF.AA.

La autoridad argumentó que a la semana firma “más de 200 documentos, resoluciones y decretos y si mandara a la ministra a revisar la redacción de cada uno de ellos no podría hacerlo”.

Ante otra pregunta sobre el mismo tema, recalco que “no discutí ni conversé con ella (la ministra) el decreto en específico. No lo creí necesario”.

Eidelstein fue cuidadoso en repetir que la resolución entrega “sugerencias y orientaciones a la ministra” respecto de las materias de educación, y que “no hay ninguna directriz a las FF.AA.”, y mucho menos injerencia. 

Sin embargo, lo paradójico es que nunca le consultó a Fernández los inéditos cambios que tanta molestia han generado en las ramas castrenses.

Sobre el tema, hasta ahora, la ministra de Defensa ha optado por el silencio. Por lo que se desconoce si apoya o no la resolución del subsecretario.

Las nuevas atribuciones de la Unidad de Educación Militar

En toda su intervención, Galo Eidelstein defendió la legalidad del decreto exento, amparado en el Libro de la Defensa de 2017. 

Sin embargo, el diputado Johannes Kaiser le argumentó que ese libro no está por encima de las leyes que le entregan plena autonomía educativa a las FF.AA.

A su vez, Kaiser recordó que el texto de 2017 fue reemplazado por la Política de Defensa de 2020, que tomó razón de la Contraloría, y está plenamente vigente.

“El decreto en cuestión no infringe legalidad. No hay ninguna contradicción entre el decreto y la legalidad vigente. No decimos que va a dar directrices a las FF.AA.”, dijo el subsecretario.

Eidelstein repitió varias veces que busca crear “espacios de confianza” con las FF.AA., y admitió que se ha reunido con 11 de las 12 escuelas formativas de suboficiales y oficiales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. 

“Me interesa establecer ambientes de confianza. He venido en ese espíritu. Vengo como funcionario del gobierno, no militante del PC”, afirmó. Además, fue categórico en “rechazar las acusaciones que no tienen sustento”.

El subsecretario, a su vez, se mostró “sorprendido” con lo que han avanzado las ramas en educación y acreditación. 

La defensa de asesores «con condiciones de sobra»

La autoridad de Defensa hizo una cerrada defensa de las cualidades profesionales y académicas de los asesores contratados por él. 

“Tienen condiciones de sobra”, sintetizó, y afirmó que hay asesores con estudios en la Anepe, postgrados y especialistas en materias laborales, administrativas, entre otras.

También aseguró que no hay militares despedidos, y que solo desvinculó a 12 funcionarios de confianza del anterior subsecretario.

Entre sus asesores hay ex ejecutivos y directivos de la quebrada Universidad Arcis, como Patricio Palma y Jaime Insunza, miembros del Comité Central del Partido Comunista, ex jefes comunistas de la División de Organizaciones Sociales, un ex candidato a diputado por el PC, entre otros militantes.

Eidelstein reemplazó resolución de subsecretaria de Bachelet

La polémica resolución de Eidelstein reemplazó la N°6328 emitida en 2017 por la ex subsecretaria Paulina Vodanovic (PS) durante el gobierno de Michelle Bachelet.

Su objetivo era «prestar asesoría» en materia educacional a las FF.AA., rol muy diferente al que busca imponer el subsecretario del PC.

Con la nueva resolución de Eidelstein, la Unidad de Educación Militar, dependiente de la División de Asuntos Institucionales, podrá “coordinar, desarrollar y sugerir políticas y directrices en materias de educación militar”.

También podrá hacer “seguimiento y evaluación de los resultados de la aplicación de esas políticas y directrices”.

Entre los siete objetivos específicos señalados en la inédita resolución, dicha unidad podrá proponer al subsecretario Eidelstein  “directrices educativas para las instituciones de educación de las FF.AA.”.

Además, estará facultada para apoyar el desarrollo de la “política militar en lo que respecta a la política de educación militar”.

La friccionada relación de las FF.AA. con el subsecretario Eidelstein

Varias veces, el subsecretario dijo que tiene excelentes relaciones con las ramas, y que no ha recibido críticas por la resolución.

“No hemos tenido crítica de las FF.AA. a lo que hemos inquirido, hemos tenido pleno apoyo y un interés por trabajar con la subsecretaria para los temas que le interesan desarrollar”, dijo Eidelstein.

La realidad, sin embargo, dista de sus declaraciones, según pudo verificar este diario en las FF.AA., lo que también ha sido recogido por otros medios como El Mercurio.

De hecho, los altos mandos le hicieron llegar a la ministra los cuestionamientos al subsecretario por dicha resolución.

“En las Fuerzas Armadas hubo reuniones. Y consultas. Incluso, ante la preocupación totalmente compartida de los comandantes en jefe, se hizo saber al poder político de la molestia e inquietud”, publicó El Mercurio.

La preocupación por el sorpresivo aumento de las facultades de la Unidad de Educación de la subsecretaría, así como las solicitudes de las mallas curriculares y también del plantel de académicos, generó reuniones y consultas dentro de las Fuerzas Armadas, y también llevó a los Comandantes en Jefe a plantear esta inquietud y molestia al poder político, tal como se afirmó en un reportaje del diario “El Mercurio” el pasado 9 de octubre.

Este diario pudo constatar que las principales aprehensiones de las Fuerzas Armadas -revelada por círculos de militares en retiro y ex ministros de Defensa- han sido vinculadas a cómo la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas generó soterradamente una estructura interna, que le permitiera asumir en la práctica –vía decreto y eventuales “resquicios legales”- funciones de fiscalización ajenas a sus atribuciones.

Con ello, busca incidir directamente en los planes de estudio de los militares y también en el plantel académico del que disponen, donde las instituciones son autónomas, señalan fuentes castrenses.

En dichas instituciones llama la atención que el subsecretario “haya actuado de manera solitaria, sin consultar a la ministra en un tema de tanta importancia para las FF.AA.”.

Las peticiones de planes de estudios y nombres de profesores

Menos de dos meses después de dictada dicha resolución, el subsecretario del PC emitió la polémica solicitud N°3524 del 2 de septiembre.

En ella, solicita al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea el “listado de profesores de las escuelas matrices, sus currículums y situación contractual”.

Además, les pidió “los planes de estudio 2022” de cada asignatura/ramo que se imparte en las escuelas de oficiales y suboficiales; así como “la bibliografía existente en las bibliotecas de las escuelas matrices de oficiales y suboficiales de cada rama de las FF.AA.”. Esa información jamás la había pedido una autoridad de Defensa, según pudo indagar El Líbero.

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