Hace ya una semana que ocurrió la criminal y cobarde masacre terrorista de Hamas, que hasta el momento ha dejado sobre 1.300 muertos en Israel, ocurrido sin provocación alguna y desatado con un nivel de atrocidad por seres impregnados de odio, ensañamiento y cobardía que amerita preguntarnos cómo calificarlos, pues asesinar a mansalva y raptar desde guaguas hasta adultos mayores, todos civiles indefensos e inocentes, es un acto de barbarie premeditado indigno de la especie humana.
Aún más, el regocijarse por sus acciones, como se escuchaba en sus celebraciones por las calles de Gaza exhibiendo los rehenes como si fueran animales de feria para que fueran insultados, agredidos y maltratados por hordas exaltadas de menosprecio por la dignidad humana, mostrando una decadente felicidad ante el ultraje contra las víctimas de su alevosía, demuestra el nivel de perversión de estos terroristas, fieles representantes del radicalismo islámico, actuando igual que ISIS, Al Qaeda, Boko Haram, Al Shabab, Hezbollah, el Talibán, Al-Nusra, Hermandad Islámica, Al Badr, Abu Sayyaf y la Yihad Islámica Palestina entre otros repartidos por el mundo. A no confundirse, están en todas partes y obedecen al Islam radical.
Esos son los hechos; los que han merecido el más amplio repudio de todos los líderes del mundo libre, condenando sin ambages esta monstruosa acción terrorista que no tiene parangón en la historia reciente. Pero ha habido excepciones y nuestro Presidente fue una de ellas, porque vaciló en condenar como terrorismo lo de Hamas, siguió después con un tweet (X) del canciller en que emitió una declaración de empate y vacilaron muchos días antes de calificarlo como correspondía hacerlo.
Lamentablemente, es fácil entender el por qué la actitud inicial de Boric, ya que la opinión que él tiene de Israel es extremadamente negativa, lo que le confirmó a Tomás Mosciatti en una entrevista que le hizo cuando era candidato presidencial. Ya Presidente, se pudo observar su antipatía hacia Israel, ante el desprecio que tuvo con el embajador Gil Artzyeli cuando, estando ya en La Moneda, no quiso recibirlo para presentarle sus cartas credenciales.
Con esos antecedentes, no debe llamarnos la atención que internacionalmente Chile apareciera haciendo declaraciones de empate entre el tema de los dos Estados y el terrorismo de Hamas, comprobándose así el sesgo gubernamental hacia Israel y también la ignorancia del gobierno al relacionar este asesinato de civiles inocentes con la causa palestina, lo que es un profundo error.
Hamas no asesinó civiles por esa causa. Hamas busca la aniquilación del Estado de Israel y de todos los judíos. Eso está escrito en su pacto y obedece a la misma intención que tiene Hezbollah e Irán, como no dudan en declararlo. Y tampoco se puede confundir a Hamas con la Autoridad Palestina, que no es islámica, y a quien le arrebataron el poder en Gaza cuando Israel entregó la franja a dicha autoridad en 2005.
Eso no es novedad, como tampoco lo es la intención de Hamas. Entonces, mezclar la causa palestina con este atentado terrorista y no condenarlo firmemente lleva a preguntarnos cuánto se puede creer del discurso de defensa de los DD.HH. de Gabriel Boric, si no dijo palabra alguna criticando esta brutal violación de los DD.HH. de miles de inocentes guaguas, niños, jóvenes, hombres, mujeres, padres de familia y ancianos. ¿O tal vez piensa que como Hamas no es un Estado, entonces no se puede hablar de violación de DD.HH. por no ser sus terroristas agentes estatales?
Si lo anterior es la justificación, no la tiene ante el hecho que su gobierno, supuestamente feminista, partiendo por la Ministra de la Mujer Antonia Orellana, no fue capaz de emitir una palabra de condena ante la espantosa violación de los DD.HH. que sufrieron jóvenes mujeres israelíes ultrajadas en manos de estos desquiciados fanáticos del radicalismo islámico, lo que le valió la crítica de más de 3.200 mujeres chilenas que han firmado una declaración pública en condena al silencio frente a las vulneraciones cometidas por Hamas.
Lo ocurrido el 7 de octubre nos permite confirmar con profunda preocupación lo negativo que es tener un gobierno dominado por el PC, quienes no vacilaron en justificar la brutalidad de Hamas, responsabilizando al Primer Ministro Netanyahu por el ataque. Recién después de cinco días el Canciller se dignó decir que era un atentado terrorista, siguió luego el Ministro de Justicia, pero Boric lo omitió, hablando solo de “brutales ataques”, pero atacando simultánea y fuertemente a Israel, por su derecho a defenderse.
Las vacilaciones presidenciales nos alejan del sentir antiterrorista del mundo libre, liderado por EE.UU. y la UE. Es de esperar que no nos generen consecuencias que lamentar.

?????
Excelente!!
Jaime muy buen comentario, excelente claro y preciso. te felicito
un gran abrazo Gonzalo Mingo Ortega