Esta semana que concluye nos brindó dos excelentes noticias. La primera fue la aprobación del Proyecto de Reconstrucción que ya es ley, con lo cual el país volverá a contar con los incentivos necesarios para generar inversión local y atraer a la vez a inversionistas internacionales que volverán a confiar en Chile como un país con certeza jurídica, reglas claras y sostenibles en el tiempo, que brinda excelentes oportunidades para desarrollar sus proyectos, como lo fuera en los años en que éramos admirados por el mundo.

La rebaja de los impuestos y la invariabilidad tributaria en función de los montos invertidos más el comprometido esfuerzo de destrabar la permisología -lo que ya se ha logrado, pues en solo 4 meses se han aprobado 23 proyectos de inversión por más de US$11.400MM- sin duda son elementos que le permitirán a Chile volver a ser competitivo en el mercado mundial frente a otros países de la región que en el tema tributario otorgan beneficios a los inversionistas internacionales de los que Chile carecía hasta ahora, quedando en desventaja.

Sin embargo, la oposición no quiere que la iniciativa fructifique y espera que el TC, que acogió a tramitación sus requerimientos, declare inconstitucional la invariabilidad, que, de ocurrir, aunque es poco probable, nuestra competitividad como país se vería una vez más seriamente afectada.

La otra noticia relevante fue el 2,4% que registró el Imacec en el mes de junio, cerrando el segundo trimestre con una expansión de 0,1% en doce meses, revirtiendo los cinco meses negativos y evitando caer en recesión técnica, lo que ha generado optimismo en el mercado porque Chile está empezando a avanzar nuevamente por el camino correcto.

A estas dos excelentes noticias, debemos añadirle el nuevo megaproyecto que en cadena nacional planteó el Presidente José Antonio Kast relativo al combate al crimen organizado, narcotráfico y terrorismo. Sin duda que el ministro Arrau tendrá una exigente tarea en conseguir aprobar los 30 proyectos de ley de esta iniciativa, incluyendo una reforma constitucional, habiendo ya varios de ellos en trámite legislativo.

Pero no todo son buenas noticias, pues mientras el gobierno trabaja incansablemente para reconstruir el país de la decadencia que dejó el mandato de Gabriel Boric, la ultraizquierda trabaja para intentar destruir lo que se está haciendo, criticando duramente el proyecto que comunicó el Presidente Kast en cadena nacional y más aún, reactivaron el proceso de “agitación social” contra el gobierno. 

Construir es una tarea compleja que requiere tiempo, paciencia, superar frustraciones, miles de decisiones y muchos recursos. Desde construir una casa, desarrollar una empresa, generar confianza, afianzar amistades, todo cuesta. Imaginen por un momento lo que cuesta construir un país. Eso toma años e implica a varias generaciones.

Pero destruir cuesta poco. Un incendio, un terremoto o un temporal destruyen en minutos años de dedicación, esfuerzo, complejas decisiones, recursos y vidas. Y en los países, más allá de los fenómenos naturales que ocurren, la peor destrucción es la provocada por gobiernos con malas ideas, que destruyen lo que otros construyeron con esfuerzo, dedicación y poniendo al país por delante.

Es lo que nos pasó en nuestro país cuando la izquierda renegó de lo logrado por la Concertación, intentó derrocar al Presidente Piñera, declaró un parlamentarismo de facto, actuó con una violencia destructiva en la revolución del 19 que nos tuvo al borde del despeñadero y le permitió asumir el poder con Gabriel Boric; intentaron refundar Chile, pretendieron ser la tumba del neoliberalismo; dejaron entrar al país a quien quisiera sin control alguno; destruyeron los liceos emblemáticos como el Instituto Nacional; el manejo económico y fiscal fue un desastre y por supuesto, ahora frente al gobierno del Presidente Kast, intentan que fracase. Con tal propósito, entre otras cosas esta semana hicieron un frente común, para activar un “proceso de agitación” entre la Confech, manejada por el PC, la CUT y los secretarios generales de los partidos de oposición contra el gobierno.  ¿Pretenderán reactivar el octubrismo? Ya lo veremos.

La izquierda no está dispuesta a construir. No están dispuestos a aceptar que perdieron en las urnas y que gobierne la derecha. No están dispuestos a que reconstruyamos Chile. Proyectos no tienen, califican al gobierno de ultraderecha sin argumento alguno que avale su caricatura, pero intentan que fracase, aunque sea Chile entero el que lo sufra, para impedir que la gente logre tomar conciencia de la prosperidad que generan las ideas de la libertad versus las penurias que engendran las que ellos propugnan.

Construir vs. destruir. Es el desafío que enfrentamos.

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3 Comments

  1. Muy bien Jaime, todas las semanas dándole duro a la izquierda. Jaime a diferencia de otros no olvida donde está el verdadero enemigo

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