Chile atraviesa una crisis moral y ética: más de 30 fundaciones creadas en nombre de la ayuda a los más necesitados, financiadas con fondos públicos en nombre de ayuda social; varios exfuncionarios del actual gobierno bajo investigación; 25 mil licencias médicas en funcionarios del Estado, que fueron pagadas con fondos públicos y se utilizaron para viajar al exterior de vacaciones; crimen organizado que penetra en la justicia, militares, Carabineros, Aduanas y más.
¿Existe conciencia de la gravedad de esto? ¿Tendrán claro quienes aspiran a la presidencia que deben enfrentarse a un enemigo mayúsculo, que requerirá no solo de experiencia, sino de los mejores equipos y de un fuerte y amplio apoyo político para sacar leyes los primeros meses de gobierno?
Los candidatos, en general, dan un diagnóstico de los problemas -que, por cierto, los ciudadanos conocen- en vez de explicar cómo serán resueltos.
Se trata de tomar una gran decisión: ¿quién va a liderar los destinos de Chile y sus habitantes desde marzo del 2026 hasta marzo del 2030? La responsabilidad de una buena opción es compartida entre los ciudadanos, que deben votar informados, y quienes aspiran a competir por la presidencia tienen el deber de informar a la gente qué harán y cómo lo harán -con honestidad-.
La salud de la democracia dependerá del éxito que tenga un gobierno para satisfacer las necesidades colectivas de los ciudadanos. En el Chile de hoy, prima la inseguridad, el estancamiento económico, el aumento del desempleo -particularmente el femenino-, la falta de acceso a una vivienda propia, la calidad de la educación y las listas de espera en la atención médica pública.
El liderazgo adquiere un papel esencial en este contexto, pues va más allá de la mera gestión o dirección de equipos. Consiste en una combinación de cualidades que abarcan desde la audacia hasta la capacidad de inspirar una visión común y potenciar al máximo las capacidades de las personas. Implica sentirse a gusto trabajando en equipo y poseer una genuina disposición al diálogo. La autorreflexión, por su parte, exige una mirada sincera hacia el interior: solo al reconocer las propias fortalezas, debilidades, valores y motivaciones se pueden tomar decisiones coherentes con los principios. Esa claridad interna actúa como una brújula en tiempos de desafío y permite liderar con autenticidad.
El desarrollo personal va más allá de la acumulación de habilidades técnicas e implica, sobre todo, cultivar las habilidades interpersonales, emocionales y estratégicas. La capacidad de adaptarse a un entorno cambiante y abrazar la innovación proviene de un líder que se compromete con su propio crecimiento.
Cuando un líder exige obediencia sin cuestionamientos, ya no lidera: domina.
La elección clave es la de la primera vuelta. Es probable que se den estas dos opciones: la primera, una polarización entre extremos entre la candidata Jeannette Jara, que representa al oficialismo, y el candidato de la derecha republicana, José Antonio Kast; la segunda, la misma candidata del oficialismo y la candidata de la derecha moderna junto al centro político, Evelyn Matthei.
La percepción errónea acerca de un candidato es muy común en estos tiempos de redes, trolls y fake news. Por cierto, es muy dañina para la convivencia, la campaña presidencial y una buena democracia.
En varios foros presidenciales en estos últimos días, la coincidencia de los candidatos Matthei, Kast y Jara en el diagnóstico es notable: la inseguridad ciudadana (narco, crimen organizado, secuestros), el nulo crecimiento económico y el desempleo. La gran diferencia entre los candidatos estriba en el método que utilizará cada uno para resolver estas problemáticas, en su experiencia, en sus habilidades y en su capacidad de liderazgo.
¿Qué trayectoria tienen los candidatos?
Jeanette Jara es abogada y administradora pública, militante del Partido Comunista. Se ha desempeñado como subsecretaria de Previsión Social durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet y como ministra del Trabajo en la administración de Gabriel Boric. La pregunta natural hacia ella es: siendo la continuidad del actual gobierno, ¿cómo piensa resolver los problemas de los chilenos si no fueron capaces de hacerlo en estos cuatro años, sino que empeoraron?
Deben darse cuenta sus contendores que el hecho de ser comunista no es lo más importante, ya que se ha -y seguirá- “descomunizando” durante la campaña. Lo importante es conocer sus antecedentes, saber si cuenta con la debida capacidad para resolver los urgentes problemas de los chilenos. Su gobierno no ha sido capaz de ello. Apoyó y defendió a algunos de la primera línea del octubrismo y, desde ya, fue por el Apruebo a la Constitución que desarmaba a Chile. Ella es parte de un fracaso de Chile.
Evelyn Matthei, economista de formación y militante de la UDI, ha tenido una extensa carrera política: fue diputada, senadora, ministra del Trabajo en el primer gobierno de Sebastián Piñera y candidata presidencial en 2013. Ejerció como alcaldesa de Providencia durante ocho años, donde consolidó un estilo de liderazgo directo, pragmático y enfocado en la gestión. Hoy es una de las principales cartas de la centroderecha en la carrera presidencial. Preguntarse: ¿su larga experiencia en política, su gestión como alcaldesa -reelecta con un 55 %, valorada transversalmente-, son una buena base para comenzar a gobernar desde el primer día? ¿Podrá recuperar lo perdido en estas semanas? Tiene la oportunidad, la tiene.
José Antonio Kast, abogado y fundador del Partido Republicano, representa al sector más conservador de la derecha. Fue diputado durante cuatro períodos y se lanzó como candidato presidencial en 2017 de manera independiente. La pregunta que surge es: habiendo sido reticente al diálogo y a los acuerdos, negándose a una lista parlamentaria única y habiéndose opuesto a las primarias, ¿cómo cree que llevará adelante la transformación que promete sin negociar con quienes piensan distinto? ¿Será capaz de avanzar hacia una lista única con la generosidad que ello requiere y que le daría tranquilidad y gobernabilidad a Chile? Hasta ahora se ha negado.
¿Tendrá todo el grupo de la derecha y centro conciencia de lo peligrosa que es esta carrera presidencial como está planteada? Mientras la derecha extrema siga pensando que solo porque Jara es comunista va a perder, se equivocan fuertemente. Es mejor candidata que Boric, no hay duda. No quieren dejar el poder. No cumplieron con su proyecto y lo querrán cumplir. Gana y se acaba el buenismo de centro. Antes de la elección ya cuenta con el piso de Boric del 38 por ciento. Van por todo.
Existe en cierto electorado un gran desconocimiento de quien es Jara y quien es Kast. También acerca de Matthei. Esto se debe a las malas campañas. Las redes no sustituyen el trabajo en terreno. Como tampoco sustituye la presencia policial en los barrios el uso de miles de cámaras.
No hay enemigo pequeño.
La salud de la democracia depende del éxito que obtenga el Presidente de la República y su equipo en la gestión de gobierno. Porque liderar un país no es dar discursos: es tener el coraje de enfrentar la verdad, convocar a todos y gobernar para todos.

Ese coraje y convicción es el que no tuvo su gobierno con SP, por eso su sector y su candidata se desinflan. Los chilenos no somos tontos, las palabras bonitas, los discursos ensayados y repetitivos no nos convencen, no nos asustan, no cambian el curso de los acontecimientos
Buenos días,
Chile corre el riesgo de que la continuidad del gobierno de Boric siga en manos de Jeanette Jara , militante comunista. Yasna Provoste la apoya y anuncia que es el principio de una nueva coalición de unidad . Está unidad propuso una constitución que destruía a Chile, incluyendo a la Democracia Cristiana que busca cupos parlamentarios más allá de sus convicciones.
Así está la política.
Por el lado de la oposición, divididos todos buscan algo para su propia quinta. Recuerden que en Venezuela la oposición dividida le ha sido útil a Maduro.
¿Le daremos opcion de ganar a quienes han demostrado que no han sido capaces de resolver sino aumentar los problemas de los chilenos? Crimen organizado avanza y permea las instituciones, estancamiento económico, aumento del desempleo , deterioro en la educación , en la salud y en la posibilidad de acceder a una vivienda.
La oposición que ganó el rechazo a esa constitución por el 62 por ciento de los votos, siguiendo los peores ejemplos mundiales , va dividida y lleva cinco candidatos contra una que es Jara . Podría ganar en primera vuelta ….
Además , para gobernar se requieren equipos sólidos , experiencia , capacidad de diálogo y mayorías para acordar rápidamente las leyes que hacen falta para detener el deterioro y sacar a Chile adelante . Ello requiere experiencia y vocación de diálogo.
Quien se negó a primarias, quien no quiso lista única parlamentaria tiene una gran responsabilidad ya que es posible triunfar y ello requiere unidad en torno a quien pueda darle gobernabilidad a Chile que exige los atributos mencionados.
Creo firmemente que Evelyn Matthei cuenta con la experiencia de haber ganado elecciones, de gestion en el ejecutivo y de capacidad de diálogo.
Los logros compartidos son los que permiten avanzar .
Las mayorías parlamentarias son más importantes que nunca.
Es hora de elegir …..
Pensar profundamente en todo esto nos llevará a tomar la mejor decisión.
Por último, las encuestas no son ciencia exacta y saben bien que en la elección presidencial del 2021, les daban muy poca diferencia a Boric de Kast y terminó ganando Boric con un 54 por ciento .
Es hora de elegir ….
Un abrazo
Iris Boeninger
A la hora de elegir…. https://ellibero.cl/columnas-de-opinion/a-la-hora-de-elegir/