Señor Director:

Leí las declaraciones del Cardenal Arzobispo sobre los indultos. Concedió que un enfermo terminal debiera morir en su casa y, antes de terminar la respuesta, ya le había puesto aduana a esa idea con un “tiene que haber arrepentimiento”. Para sostener semejante peaje no recurrió a Mateo ni a Lucas. Citó a un exministro de Justicia, y con eso quedó claro de qué lado del mesón estaba hablando.

La ley N° 18.050 regula el indulto particular y no contempla la contrición en ninguno de sus artículos, porque un Estado laico, como lo describió en enero, juzga lo que la gente hace y deja las conciencias en paz. Tampoco ignora lo que vale un arrepentimiento obtenido de alguien que necesita dejar la celda para estar con los suyos. Un confesor con su experiencia lo distingue del verdadero a la primera. Exigirlo igual equivale a montar una función para una platea que ya decidió no aplaudir, y prestarle a ese espectáculo la autoridad de su cargo.

Después nombró el alzhéimer entre las enfermedades que justifican volver al hogar. Defiendo a hombres de esa edad, y quien ha visto de cerca ese mal sabe que el paciente llega a no saber dónde está. Explique qué examen de conciencia se le toma a una memoria así. Puesta la condición en sus términos, los primeros excluidos son precisamente los que dice querer en sus casas, de modo que o no pensó lo que decía o lo pensó demasiado bien.

Ni siquiera mantuvo lo dicho. Empezó en tono de mandato y pocas líneas más abajo iba en el tercer ojalá. Mis representados no disponen de tiempo para que Su Eminencia ordene sus ideas en público. Mientras tanto, quienes los quieren en un penal hasta el final ya cuentan con un cardenal a quien citar.

El Papa Francisco, de quien recibió la púrpura, propuso a los gobiernos en la bula del Jubileo amnistías y condonaciones de pena, sin anexar formulario alguno. Y en mayo de 2018 los obispos chilenos presentaron en bloque su renuncia a Roma, reconociendo graves errores y omisiones frente a los abusos. Su firma estaba entre ellas. A esa jerarquía el perdón le tomó décadas y una citación del Vaticano. Cuesta aceptar que ahora lo cobre por adelantado, y a nonagenarios.

Dijo también que nadie debiera morir sin su familia al lado. Comparto esa frase completa, sin el descuento que le aplicó después. El día en que recibió la birreta le explicaron que ese color compromete a quien lo viste a actuar con fortaleza, hasta derramar la sangre si hiciera falta, por la paz del pueblo que le confían. Aquí nadie le pide sangre. Bastaba con no acomodar el Evangelio al gusto de la galería, y ni eso resistió. Convendría que Su Eminencia recordara para qué le dieron ese rojo antes de volver a opinar sobre la conciencia ajena.

Carla Fernández Montero – Abogada

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5 Comments

  1. El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, informó que el Gobierno ha recibido más de 100 solicitudes de indulto, la mayoría vinculadas a hechos ocurridos en 1973.
    Todos, absolutamente todos los militares y carabineros que están cumpliendo condenas por tales hechos deben ser indultados porque son inocentes, están libres de culpa o exentos de responsabilidad penal.
    Ellos fueron condenados como resultado de sentencias dictadas contra leyes expresas y vigentes; en procesos en los que les fue vulnerado el derecho humano a un debido proceso penal y también —a contar de la entrada en vigor del nuevo sistema procesal penal en todas las regiones del país, el 16 de junio de 2005— a la garantía constitucional de igualdad ante la ley.
    En todos los casos les ha sido aplicado el antiguo sistema de procedimiento penal inquisitivo, que le veda a los imputados el derecho a una adecuada defensa, a un juicio justo y a ser juzgados por un tribunal imparcial.
    Atentamente le saluda.
    ADOLFO PAÚL LATORRE
    Abogado
    Autor del libro «PREVARICATO. La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo» en el que se explican detalladamente las razones que fundamentan el comentario precedente.

  2. No puedo estar más de acuerdo con lo por ud expresado abogada, desde inicio a fin. Como es humano y no Dios ni por lejos, tiene como todo humano luces y sombras y en este tema en particular son mucho más sus sombras, taras e inconsecuencias. También muchas trancas y poco conocimiento en economía. Ergo, debiera dedicarse a hablar de la Cristo, del Evangelio y a cuidar a sus pastores.

  3. Tuve la oportunidad de estar presente ,cuando el Cardenal Chomalí visitó Colina1.
    Su discurso en esa oportunidad fué totalmente lo contrario a sus palabras del día de ayer en el Tedeum.
    Es lamentable reconocer que las buenas intenciones o promesas a veteranos del 73 ,nobles soldados que le dieron a Chile libertad en momentos difíciles de la patria ,se olviden con tanta facilidad .

  4. Pensé que estaba escuchando a un abogado de extrema izquierda y no a un cristiano cuya doctrina promueve el amor al prójimo, la caridad, la misericordia y el perdón.
    Le recomiendo al señor arzobispo de Santiago que lea el libro citado en mi primer comentario.
    Por otra parte cabría comentar que el exministro de Justicia señor Cordero, citado indirectamente por doña Carla, demostrando una ignorancia supina, advirtió al Gobierno del presidente Kast: «Los crímenes de lesa humanidad no son indultables»; en circunstancias que no existen ni ley interna ni convenio o tratado internacional alguno que establezcan la inindultabilidad o la inamnistiabilidad, puesto que ello significaría prohibir el perdón entre hermanos.
    Adolfo Paúl Latorre

  5. Toda la razón tiene A Paul. Respecto de los dichos del Cardenal, debería recordar que nuestro Señor Jesucristo regalaba misericordia sin poner condiciones.

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