Señor director:
A diario conocemos sucesos de deshonestidad, sobornos, corrupción y degradación del ser. Es evidente que la desgracia no se le puede imputar a los migrantes, ni al crimen organizado que viene de otros países. Somos nosotros los chilenos que nuestra valorica hemos deteriorado o tal vez nunca fuimos lo que pensamos.
Alejandra Velasco Ibáñez
