En la Comisión de Agricultura, Silvicultura y Desarrollo Rural de la Cámara de Diputados hay un tema que ha sido recurrente durante sus últimas sesiones: ¿de quién es la responsabilidad de que en Chile no se haya podido implementar el combate aéreo nocturno de incendios, durante esta temporada? Esto, considerando que fue un ofrecimiento hecho por la dirección de Corporación Nacional Forestal (Conaf) en febrero de 2025.
En la sesión del 20 de enero pasado, la presidenta de la comisión, Gloria Naveillán, incluso comentó: “A mí me parece una vergüenza el tema del combate aéreo nocturno de incendios, porque acá, en esta comisión, tuvimos una situación patética en la cual desde Conaf pretendieron culpar a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), por no dar la autorización para los vuelos nocturnos de combate de incendios, estando presente el director de la DGAC, donde el mismo director desmintió al director de la Conaf al respecto. Situaciones como esas son patéticas y son situaciones que nosotros tenemos la obligación de ejercer nuestra facultad fiscalizadora”.
Naveillán se refería a un episodio ocurrido durante la sesión del 9 de diciembre de 2025, destinada a conocer el plan de prevención de incendios para la temporada de verano 2026 y a la que asistieron, entre otros, el director ejecutivo de Conaf, Rodrigo Illesca Rojas, y el entonces director nacional de Aeronáutica Civil, general de Aviación Carlos Madina Díaz.
El tema del combate aéreo nocturno de incendios surgió durante los últimos cuatro minutos de la sesión, a solicitud de la propia Naveillán, quién consultó a Madina cuán avanzada estaba la posibilidad de que esto fuese una realidad en Chile.
“Los vuelos nocturnos estuvieron muy avanzados con empresas que estuvieron interesadas a través de Conaf, que estaba haciendo una eventual licitación. Incluso nuestros inspectores viajaron a Canadá a ver cómo operaba esta empresa. Sin embargo, creo que no está considerada para la temporada 2026”, respondió el general.
Pero el asunto no quedó allí. La diputada repreguntó, puesto que en la sesión anterior de la comisión, celebrada el 4 de diciembre en la Región de La Araucanía, recibió otra información. “Lo que pasa es que Conaf, según lo que nos indicaron en la sesión del jueves pasado en la Región de la Araucanía, estaba parada esta posibilidad porque ustedes (DGAC) no lo autorizaban. Entonces, como acá los tenemos a todos presentes, quisiera saber quién no autoriza a quién”, retrucó Naveillán.
“Tengo un documento que nos mandaron en septiembre pidiendo que no iban a considerarlo en la temporada 2026”, zanjó Madina, para descargar de responsabilidad a la DGAC.
La versión de la DGAC
Y es que tal como dio a conocer El Líbero, Madina junto a la exdirectora ejecutiva de Conaf, Aída Baldini, hicieron las gestiones para lograr la certificación de distintas aeronaves para combatir incendios durante la noche, cuando hay mejores condiciones para tratar de controlar un incendio: menos viento, menos temperatura y mayor humedad relativa.
En particular, con un helicóptero Chinook CH-47 se completaron tres de las cuatro fases necesarias para lograr esa certificación, solo quedando pendiente un vuelo de prueba a ser realizado en Chile, y que según informó Conaf a El Líbero no se hizo porque la empresa operadora de la aeronave solo estaba dispuesta a trasladarla si se le aseguraba un contrato por la temporada de más de 4 mil millones de pesos.
En consecuencia, no se trataba de un asunto de las reglamentaciones para certificar la aeronave, una potestad exclusiva de la DGAC, ya que, de acuerdo con fuentes familiarizadas con el proceso, la DGAC iba a tomar las mismas exigencias reglamentarias de EE.UU., pero “finalmente, desde la Conaf no siguieron pidiendo el reglamento, ni empujando el vuelo nocturno, así que quedó descansando en paz el reglamento anterior, pese a que desde la DGAC habían ofrecido todas las facilidades”, señalaron a El Líbero.
Las mismas fuentes dijeron a este medio que para esta temporada ya estaba contratado uno de esos helicópteros para combatir incendios durante el día, por lo tanto era relativamente más barato, ya que solo había que agregar un helicóptero guía para poder usarlo en la noche. Esta aeronave pertenecería a la empresa Coulson que opera en Chile tanto con Conaf, como con privados y son los mismos que combatieron los incendios que hubo en California a comienzos de 2025.
La versión de Conaf
En cambio, la versión que defiende Conaf es que aún faltan años para que el combate aéreo nocturno en Chile sea una realidad.
“No es pasar la pelota”, respondió Illesca después de que Madina revelara que Conaf les ofició en septiembre de 2025 desistiendo de continuar con la certificación.
“Tal como decía el general, fue una comisión conformada por personal de la DGAC y personal de Conaf. Estuvieron con una empresa que trabajaba para CalFire y si bien dijeron que existe la tecnología como para poder implementar, esto es un proceso que no es de un día para otro. Efectivamente, ahí se dio al oficio de que no lo vamos a considerar para este año”, agregó Illesca.
“¿Pero, cuál es el motivo por el cual no se va a considerar para este año?”, preguntó Naveillán. “Estamos hablando de una empresa que opera así en el otro hemisferio y es la misma empresa que operaría acá por lo tanto técnicamente están preparados para ello”, subrayó la diputada.
“Claro, efectivamente, pero nosotros como país tenemos que tener toda una infraestructura previa para poder trabajar”, respondió el director de Conaf.
Ante esta respuesta, Naveillán pidió un acuerdo a los otros legisladores de la comisión para oficiar tanto a Conaf como a la DGAC para que remitan a la comisión un informe con las razones técnicas sobre las cuales porqué aún no se ejecutan los vuelos nocturnos para combatir incendios.
Después de esto Illesca continuó con su argumentación: “Nuestro objetivo es de aquí a un par de temporadas más contar con esta tecnología y también contar con este tipo de trabajo porque, decía, primero que todo, estos aviones o estos helicópteros que trabajan con visión nocturna, tenemos que hacer un levantamiento topográfico de todo el sector, porque precisamente es distinto a cómo nosotros podemos trabajar durante el día”. A comienzos de año Conaf sostuvo que se requieren mínimo cuatro años para realizar este levantamiento. Sin embargo, otras fuentes han dicho a El Líbero que con la tecnología actualmente existente ese mapeo topográfico ya no sería necesario.
Illlesca siguió: “Por otro lado, también hay que hacer toda la identificación de los puestos donde se va a trabajar. Tenemos que establecer un puesto de comando para el trabajo y operación nocturna… y también para operativizar nuestro trabajo. Es un trabajo complejo, pero sí, estamos trabajando en eso para sentar las bases. Ahora, tal como se indica, hay cuatro países a nivel mundial que tienen esta tecnología. A nosotros de verdad nos encantaría trabajar con esto, pero que sea con el mínimo riesgo posible para las aeronaves y la gente que está trabajando en terreno”.
Promesa incumplida
Después del estado de catástrofe que se decretó en las regiones de Ñuble y Biobío por los incendios forestales, a la sesión de la Comisión de Agricultura del 20 de enero asistió el presidente de Corma, Rodrigo O’Ryan, quien afirmó: “Tenemos que avanzar con el combate aéreo nocturno de incendios forestales. Los aviones o los helicópteros lo que hacen es bajar la temperatura para que puedan entrar los brigadistas a combatir. En la noche se dificulta mucho que los brigadistas puedan ir a apagar el incendio porque las temperaturas son muy altas. Entonces, en la noche soltamos el incendio y si bien bajan las temperaturas, pero si hay condiciones como el viento fuerte del otro día, es una catástrofe”.
Por su parte, Michel De L’Herbe, experto en gestión de emergencias y reducción del riesgo de desastres, recordó que “el combate aéreo nocturno es algo que se ha planteado hace 10 años, pero que además la dirección de Conaf en la temporada pasada prometió. Promesa que no se cumple y que el director de Conaf ahora señala que podría ser en cuatro años más. Entonces, cuando esa promesa está, la verdad es que uno se pregunta si se va a cumplir. En segundo lugar, si lo vemos desde las advertencias, estamos hablando de que si se cumpliera esa promesa estaríamos hablando de una demora de 14 años, para un desarrollo tecnológico y operativo que por lo menos se remonta a mediados de la década del 2000”.
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Un desastre, explicaciones estúpidas y falta de liderazgo. Me imagino que en marzo cambiaran la plana mayor de Conaf y se encausara el trabajo y gestión más rápida de la DGAC
Funcionarios de gobierno ineptos.
Queda clara la incompresible actuación de CONAF, agravada por tratar de traspasar la responsabilidad a la DGAC, lo que da muestras de la ética y moral de la persona que dirige esa Organización. Lamentable, y más lamentable porque los que sufren las consecuencias son siempre los más vulnerables. Una pena.