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Publicado el 06 de febrero, 2019

«Plan canal humanitario»: Piñera anunciará envío de ayuda desde Chile cuando comience la más ambiciosa operación internacional en Venezuela

Autor:

Emily Avendaño

La ayuda humanitaria será coordinada desde Brasil y Colombia; con el impulso de Chile, Perú y Estados Unidos, entre otros países. La misión busca cumplir con dos tareas urgentes que ha señalado el Presidente Encargado Juan Guaidó: atender la crisis humanitaria y consolidar un gobierno de transición que permita un llamado a elecciones libres. En la sesión de la Asamblea Nacional de ayer clarificaron que los 30 días que marca la Constitución para sufragar “se van a contar a partir del momento que cese la usurpación”.

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Emily Avendaño

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En Venezuela se abrió una ventana de oportunidad: en este momento se conjuga el respaldo de la sociedad civil, que ha quedado demostrado a través de multitudinarias manifestaciones en las calles como la del 23 de enero y la del 2 de febrero; y el respaldo de la comunidad internacional, con más de 40 naciones reconociendo a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, como Mandatario encargado del país petrolero.

Sin embargo, se trata de un lapso que no es eterno. Por un lado, el Parlamento venezolano está presionando para lograr el ingreso de la ayuda humanitaria, con el respaldo de la comunidad internacional, pero con la incertidumbre con respecto a cómo actuará la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Y, por otro lado, el propio Maduro recordó en una alocución transmitida por la estatal Venezolana de Televisión que Guaidó tiene 30 días para realizar la elección presidencial, si se toma al pie de la letra el artículo 233 de la Constitución de ese país.

La Asamblea Nacional de Venezuela creó una Comisión de Seguimiento a la Ayuda Humanitaria. El punto se discutió ayer en la sesión ordinaria del Parlamento. Allí el diputado Miguel Pizarro, quien dirige la comisión, aclaró que estará dirigida a aquellos casos que son de “vida o muerte” y agradeció al Grupo de Lima y los Gobiernos que han mostrado su voluntad de ayudar.

En Ottawa (Canadá), donde se reunió el Grupo de Lima, el canciller Roberto Ampuero realizó una serie de gestiones para esta «acción multilateral». De hecho, se reunió con el representante de Guaidó, Julio Borges, en el contexto de la cita que llevó a cabo la instancia. Ambos conversaron sobre qué era lo prioritario para enviar a Venezuela. Y abordaron también algunos de los mecanismos de cómo hacer llegar los suministros.  Sobre esto, el ministro publicó en Twitter un mensaje el lunes.

Fuentes que están al tanto de los hechos indican que se trata de un trabajo a contrarreloj que se ha organizado desde Ottawa. En el plan se ha discutido, incluso, cuáles serían los canales posibles de entrada de alimentos y medicinas. Las opciones son a través de Colombia o Brasil –países fronterizos con Venezuela– o por vía aérea, si se logra que un avión militar aterrice en el territorio venezolano.

La prioridad es que la ayuda llegue a donde corresponde. Guaidó especificó el lunes que la primera etapa será para atender a entre 250.000 y 300.000 venezolanos que están en riesgo de muerte por falta de comida o medicamentos. Para lograr esto y evitar robos, asaltos o emboscadas, se plantea instalar un corredor de seguridad, con funcionarios militares o policiales de Brasil o Colombia en suelo venezolano. Cuentan que a esto se refería el mensaje escrito en la libreta amarilla del asesor de seguridad de los Estados Unidos, John Bolton, que fue fotografiada por la prensa el 28 de enero con las palabras: “5.000 soldados en Colombia”.

Hay un Alto mando que quiere quedarse con la ayuda, le pedimos a los militares de la frontera que no sean tontos útiles, sabemos que los tienen intimidados, pero sepan que Maduro no protege a nadie, nosotros sí», dijo el diputado venezolano Miguel Pizarro.

Esta sería la cantidad de oficiales necesarios para lograr ese corredor de seguridad -que se trasladarían hasta Cúcuta, ciudad fronteriza entre Colombia y Venezuela- que llegaría hasta los lugares de acopio autorizados y controlados por la Asamblea Nacional.

El signo de interrogación continúa estando en las Fuerzas Armadas. Ya Maduro ha dicho que no aceptarán la ayuda al considerar que se trata de un «show malo y barato» de la oposición, y que se está poniendo a Venezuela a “mendigar”.

Mientras el diputado Pizarro declaró durante la sesión de la Asamblea: “Debemos tener una gran legión de hombres y mujeres para hacer que la ayuda pase nuestra frontera, que llegue donde tiene que llegar”, y agregó: «Hay un Alto mando que quiere quedarse con la ayuda, le pedimos a los militares de la frontera que no sean tontos útiles, sabemos que los tienen intimidados, pero sepan que Maduro no protege a nadie, nosotros sí».

Ha trascendido, desde los países que forman parte del Grupo de Lima, que hay funcionarios de rango intermedio que se han comunicado con embajadas y consulados poniéndose a disposición para colaborar. Si esto llegara a concretarse sería una clara señal de la debilidad en que se encuentra el régimen Maduro. Ello, por el simbolismo que supone que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana permita el ingreso de militares de otras naciones que, además, no reconocen a Maduro y respaldan a Guaidó. De esta manera se ratificaría la pérdida de control territorial de Maduro, que es lo que le permite a mantenerse como Presidente de facto.

“En Venezuela quien tiene en definitiva la última palabra es la FANB. Ellos tienen una función fundamental de garantía de orden constitucional y por eso son quienes pueden inclinar la balanza”, afirma el abogado Alejandro González, miembro de la organización venezolana Bloque Constitucional, formado por abogados y ex magistrado. “Yo tengo la percepción de que sí van a apoyar a Guaidó porque las Fuerzas Armadas son una representación muy real de la sociedad venezolana. En algún momento van a asumir su juramento a la Constitución y al pueblo de Venezuela; y no a una parcialidad política”, añade.

En Venezuela quien tiene en definitiva la última palabra son las Fuerzas Armadas. Ellos tienen una función fundamental de garantía de orden constitucional y por eso son quienes pueden inclinar la balanza”, afirma el diputado Alejandro González del Bloque Constitucional de Venezuela.

Lo más probable es que la ayuda humanitaria que envíe Chile entre por Brasil, pero la fecha, las cantidades y lo que se enviará lo anunciará el presidente Sebastián Piñera una vez que se hayan consolidado todos los detalles.

En principio la Asamblea Nacional de Venezuela ya aprobó la “Estrategia Nacional de Atención Temprana a la Emergencia Humanitaria Compleja en Alimentación y Salud en su Fase 1”, cuyas primeras acciones son los centros de acopios en Colombia y en Brasil.

En total habría ya alrededor de 80 millones de dólares comprometidos en este plan humanitario.

La Cruz Roja, capítulo Chile, junto con el diputado Jorge Durán (RN), y un representante de la sociedad civil venezolana fueron el viernes a la sede de la Cancillería solicitar el envío de ayuda humanitaria a Venezuela; y este jueves la Cruz Roja lanzará una campaña para comenzar a acopiar insumos, pese a que la postura internacional de la Cruz Roja es la de no intervenir.

 “La urgencia internacional es evidente, comprensible y generalizada”

En un efecto cascada: 20 países pertenecientes a la Unión Europea (de 28 en total) reconocen a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional (el Congreso), como Mandatario encargado en Venezuela. Sin embargo, no se trató de un apoyo sin condiciones, cada país enunció el requisito de que se organicen en Venezuela elecciones libres y transparentes.

Para asumir como Presidente Encargado, Guaidó se justificó en los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución venezolana. En particular, el 233 es el que se refiere a la “falta absoluta” del Jefe de Estado, e indica que al tomar posesión el presidente de la Asamblea tiene 30 días para llamar a elecciones.

El propio Maduro recordó -junto con amenazar- el plazo de 30 días el lunes: “¿Qué va a pasar el 23 de febrero, cuando se cumpla un mes, como mandata la Constitución? ¿Qué va a pasar? ¿Va a continuar en su mandato virtual? ¿Hasta cuándo, hasta el 2025 también? ¿O hasta que termine en la cárcel por mandato del Tribunal Supremo de Justicia?”, advirtió Maduro a Guaidó, a quien también calificó de “payaso”.

“La urgencia internacional es evidente, comprensible y generalizada, debido a que Venezuela no se puede mantener demasiado tiempo en la situación de ‘soberanía múltiple’, con dos figuras que reclaman el ejercicio del poder soberano de la nación. No sólo el gobierno interno, sino las relaciones internacionales dependen enteramente de las directrices fijadas por la figura reconocida como Jefe de Estado. Por ejemplo, el reconocimiento del personal diplomático, las directrices a seguir por parte de embajadas y consulados, el entendimiento y la documentación en asuntos comerciales, la cooperación en ámbitos como la seguridad y los flujos migratorios. Absolutamente todo se mantiene en una apreciable incertidumbre mientras se dispute el gobierno legítimo del Estado”, explica Miguel Ángel Martínez Meucci, doctor en Conflicto Político y Procesos de Pacificación y profesor de la Estudios Políticos en la Universidad Austral.

“Los 30 días establecidos se van a contar a partir del momento que cese la usurpación»

La propia hoja de ruta trazada por el Legislativo venezolano prevé el llamado al sufragio. Sin embargo, este sería el tercer paso. Primero debe ocurrir el “cese de la usurpación” y luego la instalación de un gobierno de transición que realmente tenga capacidad ejecutiva, para luego convocar a elecciones.

El diputado Juan Miguel Matheus lo clarificó en la sesión de ayer: «Una vez cesada la usurpación, el Presidente de la Asamblea Nacional será plenamente el Presidente Encargado; después viene la transición; luego tenemos certezas sobre la convocatoria a elecciones con un nuevo Consejo Nacional Electoral”.

La postura fue ratificada por el diputado Omar Barboza: «Hay que transitar el camino que establece el Estatuto de Transición, los 30 días establecidos se van a contar a partir del momento que cese la usurpación». El legislador hacía referencia a la Ley del Estatuto que rige la transición hacia la democracia y el restablecimiento de la vigencia de la Constitución, que fue aprobada ayer en el Parlamento y comenzará a regir una vez “cese la usurpación” de Nicolás Maduro en la Presidencia.

Jesús Castellanos, cientista político especializado en Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Chile, señala que el lapso de 30 días, por el momento, debe quedar “en puntos suspensivos”, pues de tomarlo al pie de la letra sería necesario dejar de lado otros principios constitucionales como la pluralidad, la independencia de quienes conforman en Consejo Nacional Electoral (CNE) y la observación internacional.

Una vez cesada la usurpación, el Presidente de la Asamblea Nacional será plenamente el Presidente Encargado; después viene la transición; luego tenemos certezas sobre la convocatoria a elecciones con un nuevo Consejo Nacional Electoral”, dijo el diputado venezolano Juan Miguel Matheus.

Hay coincidencia en que el primer paso para que pueda haber elecciones es cambiar a las autoridades del CNE. Pese al expreso mandato constitucional de que la directiva del CNE debe estar integrado por personas no vinculadas a organizaciones con fines políticos, en el año 2009 se designó como una de sus rectoras a Tania D’Amelio, quien había sido diputada por partidos oficialistas en los períodos parlamentarios de 2000 y de 2005, y quien, además, fue candidata en unas elecciones primarias del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela, en el año 2008. En 2009 también fue nombrada rectora del CNE Socorro Hernández, también vinculada al Ejecutivo pues fue Ministra para las Telecomunicaciones y la Informática.

“Hay temas de fondo que hay que resolver para que sea una elección confiable, justa, competitiva y transparente y para que esté garantizado que todos los sectores participen. Los principales partidos políticos están ilegalizados y los dirigentes de oposición inhabilitados para postularse. Así que otro paso previo es restablecer la pluralidad”, dice Castellanos.

Explica que también hay que revisar algunas reformas en la ley electoral y su reglamento. Por ejemplo, para permitir el voto de todos los venezolanos en el exterior pues la legislación actual indica que solo pueden hacerlo quienes tienen permanencia definitiva en el lugar al que emigraron, también hay que regularizar la entrega de documentos de identificación a los venezolanos en el exterior y abrir el Registro Electoral de manera que sea expedito y eficiente, con más puntos de inscripción y con tiempo suficiente.

La situación actual de Venezuela es excepcional y, como tal, no está absolutamente regulada por la Constitución. Por otra parte, las disposiciones constitucionales llevan largo tiempo siendo violentadas por el régimen que ha encabezado Maduro. La realización de elecciones en el plazo de 30 días resulta impracticable en las condiciones actuales», afirma el analista Miguel Ángel Martínez.

Castellanos también dice que hay que fortalecer la observación nacional e internacional, para que toda organización que pueda participar pueda hacerlo atendiendo a parámetros internacionales. Y subraya que debe haber coordinación y acompañamiento civil a los funcionarios militares que son los responsables de la logística electoral, así como una revisión exhaustiva de las máquinas y sistemas de votación.

Por todo esto, contar a partir del 23 de enero para hacer el llamado a elecciones resulta “absolutamente inviable”, para González. Martínez Meucci advierte que “la situación actual de Venezuela es excepcional y, como tal, no está absolutamente regulada por la Constitución. Por otra parte, las disposiciones constitucionales llevan largo tiempo siendo violentadas por el régimen que ha encabezado Maduro. La realización de elecciones en el plazo de 30 días resulta impracticable en las condiciones actuales. Esta excepción es reconocida por los mismos gobiernos extranjeros que han reconocido a Juan Guaidó como legítimo Presidente interino de Venezuela, lo cual no obsta para que demanden que la realización de elecciones libres y justas sea tan pronta como resulte posible”.

Este proceso, que comenzó a gestarse hace un par de años, luce difícilmente reversible y viene acompañado de sanciones que cierran el margen de maniobra a Maduro y su camarilla más cercana, y será tan sostenible como dispuestos estén estos países a llegar a las últimas consecuencias para facilitar la realización de elecciones libres en Venezuela”, dice Martínez Meucci.

Martínez Meucci insiste en que para lograr las elecciones también es indispensable que las fuerzas de orden público reconozcan definitivamente al Presidente encargado. “Este paso, netamente político, es el más delicado y crucial, y lo más probable es que no se termine de consumar sin el establecimiento de acuerdos sobre una eventual amnistía que ahora, al parecer, se encuentra en plena ejecución. Una vez que esto se consolide estarían dadas las condiciones para que, por un tiempo, rija los destinos del país un gobierno de transición que tomaría los primeros pasos imprescindibles para la estabilización de la economía y la apertura de canales humanitarios”.

Para el profesor de Estudios Políticos, la política internacional se caracteriza por su carácter pragmático. Por lo que el hecho de que los países que integran el Grupo de Lima, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Israel y Australia, estén brindando su apoyo al gobierno interino que encabeza Guaidó constituye una situación excepcional.

“Este proceso, que comenzó a gestarse hace un par de años, luce difícilmente reversible y viene acompañado de sanciones que cierran el margen de maniobra a Maduro y su camarilla más cercana, y será tan sostenible como dispuestos estén estos países a llegar a las últimas consecuencias para facilitar la realización de elecciones libres en Venezuela”.

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