Han pasado 10 semanas desde el plebiscito del 4 de septiembre y oficialismo y oposición continúan discutiendo cuál será el mecanismo para abordar nuevamente un proceso constituyente. La discusión se mantiene entrampada en la fórmula para definir quién redactará la propuesta y la presión está puesta en conciliar un acuerdo antes de que finalice el mes de noviembre. 

«Yo pensé que la derecha iba a apurar el proceso constitucional», afirma el analista político Pepe Auth en Política para adultos, el nuevo podcast de El Líbero. Esto, explica, para que la elección fuera «lo más determinada por el resultado del plebiscito», en el que el Rechazo logró un 61,86% de los votos versus el 38,14% del Apruebo. 

“Si la elección hubiera sido en enero, que era perfectamente posible si se hubiera llegado a un acuerdo rápido, el resultado sería muy cercano al resultado del plebiscito y he visto que (la derecha) se ha dejado paralizar por su tentación conservadora, que se resiste a los cambios en lugar de discutir la orientación de ellos”, profundiza.

El exparlamentario y exministro Jaime Bellolio, quien también es panelista del programa, coincide en que la derecha no debe perder la vista del proceso «porque es lo que nos va a dar la sostenibilidad, no solo democrática sino también de las reglas del juego para proyectarnos hacia ser más desarrollados». 

Bellolio: «Hay distintas posiciones en la oposición»

La discusión se abre ante la pregunta de qué debe hacer la oposición frente al “giro audaz” que está dando el Presidente Gabriel Boric; en el que se convoca a la oposición para conciliar un acuerdo nacional de seguridad, se reconoce que en La Araucanía existen actos de terrorismo y cuando las ministras del Socialismo Democrático Carolina Tohá (Interior) y Ana Lya Uriarte (Segpres) lucen empoderadas. 

Bellolio señala que actualmente la oposición se encuentra en “una disputa interna que hace que las distintas acciones sean más bien individuales que acciones coherentes en un plano colectivo y, por lo tanto, que se vea comunicacionalmente como tal. Es decir, sale un parlamentario por aquí, un alcalde por allá, pero no hay una línea comunicacional que busque enfrentar al gobierno, por ejemplo, en materia de seguridad o de alza de precios y costo de la vida en general”.

A esto, suma Bellolio, que las principales figuras de la oposición se encuentran actualmente en el Congreso por lo que muchas veces la discusión puede orientarse a los aspectos técnicos legislativos o “hay mucho parlamentario preocupado de su territorio, en vez de disputar las otras cuestiones que son más bien culturales”.

Entonces, argumenta que la oposición debe actuar en dos planos. “Uno es el plano de lo importante, que es este nuevo pacto social y otro es el plano de lo urgente que tiene que ver con seguridad, con listas de espera, con las pensiones. En eso yo veo que hay voces aisladas dentro de la oposición, en vez de voces mancomunadas”. 

Ejemplifica con la cita que hubo en La Moneda ayer para abordar una agenda de seguridad: “No hay una posición como oposición, sino que hay distintas posiciones y esa pega previa es fundamental, que te ordene comunicacionalmente y en la acción política, no solamente cuando te cita La Moneda, sino también cuando tienes que proponer algo”.

Pepe Auth sobre “giro” de Boric: “La pregunta es quiénes lo van a seguir”

Para Bellolio las posiciones del Presidente Gabriel Boric evidencian una tensión entre la izquierda que representan el Frente Amplio y el Partido Comunista y la socialdemócrata. 

El viraje lo nota la opinión pública, y ya se ve reflejado en las encuestas. De acuerdo con el último sondeo de Plaza Pública de Cadem, la aprobación del Presidente Gabriel Boric subió 8 puntos: a 33%, mientras que la desaprobación bajó 11 puntos a 58%.

Bellolio opina que las posturas del Jefe de Estado responden más bien a la convicción. No obstante, “en otras personas del gabinete puede ser más bien de conveniencia”. “Mi impresión es que mientras le siga yendo bien en las encuestas y lo aplaudan en el concierto de Serrat va a seguir en esa línea. Cuando el PC se ponga más duro va a ser el test ácido”.

Por su parte, Pepe Auth coincide en que las posiciones del Presidente son genuinas. “Yo sé que es convicción, es maduración, es cambio verdadero de apreciación, es que los deseos fueron reemplazados por la realidad”. 

Señala, en cambio: “La pregunta no es si es convicción u oportunismo. La pregunta es: ¿quiénes lo van a seguir? Cuando diga ‘síganme los buenos’, quiénes van a llegar y quiénes van a poner obstáculos”. 

Al analista político le llama la atención “la poca resistencia de su izquierda, dentro del Frente Amplio, en relación a la definición del terrorismo, en relación a la claridad con que trató de delincuentes derechamente a los grupos armados. Yo habría esperado mayor reacción, creo que están grogui todavía, pero si esto se consolida van a reaccionar”. 

Y alude a la entrevista concedida el domingo por la vocera Camila Vallejo a El Mercurio. En la conversación, la comunista afirmó que cuando el Presidente aludía a actos terroristas se refería específicamente al atentado ocurrido en el Molino Grollmus. 

En este punto, Bellolio agrega que por eso se hace la salvedad con respecto a que la persecución penal de estos hechos no se hace mediante la Ley Antiterrorista; lo cual sería “un gesto” hacia los sectores de la izquierda más dura. 

Aprobación presidencial

Hay acuerdo en que la pasada fue una buena semana para el gobierno, influenciada por el discurso del Mandatario en la Teletón, la presentación de la reforma previsional y el viaje a La Araucanía. 

Para Auth en esto influyen dos factores: la buena evaluación de los nuevos ministros y su efecto en la figura presidencial y la “búsqueda consciente del Presidente de empezar a hablar el lenguaje de la gente”. Es decir: “Dedicar tiempo a las preocupaciones de la gente y no a las preocupaciones de su coalición”. 

Ahora, Auth también advierte que la duración de esta buena evaluación dependerá de la consistencia del viraje.

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