“Nada es más importante en la vida que tener una causa por la cual luchar. ¡Cuánto nos gustaría empezar de nuevo! Pero conformémonos al menos con ayudar a construir puentes entre generaciones, para apoyar a las nuevas”.

Con estas palabras, Sergio Bitar -PPD, exministro y una de las figuras emblemáticas de la Concertación- terminó su presentación del libro “Socialismo Democrático en el nuevo siglo” que se realizó el jueves en una de las salas del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. 

El lugar y quienes estaban allí presentes coinciden perfecto con el cierre del discurso del exministro.

Fue en esa casona ubicada en calle Condell donde funcionó por algo más de dos meses “La Moneda chica”, donde el entonces Presidente electo Gabriel Boric se reunía con su círculo cercano para planificar la instalación del nuevo Gobierno. 

Ahora, ocho meses desde que asumió -en el mismo sitio donde se dio cita la nueva generación- quienes los antecedieron se juntaron para analizar el socialismo, los caminos que ha tomado y sus desafíos.

El ex Presidente Ricardo Lagos, el exministro José Antonio Viera-Gallo, el exdiputado y analista Pepe Auth, la exministra y actual diputada Helia Molina, el senador Jaime Quintana, eran algunas de las figuras presentes.

En la testera, además de Bitar, la cientista política Gloria de la Fuente (PS) y el economista Noam Titelman (RD).

Distintas generaciones bajo un mismo paraguas… o al menos algunas de sus versiones: socialdemocracia, socialismo democrático, progresismo o el nuevo nombre que pueda surgir. O como dijo Titelman en el lanzamiento del libro: “Por cada dos socialistas hay tres tipos de socialismo”.

Al día siguiente del evento, Sergio Bitar recibe a El Líbero en su casa para analizar los ochos meses de gobierno de la nueva generación a la que había hecho referencia 24 horas antes.

«Boric está definiendo una línea muy cercana a la centroizquierda» 

¿Cómo evalúa los ocho meses de gobierno que lidera el Presidente Boric?

-Al Gobierno le ha tocado conjugar dos cosas: una mirada de la realidad un poco ilusoria y dos, le ha tocado una realidad en acelerado proceso de transformación política que hace muy difícil interpretarla también. 

El hecho principal que ocurre en este período, aparte del estallido, son los dos plebiscitos. Y son la señal del término formal de la dicotomía dictadura-democracia. 

Con el 80% del primer plebiscito quiere decir que la derecha votó a favor de una nueva Constitución y el 62% del plebiscito de salida mostró que parte de la izquierda votó en contra de la propuesta de Constitución. 

Es decir, está rota la bipolaridad histórica y surge lo nuevo. Entonces, a ellos les toca vivir la interpretación de lo nuevo que incluye un cambio en el sistema de partidos. 

Estamos viviendo eso. Lo estamos viviendo, yo lo siento en mi propia vida política, qué es el Socialismo Democrático y qué espacio tiene; cuántas izquierdas hay y cuál es la diferencia entre las dos coaliciones; cuántas derechas hay; el surgimiento de Amarillos y los Demócratas…

-¿Entonces cómo ve que el Mandatario ha enfrentado este nuevo escenario político?

-Estos ochos meses representan, por un lado, la acumulación de fenómenos y problemas heredados de períodos anteriores (inseguridad, inmigración, inflación) y la inteligencia de Boric es el giro que ha hecho, no es una vuelta en U porque eso sería volver atrás, pero es un giro bastante audaz, muy criticado porque si no me gusta Boric entonces diré «no le le creo» pero si uno mira el país es «ah qué bueno». 

El giro que hemos visto, como la condena a Nicaragua y las últimas elecciones que provocó la reacción destemplada de Evo Morales, como antes lo hizo Diosdado Cabello en Venezuela, es un hecho político importante porque está definiendo una línea muy cercana a la centroizquierda. 

Si yo tuviera que definir a Boric en su evolución: es un socialista democrático, de lo nuevo que está en gestación.

Y aporta, él y muchos de sus compañeros, una renovación generacional que es muy valiosa. Prefiero un Boric que se mueve en esta dirección, que usa la palabra “terrorista” en La Araucanía, que a nosotros nos costaba mucho pronunciarla. Da el paso de avanzar en las pensiones sabiendo que no lo va a lograr todo, pero tiene un hombre como Marcel. De manera que eso es positivo.

Ahora.. estos ocho meses llevan en la dirección de asegurar la flotación del Gobierno durante su período. Creo que este Gobierno va a estar sobre la línea de flotación. Va a proponer ideas que van a ir captando mayor concordancia, pero no va a tener ni el tiempo ni la capacidad operacional, ni la experiencia para ejecutar todo lo que están planteando.

“Consejo Bitar”: “No pretendas ser superior moralmente al otro que dio su vida por construir la estabilidad institucional y la gobernabilidad de Chile”

-¿Por qué dice que esta administración no va a tener ni el tiempo ni la capacidad?

-Ya se ha ido como un año y hay que hacer el esfuerzo, especialmente en los años en que no hay elecciones. Esos son momentos difíciles para gobernar, hay que manejárselas y uno tiene que triunfar para acumular fuerza. Pero gastas muchas energías en las campañas. Y un Gobierno tiene que concentrar sus energías en mostrar lo que propuso al país y los avances de Chile y eso es complicado porque las campañas polarizan

Creo que vamos a vivir una década compleja que la denomino mediocre, porque no se ve proyecto nacional, no se ven fuerzas con base social y política y cultural que avizore un futuro que tenga valores, que hay que construir más allá de un gobierno, como sí lo tuvimos con la Concertación, que fue muy bombardeada.

-Precisamente por quienes están hoy en el Gobierno.

-Sí, por los que están en el Gobierno. Si tuviera que hacer un análisis crítico de la forma de operar, que veo que están corrigiendo, es: no golpees al que es tu aliado porque divides la poca fuerza que tienes; no pretendas ser superior moralmente al otro que dio su vida por construir la estabilidad institucional y la gobernabilidad de Chile, porque además de arrogancia es ignorancia; no subestimes la violencia como un factor de destrucción de la vida; no pretendas que esa violencia es subproducto de una movilización social justa, hay que saber separar en democracia porque si no, no se puede gobernar; no subestimes la complejidad de gobernar, que requiere de mucha gente preparada, no basta con ocupar el cargo si uno no tiene equipos y no sabe bien lo que hay que hacer; no confundas los sueños con las posibilidades reales de hacer las cosas. Y no confundas el gobernar con manejar el asambleísmo de una federación estudiantil.

-¿Todo esto era lo que estaba pasando?

-Ha marcado una cierta cultura inicial, pero veo hoy un cambio significativo, una velocidad de aprendizaje muy rápida y también veo con esperanza el aporte de esta nueva generación. Prefiero una generación joven involucrada en la política que la anomia y la frialdad de la juventud. Es de dulce y agraz, y en mi visión hay que darle apoyo al Gobierno y uno lo da cuando entrega un apoyo crítico, no incondicional.

Va a tener que reforzar equipos en las regiones, tiene que buscar más gente con experiencia en los ministerios. Hay que formar gente para gobernar, en todos los partidos tenemos mucha escasez de gente para gobernar.

El éxito del Gobierno para lo que viene va a depender de un buen entendimiento de las coaliciones y en eso Boric va a jugar un papel clave. Su liderazgo se va a medir, y lo tiene, en la conciliación de intereses de ambas coaliciones, que no es fácil, y de una articulación con un sector de centroderecha. 

Su discurso en la Sofofa fue bastante abierto y flexible hacia la actividad empresarial, él comprende muy bien que sin crecimiento la necesidad de armar la reforma de Salud, la política de cuidados, el mejoramiento de la atención de servicios básicos, la expansión de la vivienda, es difícil.  Miro con más esperanza, pero una esperanza crítica, para ayudar.

«Veo a Jackson como ‘el Allamand’ del desalojo»

-Este giro que ve del Presidente Boric, ¿ve que el resto del oficialismo lo acompaña?

-Creo que Boric, en su concepción de la transformación social en democracia, es un socialdemócrata. Aspiro a que en el tiempo, mucha de la gente que piensa como él en el Frente Amplio se sume a lo que fue el sector más progresista de la Concertación. Y puede haber formas de aproximación más profundas. Por ejemplo, vería con buenos ojos que la Convergencia Social se articulara mejor con el Partido Socialista, y el Partido Socialista con el PPD y el Partido Liberal. Si el Partido Socialista tiene la inteligencia suficiente debiera facilitar y abrirse a este proceso de articulación. No sé si pasa lo mismo con Revolución Democrática que ha sido el gestor de la idea de desplazar a la Concertación. De alguna forma, Giorgio Jackson como «el Allamand» del desalojo.  Eso no funciona en política.

-¿Qué rol juega en esto el Partido Comunista que hoy es parte de la coalición de Gobierno?

-Siempre he visto al Partido Comunista como un partido confiable para acuerdos electorales, pero no para acuerdos estratégicos.

-¿Qué quiere decir eso? 

-Digo estratégico en el sentido que tengas una convergencia de valores democráticos, progresistas, de diversidad, de flexibilidad, de convivencia que dura mucho tiempo más allá de un gobierno. Creo que hay una diferencia, en ese sentido, entre la centroizquierda con la mirada del Partido Comunista. Pero eso no quita que no pueda haber acuerdo sobre un proyecto como fue en la Nueva Mayoría. Y en general los comunistas respetan la palabra y en eso son confiables, pero respecto de Cuba o Venezuela no tenemos nada que ver.

«Boric sentirá la soledad del poder con el nuevo rumbo que está tomando, pero no hay otro camino»

-Usted dice que Boric debe liderar este proceso de las coaliciones, ¿pero cómo podría hacerlo con un apoyo del 25% que muestran las encuestas que es su voto duro?

-Ese resultado está muy impactado por el plebiscito de salida, porque se observa como un fracaso del Gobierno. Por más que se diga que no, es el fracaso del Gobierno en la medida de sectores del Gobierno estaban dentro y dejaron que las cosas pasaran como pasaron a pesar de que se les advirtió. Además, está afectado por la inflación y por la inseguridad. Son tres condiciones muy negativas. Creo que el Presidente Boric, en los años que vienen va a subir su popularidad, va a tener más aceptación, más reconocimiento de su cercanía ciudadana.

-Volviendo al giro que valora del Presidente Boric, hay quienes dice que es producto de un «choque con la realidad», ¿lo comparte?

-Se dice que uno hace campaña en poesía y gobierna en prosa. Y la poesía la tenían jóvenes que en 10 años pasaron de estar en la calle como presidentes de federaciones estudiantiles a la presidencia de la República, no es fácil hacer el cambio, y él ha tenido al inteligencia y audacia de hacerlo. Eso hay que apoyarlo ¿es porque entendió la realidad? Sí. Pero también es por otra razón, que es la «gracia de estado»: es el Presidente de la República y eso golpea el corazón y la mente, debes responder a un país. 

-¿Lo ve acompañado en este cambio?

-He conocido muchos Presidentes, fui ministro desde Allende hasta Bachelet… Boric debe estar sintiendo la soledad del poder y tiene que entender que eso es así. Entre los suyos va a tener mucha crítica. Él ha conversado con varios ex Presidentes, lo sabe, pero para combatir la soledad del poder hay que tener profundas convicciones y lo está mostrando. Debe maniobrar dentro de su sector para atraer a gente que lo apoye y el PC se va a tener que jugar aunque no le guste porque no puede estar con un pie adentro y un pie afuera. Si Boric sostiene esta postura se va a sentir solo, pero me pregunto qué otro camino hay que no sea el rumbo nuevo que está tomando. Esto unido a una centroderecha que no le cierre el paso.

Si todo esto se da, al menos va a estar sobre la línea de flotación. No digo que va a ser un gran éxito.

-¿Es una sobrevivencia?

-No es una sobrevivencia institucional, pero sí lo es en el sentido de mostrar resultados mínimos, básicos, de credibilidad con la ciudadanía, de afecto, de convivencia ciudadana, para después dar impulsos nuevos cuando se den las condiciones más favorables.

-¿Y la Concertación es la que lo ayuda a mantenerse en la línea de flotación?

-La Concertación es más bien una cultura que una fuerza política. Es la cultura de la gobernabilidad democrática. 

-Pepe Auth dijo en El Líbero que el eje Tohá-Uriarte-Marcel-Monsalve estaban «salvando los muebles».

-Es la misma idea, están poniéndolo sobre la línea de flotación. Pero eso es también la inteligencia del Presidente y ahora puede que se amplía más. También fue poner a Máximo Pacheco en Codelco. Quedan aspectos como Ahumada que es una piedra en el zapato… pero es parte del juego, de no confrontar con sectores aliados y abrirse a los nuevos.

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