En medio del conflicto diplomático que generó el proyecto que busca unir Valparaíso y Hong Kong con un cable submarino de fibra óptica, al interior del Gobierno y en el mundo hay una lectura que se ha vuelto común: el proyecto fue manejado con demasiada premura y sin medir consecuencias políticas por parte de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), decisión estuvo influenciada por el Partido Comunista (PC) (ver detalles abajo).

El partido que lidera Lautaro Carmona, aseguran fuentes que conocen la cartera, controla desde el inicio del Gobierno esa subsecretaría, un factor que ha sido complejo de manejar para el subsecretario Claudio Araya (PC) que ya se había visto cuestionado por el viaje a China que dio paso al «caso cero» de las licencias médicas, protagonizado por un amigo de la infancia del Presidente Gabriel Boric que trabajaba en Subtel.

Hasta la fecha no se ha aclarado quién pagó esa visita: Subtel dice que los costos corrieron por parte de una asociación de empresas, pero esta se lo negó por escrito a El Líbero en julio pasado (ver abajo).

Araya y la influencia del PC

Si bien Araya es catalogado como un técnico de gran capacidad en el rubro, -trabajó 10 años en Telefónica y fue asesor en el segundo gobierno del Presidente Sebastián Piñera-, quienes lo conocen aseguran que también es un fiel militante del Partido Comunista y que para la colectividad esa subsecretaría tenía que tener también una agenda política, especialmente en materia de seguir generando lazos con China en medio de la guerra tecnológica del gigante asiático y Estados Unidos.

Araya de hecho, vendría de una familia de militantes comunistas y habría tenido una vida partidaria desde la juventud, lo que le habría hecho díficil separar su experiencia técnica de las órdenes de partido.

La influencia del PC de hecho, le habría generado varios conflictos con el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, especialmente por las decisiones o manejo de algunos equipos.

Incluso en el oficialismo hay quienes recuerdan que en el contexto de la inauguración del proyecto del cable submarino de Google -que unirá a Chile con Oceanía-, el subsecretario se salió de protocolo y adelantó el proyecto con China:

“Absolutamente puede darse otro proyecto de infraestructura con China. Esto dependerá, evidentemente, de que los números den, pero sí es muy atractivo que un nuevo cable tenga un destino distinto a Australia. Es algo que presenta muchas posibilidades. Hay muchas empresas tecnológicas chinas que podrían estar interesadas en esta conexión, como Aliexpress y Tencent”, dijo ese día, según consigna La Segunda (en la foto a la izquierda).

El ministro Juan Carlos Muñoz, también esbozó la idea, pero sin mencionar al gigante asiático: “Con Google encontramos un socio potente, creíble y muy atractivo para este proyecto. Pero hay que entender que el desarrollo de los proyectos de fibra óptica siguen (…) que partamos con un proyecto de Google no significa que no vaya a haber otros».

Las declaraciones generaron incomodidad y algunos leyeron la de Araya como una salida de libreto para generar presión en el Gobierno.

Además, en la inauguración no sólo había representantes de Google, sino también de la Embajada de Estados Unidos.

El hermano de Jadue y un duro exlíder estudiantil de Concepción

Quienes conocen la dinámica que se dio en esa subsecretaría, aseguran que el partido influyó decididamente en el nombramiento de los jefes de división y de otros asesores de la cartera.

Entre ellos destaca Juan Pablo Jadue, hermano del excandidato presidencial del partido, Daniel Jadue, quien en 2022 ingresó 2022 ingresó a la Subsecretaría como jefe del Departamento de Desarrollo Tecnológico.

La presencia de hermano de Jadue, dicen en el oficialismo, da cuenta de la relevancia de la subsecretaría para el partido y la influencia de Carmona, principal aliado del exalcalde de Recoleta. Su llegada al gobierno generó suspicacias que la ministra vocera, Camila Vallejo (PC), salió a aplacar afirmando que no había cuestionamientos al respecto, pues el ingeniero contaba con la experiencia necesaria para llegar a ese cargo, en el cual aún se mantiene.

Otro cargo estratégico ocupado por el PC, es el del jefe de gabinete de Araya, ocupado por el sociólogo Guillermo Petersen. Petersen también es militante PC y del ala más dura del partido señalan en la tienda.

El sociólogo de hecho, fue el sucesor de la senadora electa Karol Cariola (PC) en la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción. Durante las movilizaciones del 2011 fue catalogado como un líder de las facciones más radicales del movimiento universitario.

Sin embargo, The Clinic reporta que en 2013 moderó su actitud estilo «Miguel Enríquez»; y llegó a integrarse al comando de Michelle Bachelet para ser el nexo con la Juventudes Comunistas. Tras su práctica, en 2014 entró a trabajar a la División de Organizaciones Sociales (DOS) de la Secretaría General de Gobierno y en 2015 fue encargado de la unidad de Extensión Educativa y Programa de Escuelas Abiertas de la Municipalidad de Santiago, cuya alcaldesa era por ese entonces la exministra del Interior, Carolina Tohá.

Al terminar su mandato, se trasladó al Ministerio de Desarrollo Social, donde no tuvo inconvenientes en trabajar bajo la administración de Alfredo Moreno y Sebastián Sichel hasta diciembre de 2019. Tras ello, entre 2020 y 2022 fue jefe de gabinete de la diputada Marisela Santibáñez, quien militó en el PC hasta 2024.

Petersen sería uno de los sancionados por Estados Unidos. Incluso se comenta que él fue quien tuvo a cargo poner freno a que el trámite siguiera hasta la toma de razón en Contraloría. Sin embargo, ni él ni Claudio Araya han sido notificados de la sanción, posiblemente, porque tal como explicó el ministro Juan Carlos Muñoz ayer en Tele13 Radio, él era el único con visa vigente, por lo que en el caso de Petersen y Araya, no había ningún documento que revocar.

Según Transparencia, la contrata de Petersen aparece extendida hasta el 31 de diciembre de 2026, lo que ha generado resquemores, por cuanto otros dos funcionarios de confianza ya tendrían fijada su salida el 10 de marzo.

La premura del proyecto y un paso hacia Defensa

Aunque tanto en el mundo técnico como político defienden que el proyecto del cable chino está bajo regla, sí existe la sensación de que el proyecto se llevó adelante con premura, sin considerar todas los flancos y que detrás de eso estuvo el PC.

Para el partido es parte de su agenda estratégica ahondar lazos con China y evitar la dependencia tecnológica de Estados Unidos.

En este contexto, el mundo de las telecomunicaciones, hay quienes sostienen que el proyecto fue tramitado en tiempo récord, y que aunque está en regla y dentro de cualquier normativa, no tuvo el análisis y los tiempos del proyecto con Google. Una situación que por cierto, se gatilló después de que la candidata del PC y del oficialismo, Jeannette Jara, pasara a segunda vuelta presidencial, aumentando sus posibilidades de haber llegado a La Moneda. En su defecto, el momento electoral, con José Antonio Kast llegando a la Presidencia, también era un aliciente para acelerar procesos y dejar decisiones tomadas para una próxima administración.

Así, la empresa China Mobile International (CMI) ingresó la petición de concesión de servicio intermedio de telecomunicaciones el 26 de noviembre de 2025 y el 19 de diciembre la Subtel les envió un oficio con observaciones a la solicitud.

Tal como dicta la Ley General de Telecomunicaciones, el 22 de diciembre la Subtel remitió los antecedentes de la solicitud china al Comité de Telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas, organismo técnico estratégico, coordinado por el Estado Mayor Conjunto en el Ministerio de Defensa.

El 8 de enero, China Mobile International volvió a presentar los antecedentes subsanados, por lo que en un plazo de menos de tres meses el proyecto estaba listo para ser enviado a la Contraloría para su toma de razón, eso al menos en cuanto la concesión de Subtel.

Según dijo Araya en El Mercurio el sábado, de haber estado todos los requisitos en orden, este trámite no debiera tardar más de un mes en terminar.

No obstante el ministro Muñoz salió a aclarar que Araya se refería a sólo la primera de las 12 etapas de permisos que tienen estos proyectos, algo en línea con lo que dijo el canciller Alberto van Klaveren el viernes para bajar la temperatura de lo que parecía ser un proyecto inminente: que la iniciativa del cable estaba aún en una etapa muy inicial.

Las piezas que no encajan en el polémico viaje a China del subsecretario Araya

Hasta mayo de 2025, el amigo de la juventud del Presidente Gabriel Boric, Raúl Domínguez era jefe de la División de Política Regulatoria y Estudios de Subtel, pero en 2023, siendo jefe de Fiscalización, usó una licencia médica -emitida por otro amigo de la época escolar de ambos- para enlazar un viaje de trabajo en China con unos días de vacaciones.

Esa práctica prohibida hizo que su situación se conociera como el «caso cero» de las licencias médicas, luego de que Contraloría detectara miles de irregularidades similares en funcionarios públicos. Pero Domínguez no fue solo. Estuvo acompañado del subsecretario Claudio Araya, sobre el que pesaron dos cuestionamientos.

El primero: por qué no abrió un sumario a Domínguez a sabiendas de su situación. Y en segundo lugar, el que aún no está claro quién financió los pasajes y estadía de ambos en China.

Esto, porque Subtel aseguró a Contraloría General de la República, en los registros de Ley de Lobby y vía Transparencia, que los gastos para participar del World Mobile Congress habían sido completamente financiados por la GSM Association (una organización internacional de operadores móviles y compañías relacionadas) y que Subtel no había gastado un peso en ello.

Sin embargo, El Líbero se lo preguntó directamente a la organización, la cual negó haber financiado algún gasto de Araya o de Domínguez: “La GSMA confirma que invitó al señor Domínguez y al señor Araya a participar en el MWC Shanghai 2023 como parte de las actividades de divulgación dirigidas a responsables políticos y líderes del sector a escala mundial. De acuerdo con la política de la GSMA, no se pagó por ningún gasto relacionado con el viaje”, afirmaron a este medio por escrito.

El Líbero también accedió a las cartas de invitación de la GSMA, donde no se menciona que se les costearía ni avión, ni hotel ni comidas. Sólo Araya estaba invitado a un cóctel.

Funcionarios de Subtel levantaron una consulta personal sobre esta situación a Contraloría, pero la acción no fue bien recibida por el gabinete de Araya, el que suspendió una mesa de diálogo que tenían por otros temas.

De ahí en más se sucedieron una serie de mails entre funcionarios, dirigentes y el jefe de gabinete, Guillermo Petersen, que terminó con una denuncia por represalias y prácticas antigremiales contra el subsecretario, Petersen y el director de Administración y Finanzas, Mauricio Tapia. La denuncia no tuvo éxito, pero por ese entonces dejó las relaciones cúpula-trabajadores, dañadas.

Una cosa que sí cuestionó la Contraloría a Araya es que fuera él mismo quien se aprobara los viáticos.

Este fue el primer viaje del subsecretario Araya a China. Un segundo viaje ocurrió en agosto de 2024, y en este caso, fueron Araya y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen. En este caso, se trató de una invitación del Centro de Estudios de Relaciones Internacionales de la Universidad del Desarrollo, en conjunto con la Tsinghua University, donde se consignaron correctamente los gastos en viáticos.

Por su lado, el ministro Muñoz ha viajado dos veces también a China, pero siempre en giras presidenciales.

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