La pista que vinculó a Carlos Cancino Tapia, alias “El Rana”, con el crimen del suboficial de Carabineros Eugenio Naín no nació originalmente en La Araucanía. Tampoco surgió de una diligencia dirigida exclusivamente a esclarecer el asesinato ocurrido el 30 de octubre de 2020 en la Ruta 5 Sur. Su origen estuvo a más de 160 kilómetros de distancia, en una investigación de la Policía de Investigaciones de Valdivia por un ataque incendiario ocurrido meses antes en Cutipay Alto.
El expediente terminó en un juicio contra Jorge Alexander Marín Villalobos. En abril de 2023, el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia lo condenó a siete años de cárcel como autor del incendio registrado el 28 de junio de 2020 y a otros cien días por receptación de una motosierra sustraída desde una vivienda incendiada en Pilolcura.
Las intervenciones telefónicas realizadas durante esa investigación entregaron información que terminaría siendo relevante para la causa por la muerte de Naín; y que derivaron en la detención el pasado 15 de julio de Cancino en el Lof Antillanca, en un sector rural de Valdivia.
“El Rana vino a pitiarse al paco”
La pista inicial que conectó a Cancino con la muerte de Naín provino de una conversación telefónica interceptada al número de L.A.H., una de las personas investigadas en el entorno de Jorge Marín.
Según se lee en la sentencia contra Marín, L.A.H. habló con un hombre cuya identidad todavía no estaba determinada. La conversación comenzó con referencias a Jorge Marín, hasta que el interlocutor le dijo: “El Rana vino a pitiarse al paco”. L.A.H. respondió que, al parecer, esa persona se encontraba en Temuco, mientras el desconocido sostuvo que podría estar con el ‘machi Fidel’.
La conversación quedó registrada en el Informe Policial 151 del 11 de diciembre de 2020, detallado en el fallo contra Marín. Dicho reporte además precisa que “cuando dice lo del Rana se escuchan risas y en un tono de broma”. Así se llega al apodo y a la posible conexión con el machi Fidel Tranamil, en Padre Las Casas.
Fidel Tranamil es hermano de Luis Tranamil, el único condenado hasta ahora por su participación en el homicidio del carabinero Eugenio Naín.
El mismo informe da cuenta de interceptaciones posteriores, en una de ellas L.A.H. conversa con un interlocutor al que se sindica como “Rana”. Hablaron de asistir a un trawün y de contactar a Fidel. Los investigadores solicitaron entonces el tráfico telefónico del número atribuido a ese sujeto y comenzaron a cruzar el apodo con otras diligencias de la causa.
La referencia temporal también llamó la atención de la policía. El intercambio se había producido cerca de la fecha del homicidio de Naín, quien murió tras recibir un disparo durante una barricada y ataque armado en el sector de Metrenco, comuna de Padre Las Casas.
Luego, el Informe Policial 152 del 16 de diciembre de 2020 resume un diálogo entre Jorge Marín y L.A.H. Marín comentó que, mientras estuvo en prisión preventiva, había conocido a un “frentista” y también a un amigo de “El Rana”. El informe también consignó otra llamada en la que Marín habló con un hombre que se presentó como “compañero”. “Se daba a entender que esta persona podría corresponder al que Jorge conoció dentro de la cárcel”, se lee en el reporte. Ambos conversaron sobre si Marín ya tenía un nuevo número de teléfono, una huelga de hambre en una cárcel, los llamados “presos políticos” y el envío de información desde una “coordinadora”.
Las redes que permitieron identificar a “El Rana”
Para determinar quién estaba detrás del apodo “El Rana” los funcionarios revisaron las redes sociales del círculo cercano a Jorge Marín y de otras personas investigadas en Valdivia.

La sentencia señala que la policía localizó el perfil de Facebook de V.A. y encontró entre sus contactos una cuenta que usaba el pseudónimo “Rana Carlos”. Dentro de ese perfil aparecía un comentario de F.T. que decía “besos querido primo”. A partir de esa interacción, los investigadores reconstruyeron la red familiar y llegaron a Carlos Cancino Tapia.
Después, de acuerdo con el Informe Policial 159 del 23 de diciembre de 2020, se terminó de confirmar la identidad de «El Rana» al hablar con un testigo que vivía en las inmediaciones del Lof Antillanca, quien lo reconoció como Carlos Cancino, y sabía que era amigo de Marín.
Las mismas escuchas también mostraron la comunicación directa que había entre Marín y Cancino. En una de ellas, Marín le preguntó por un viaje a Valdivia; Cancino respondió que primero iría a Temuco y le consultó si había controles en el camino. Todo esto quedó consignado en el Informe Policial 10 del 29 de enero de 2021.
El oficio que conectó las dos investigaciones
Por la muerte del carabinero Eugenio Naín actualmente se encuentran en prisión preventiva Francisco Painevilo y Carlos Cancino; mientras que Luis Tranamil fue condenado en 2023 como coautor del homicidio consumado de Naín, del homicidio frustrado del mayor de carabineros que acompañaba a Naín y el homicidio simple de un camionero que también transitaba por la ruta al momento de los disparos que terminaron en la muerte del suboficial. En total, las condenas suman 32 años de presidio efectivo.
En la sentencia contra Tranamil también se alude a las escuchas que permitieron dar con la presunta participación de Cancino –y de Painevilo– en este caso.
En el fallo se describe que su vinculación con el caso Naín proviene “de la grabación de una conversación telefónica interceptada judicialmente por BIPE Valdivia, donde se escucha a terceras personas referirse a un sujeto apodado ‘El Rana’ que ‘se piteó al paco’ y ‘debe estar escondido donde el Machi Fidel’”.
Antecedentes que el 10 de diciembre de 2020, la Fiscalía de Los Ríos remitió a la Fiscalía de La Araucanía, mediante el Oficio 142, que contenía el registro de audio de la conversación interceptada por la BIPE de Valdivia.
En abril de 2023, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valdivia dictó veredicto condenatorio en contra de Jorge Marín Villalobos por el ataque incendiario en el que resultaron destruidas varias maquinarias de la Sociedad Agrícola Kuriñanco, incluyendo un rodillo compactador, dos retroexcavadoras, un camión y dos containers, además de robar una camioneta para huir del lugar. A pesar de la condena, Marín –comunero del Lof Antillanca, mismo en el que detuvieron a Cancino– estuvo prófugo y fue detenido en marzo de 2025. Los reportes de prensa de la detención señalan que “según lo informado por Carabineros, en el momento de su captura, el hombre portaba un inhibidor de señal, lo que refuerza la hipótesis de que continuaba involucrado en actividades delictivas”.
Los mensajes del grupo “Olla común Renaco”
Los chats de WhatsApp también aportaron evidencia contra los tres involucrados identificados a la fecha por la muerte de Naín. Los chats se hallaron a partir de la incautación de un teléfono a una mujer que reside en el Lof Rofue, comunidad indígena del sector Metrenco, en Padre Las Casas, por otra investigación. En el Lof Rofue viven Luis Tranamil y Francisco Painevilo
La extracción del aparato permitió acceder a un grupo de WhatsApp denominado “Olla común Renaco”. Allí apareció un contacto que, la mañana del crimen, escribió: “nos devolvemos de la pega” y “somos tres disponibles”. La policía determinó posteriormente que el número pertenecía a Francisco Painevilo.
En el mismo grupo figuraba un “Luchito”. Después de que alguien avisara que Carabineros estaba controlando al machi Fidel Tranamil, ese usuario escribió: “Pobre mi hermanito siempre cae en cana”. La revisión de la red familiar permitió establecer que Fidel tenía un hermano llamado Luis Tranamil Nahuel. Posteriormente, una interceptación autorizada judicialmente confirmó que el usuario del teléfono era Luis Tranamil.
La información de WhatsApp también fue útil para identificar el número atribuido a Cancino. Los investigadores revisaron fotografías de perfiles masculinos presentes en el teléfono incautado y las compararon con registros biométricos. Además, de encontrar en Facebook la cuenta “Rana Carlos”
La coordinación para ir a la Ruta 5 Sur
La Fiscalía obtuvo los permisos colectivos de trabajo de la empresa Hidrelec, vigentes durante las restricciones sanitarias por la pandemia en el año 2020. Los registros mostraron que Painevilo compartía cuadrilla con Carlos Cancino y Luis Tranamil.
Los tráficos telefónicos indicaron que los tres salieron juntos durante la mañana del 30 de octubre en dirección a Villarrica, pero interrumpieron el trayecto y regresaron anticipadamente. Las conexiones de sus celulares mostraron movimientos simultáneos, mientras las cámaras de la Ruta 5 registraron el desplazamiento de un Chevrolet Corsa vinculado a Painevilo.
La sentencia contra Tranamil dio por establecido que el grupo que atacó a Naín estaba integrado por aproximadamente siete personas y mencionó entre ellas a Tranamil, Painevilo y Cancino. El fallo solo se pronunció únicamente sobre la responsabilidad de Tranamil, porque los otros dos aún no habían sido detenidos.
El pasado 20 de julio, Cancino fue formalizado ante el Juzgado de Garantía de Temuco por su presunta participación en el homicidio de Naín, al decretar su prisión preventiva el tribunal fijó un plazo común de investigación de 45 días, contado desde el 1 de julio, con el fin de permitir que la Fiscalía concluya las diligencias pendientes respecto de Cancino y Painevilo, y pueda presentar la acusación contra ambos en un mismo plazo para llevar el caso conjuntamente a juicio oral.
El 24 de julio Cancino enfrentó una segunda formalización. Compareció de manera telemática ante el Juzgado de Garantía de Valdivia. El Ministerio Público le imputó el homicidio consumado del carabinero Marcos Cosme y los homicidios frustrados de los otros dos carabineros heridos durante el procedimiento en el Lof Antillanca que llevó a su detención.
