Días intensos se viven en Villa Mascardi. Se trata de un pueblo turístico de la Patagonia argentina, ubicado a 35 kilómetros de Bariloche, frente a las aguas prístinas del Lago Mascardi y cercado por montañas boscosas. 

Los días apacibles de Mascardi se quebraron en 2017, con la llegada de la comunidad Lafken Winkul Mapu que, pese a que el poblado se encuentra en jurisdicción del Parque Nacional Nahuel Huapi; logró extender su usurpación de terrenos hasta completar más de 40 hectáreas.

Las últimas dos semanas se cuentan entre las más complicadas desde que se intentó desalojar la toma en noviembre de 2017: ocurrió el ataque a tiros y posterior incendio de un puesto de Gendarmería –ubicado en Los Radales, donde ya habían quemado la cabaña principal el 1 de agosto–, también ingresaron a La Cristalina, una cabaña que pertenece al presidente de la Junta Vecinal de Villa Mascardi, Diego Frutos; y el pasado martes más de 200 oficiales de la Policía Federal y de Gendarmería finalmente llegaron a desalojar las tierras, pero sin lograr detener a los líderes del lof, quienes huyeron a la montaña. 

“Lo preocupante acá es que es el embrión de lo que está sucediendo en el sur de vuestro país”, dice a El Líbero Luis Dates, dueño de Los Radales. 

“Es muy grave la situación, va mucho más allá de una simple toma de tierra o usurpación. Son delitos mucho más graves y mucho más complejos, por gente que bajo el escudo de reivindicación mapuche viene cometiendo todos estos tipos de actos vandálicos”, agrega Dates.

La tragedia de Villa Mascardi

La quema de la cabaña de Dates en agosto fue el acelerante de los sucesos de los días recientes. “En la línea de vandalismo mi propiedad fue la última en relación a los vecinos linderos que todavía no han sido usurpados. Es por eso, como una manera de protección hacia ellos, de su seguridad personal y para proteger sus bienes que se instaló ese trailer de campaña de Gendarmería para custodiar la zona”, explica. 

Lo que se sabe es que Lafken Winkul Mapu se instaló en el área por instrucción de la machi Betiana Colhuan, entonces de 16 años, quien aseguró que el lugar era un espacio sagrado. 

No obstante, en Mascardi no los reconocen como mapuches ya que no está registrada por los organismos públicos.

En 2017 se intentó el desalojo, pero en un enfrentamiento con integrantes de la Prefectura Naval Argentina murió Rafael Nahuel (22). Tras esto se suspendió el operativo y los residentes de la zona reclaman el abandono estatal. 

“Esta gente, que es muy violenta, no tuvo ningún reparo y atacó con armas de fuego y con bombas tipo molotov el puesto de Gendarmería. Los vecinos siguen allá con mucho miedo”, dice Dates. Y la razón para quedarse es que temen que si se van se exponen a la usurpación de su propiedad. 

“Estamos hablando de casas de gente trabajadora. Acá no hay mansiones, no hay grandes extensiones de tierra. Es una zona boscosa, de montaña, de una belleza paisajística incalculable”, agrega. 

Pero Dates no puede volver: “Yo perdí absolutamente todo. Violentaron mi propiedad cuando no había nadie en el lugar. Evidentemente hubo una tarea de inteligencia previa. La persona que estaba a cargo de la casa tuvo que viajar por temas personales ese fin de semana y ahí aprovecharon para ingresar e incendiar la vivienda”.

Víctima de Villa Mascardi: “Pude divisar a Jones Huala, me acerqué por el bosque y lo pude reconocer”

Quien también ha alzado la voz contra lo que ocurre es Diego Frutos, presidente de la Junta Vecinal de Villa Mascardi. Es el propietario de la cabaña La Cristalina, usurpada el 28 de septiembre –la quema del puesto de Gendarmería fue el 25 de septiembre–. La propiedad de Frutos ya había sido incendiada en agosto de 2020. 

“Estamos a la deriva sin saber cuándo vamos a recuperar nuestras casas. El desalojo fue trunco porque no han apresado a los hombres, a los líderes de esta banda de terroristas y la policía junto a las otras fuerzas, gendarmería y demás, están trabajando con el objetivo de apresarlos a todos”, cuenta Frutos a El Líbero sobre la situación de la cabaña que adquirió hace 10 años.

Los habitantes de Villa Mascardi además señalan que en todo esto hay participación de los Jones Huala. No solo de Facundo, prófugo de la justicia chilena, sino también de sus hermanos: Fausto y Fernando.

Frutos asegura que él, con sus propios ojos, ha visto a Facundo Jones Huala

–¿Cuál es la relación de Facundo Jones Huala con Lafken Winkul Mapu? –pregunta El Líbero. 

–Están los hermanos y es el lugar donde se vino a esconder.

–¿Usted lo ha visto?

–Así es. Sí. En el mes de abril. Había pasado el alambrado a robarse unas ciruelas y yo estaba a la distancia y lo pude divisar y me fui acercando por el bosque subrepticiamente y lo pude reconocer. 

–¿Lo denunció?

–Sí

–¿Y las autoridades lo están buscando?

–No. No hay ningún interés de buscarlo, por eso está muy tranquilo refugiado en la montaña.

La fuga de Jones Huala

No es la primera vez que Facundo Jones Huala se encuentra prófugo de la justicia chilena. 

Facundo Jones Huala al salir de la cárcel en enero de 2022.

El comunero es el líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) que, según el gobierno argentino que presidió Mauricio Macri, tiene como organización “madre” a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM). 

Jones Huala estuvo cuatro años prófugo, hasta que fue detenido el 27 de junio de 2017 en Argentina.

Su extradición ocurrió en septiembre de 2018. Ese diciembre comenzó el juicio en su contra en el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia que resultó en un veredicto condenatorio unánime y una sentencia a nueve años de cárcel por el incendio de una propiedad en el fundo Pisu Pisué (Región de Los Ríos) ocurrido el 9 de enero de 2013, y por posesión ilegal de armas de fabricación casera.

Pero la historia se repitió en 2022 y, tal como ocurrió en 2013, Jones Huala se volvió a escapar. 

El 21 de enero de 2022 la Corte de Apelaciones de Temuco acogió un recurso de amparo presentado por su defensa y ordenó su libertad condicional. La decisión fue revertida por la Corte Suprema el 15 de febrero, pero dos días después, cuando se dictó la orden de detención, Jones Huala ya estaba inubicable.

Nexo con Jones Huala

Dice Frutos que parte de quienes están en Lafken Winkul Mapu estuvieron con Jones Huala antes en Chubut. “Muchos de ellos, y se han venido a refugiar a este lugar”, señala en alusión a Mascardi.

En ese punto coincide Dates: “Los hermanos de él están acá. En ese lof. Y aquel asistente que tenía Jones Huala en su momento en la toma de Cushamen que dijo que había visto cómo secuestraban a Santiago Maldonado, con unos binoculares. Él se llama Matías Santana y también está en Mascardi. Así que eso tiene cierto grado de vinculación con este sujeto prófugo de la justicia chilena”.

Ambas víctimas aluden a la usurpación de un sector de las hectáreas de los Benetton en Cushamen (Provincia de Chubut). Cuando se produjo un operativo de Gendarmería al interior de la toma de 1.200 hectáreas, Matías Santana “juró que había visto cómo integrantes de la fuerza se llevaban a (Santiago) Maldonado y lo metían en un camión”, explica el diario argentino Clarín.

Santana aseguró que había logrado verlo porque cargaba unos binoculares y estaba encima de un caballo.

Los binoculares nunca aparecieron y la autopsia demostró que Maldonado murió solo, ahogado en el río Chubut, y estaba desaparecido porque su cuerpo permaneció bajo el agua “entre 53 y más de 73 días”.

Pese a que se supone que Matías Santana estaba siendo buscado por los agentes del Comando Conjunto en Villa Mascardi, apareció el miércoles frente a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) de Río Negro (provincia en la que se encuentra Villa Mascardi) para reclamar que le entregaran a los dos hijos que tiene con la machi Betiana Colhuan.

De acuerdo con Clarín, se pensaba que Santana había huído hacia la montaña junto a sus “lugartenientes” Cristian Colhuan y Fausto Jones Huala.

La RAM y la CAM

Y así como Luis Dates dice que lo que ocurre en Mascardi es el “embrión” de lo que actualmente sucede en la Macrozona Sur de Chile, Diego Frutos también encuentra paralelismos, en su caso, con Temucuicui. 

“En cierta manera es lo mismo que ocurre ahí. Ellos (el lof Lafken Winkul Mapu) desconocen al Estado nacional, ha sido apedreada la gobernadora cuando intentó hablar con ellos. Así que sería una situación semejante”, asevera Frutos.

Sobre la relación con la CAM, el presidente de la Junta Vecinal de Villa Mascardi señala: “Tienen lazos entre ellos. Entre Héctor Llaitul y Facundo Jones Huala han tenido siempre relaciones, así que no extrañaría que tuvieran visitas mutuas de un lado y del otro de la cordillera”.

Luis Dates agrega que “Jones Huala lidera la RAM, que es un desprendimiento de la Coordinadora Arauco Malleco, así que todo tiene que ver con todo”. Advierte que “los actos continúan cada vez más violentos porque evidentemente esta gente está actuando con muchísima impunidad, entonces esa impunidad deviene de algún tipo de protección. Yo no le puedo decir de quién, pero es la única forma que puedo entender semejante inacción de las fuerzas que deberían reprimir ese delito”.

El embajador de Argentina en la audiencia

Ambos son críticos del rol de las autoridades de su país.

En octubre de 2021 el embajador de Argentina en Chile, Rafael Bielsa, participó en una audiencia para revisar la libertad condicional de Jones Huala, ocasión en la que le fue negada.

El embajador fue requerido por la defensa de Jones Huala para que se refiriera a cuestiones relacionadas con el arraigo del imputado. Tras las críticas que hubo por su participación, la Embajada de Argentina emitió un comunicado en el que especifican que ésta es una tarea regular «que realizan tanto los consulados como el propio embajador, habida cuenta de su carácter de Jefe de Misión».

Agregan que «el embajador intervino haciendo expresa salvedad del respeto por el derecho interno chileno y los procedimientos que de este ordenamiento se desprenden» y que el embajador «no solicitó a la Comisión que se otorgara ni que se dejara de otorgar la libertad condicional, y se circunscribió a responder dichos del representante del Ministerio del Interior de Chile».

“Me avergüenza como argentino tener un embajador como el doctor Bielsa en la Embajada de Chile”

Sin embargo, el episodio molestó a los residentes del Villa Mascardi.

“Me avergüenza como argentino tener un embajador como el doctor Bielsa en la Embajada de Chile. Por inmiscuirse en los problemas de la justicia chilena. No tenía nada que hacer el embajador en la audiencia de Temuco con este caso y, sin embargo, fue a entrometerse y a defender a un delincuente”, subraya Dates. 

Por su lado, Frutos apunta: “Fue una situación deplorable, nefasta. Cómo puede ser que vaya a defender a un terrorista, conocido por todos que realmente es una persona con mucha violencia, que no se arrepintió de nada y que quiere seguir cometiendo delitos terroristas”.

Dates opina que lo de Bielsa “son las actitudes propias de los ex montoneros, de ese romanticismo subversivo de la década del 70 que todos padecimos. La Argentina está como está en este momento casualmente por todos aquellos jóvenes que en la década del 70 emprendieron la lucha armada, de los cuales el embajador Bielsa fue miembro”.

A esto se suma que la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez, que en el pasado fue abogada de Jones Huala, renunció a su cargo tras el operativo en Villa Mascardi.

Sobre lo que viene en adelante, el dueño de Los Radales afirma que no bajarán los brazos. 

Concluye Dates: “Han inventado una machi y a partir de ahí han ocupado territorio, han asolado, quemado, robado, destruído, usurpado todo lo que han encontrado a su paso y dentro de ese saqueo, cinco años tardó el Gobierno Nacional en dar alguna respuesta a nuestros requerimientos”. 

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