Key Takeaways
- Jaime Huenchullán, werken de Temucuicui y vinculado al Centre Europe-Tiers Monde (CETIM), intervino en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra para denunciar la presencia militar en la Macrozona Sur y pedir la liberación de su hermano Jorge, imputado por tráfico de drogas y prisión preventiva tras estar prófugo desde 2021.
- El CETIM, ONG suiza con estatus consultivo ante la ONU, ha apoyado desde 2017 a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) y a Héctor Llaitul, condenado a 23 años de cárcel, llevando sus casos al Consejo de Derechos Humanos en varias ocasiones.
- La estrategia de incidencia internacional de la CAM y Temucuicui incluye giras y presentaciones en Europa desde hace más de 20 años, con apoyo de organizaciones como la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y el Centro Cultural SubTerra, buscando ejercer presión política y diplomática sobre Chile.
El martes 22 de septiembre, en Nueva York, el Presidente José Antonio Kast realizó su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU. Ese mismo día, en Ginebra -a más de 6.000 kilómetros de distancia-, Jaime Huenchullán Cayul, werken de Temucuicui, tomó la palabra en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Los Huenchullán son conocidos por haberse desempeñado en diversos momentos como voceros de la llamada Comunidad Autónoma de Temucuicui. Jorge, uno de sus fundadores, se encuentra actualmente en prisión e imputado por tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas y municiones. Por su parte, Jaime registra una condena por conducir sin licencia profesional y fue formalizado por usurpación no violenta. Además, figura junto a Gabriel Boric en una fotografía publicada en X por el propio exmandatario durante su visita de 2016 al que llamó “territorio liberado” de Temucuicui.

El registro oficial de expositores en Ginebra vinculó a Jaime Huenchullán con el Centre Europe-Tiers Monde (CETIM). Incluso, antes de concederle la palabra, quien presidía la sesión anunció la intervención del “representante de Centre Europe”. Se trata de una organización con sede en Suiza que cuenta con estatus consultivo general ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc), lo que le habilita para participar activamente en los mecanismos del organismo internacional.
La intervención ocurrió, además, apenas ocho días después de que el diputado francochileno Rodrigo Arenas, integrante de La France Insoumise, hiciera entrega en París de una Medalla de la Asamblea Nacional francesa destinada a Héctor Llaitul, quien cumple una condena de 23 años en Chile. El reconocimiento fue recibido por su hijo Ernesto.
Los viajes no han sido organizados siempre por las mismas instituciones. Sin embargo, lo que sí tienen en común es la estrategia de incidencia internacional. A dirigentes de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), representados por las familias Llaitul y Pichún, se les ha visto desde hace más de 20 años participando en instancias en Ginebra y Bruselas. Jorge Huenchullán ha sido apuntado por el fiscal Roberto Garrido como adherente de la Resistencia Mapuche Malleco (RMM), y ahora su hermano Jaime se encuentra en Ginebra acreditado por el CETIM, organización que en 2018 respaldó un viaje de Héctor Llaitul a esa misma ciudad, con la intención de que tuviera voz ante el mismo Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Desde La Araucanía, la coincidencia de las giras europeas de Ernesto Llaitul y de Jaime Huenchullán es calificada como una «ofensiva» diplomática-política para poner “en vigencia” las acciones reivindicatorias de la CAM, Temucuicui, y otros grupos que continúan activos en la Macrozona Sur. Por eso advierten que es necesario “ampliar la mirada” y no creer que el conflicto se resuelve solo con la acción de las policías y las Fuerzas Armadas o con acciones punitivas-legales.
CETIM: la ONG que abrió la puerta del Consejo de Derechos Humanos
El Centre Europe-Tiers Monde (Centro Europa–Tercer Mundo), CETIM, es una asociación sin fines de lucro creada en Ginebra en 1970. La propia organización relata que nació por iniciativa de un grupo de “activistas antiimperialistas” y desde 1998 posee estatus consultivo general ante el Ecosoc de Naciones Unidas, que le permite participar en mecanismos de la ONU, presentar declaraciones escritas y facilitar la intervención de organizaciones y movimientos sociales.
En su web explican que gracias a ese estatus, “el CETIM apoya a los movimientos sociales del sur. Les permite acceder a los mecanismos de protección de los derechos humanos de la ONU y participar en la elaboración de nuevas normas internacionales en este ámbito. También proporciona a sus socios y al público en general información y formación sobre derechos humanos”. Su actual director se llama Melik Özden, quien también está a cargo de su programa de Derechos Humanos.
El CETIM tiene una relación de trabajo documentada con la CAM y con Héctor Llaitul desde al menos 2017. En un comunicado publicado el 25 de marzo de 2025 titulado Chile: Las violaciones de los derechos del Pueblo Mapuche nuevamente denunciadas ante la ONU escriben que desarrollaron iniciativas “en alianza con la CAM” en 2017 y 2018 y citan documentos presentados ante el Consejo de Derechos Humanos para su 36° período de sesiones, en 2017, y para su 39° período de sesiones en 2018. En ese último documento acusan una “estrategia de criminalización” del Estado de Chile con respecto a la “lucha del pueblo mapuche”, y describen a la CAM como una “organización autonomista” que “lucha por el reconocimiento de los derechos legítimos del pueblo mapuche a través de procesos de recuperación territorial y reconstitución identitaria”.
Justamente para ese período de sesiones acreditaron a Héctor Llaitul para que acudiera a presentar su caso frente al Consejo de Derechos Humanos. La invitación fue polémica porque para el día que estaba prevista su intervención -20 de septiembre de 2018-, Llaitul no había logrado salir de Chile, pues no había recibido su pasaporte.
Entonces, Esteban Muñoz, vocero de la ONG Suiza Nuevas Generaciones, declaró que «Héctor Llaitul habría tenido que estar en Ginebra el 20 de septiembre para presentar su caso ante el Consejo de Derechos Humanos, acreditado por el Centro de Europa del Tercer Mundo (CETIM) e invitado por el Colectivo Nuevas Generaciones Chile, y reunirse con la relatora especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Taulí Corpuz. Su solicitud de pasaporte todavía no ha sido aún tramitada, situación que fue denunciada en la intervención del CETIM el miércoles 19 de septiembre, durante el debate interactivo con la relatora especial».
Finalmente Llaitul recibió el pasaporte y viajó a Europa el 11 de octubre de 2018. El día 15 ofreció una conferencia de prensa a las afueras de la ONU donde le acompañaron Muñoz y Raffaele Morgantini en representación del CETIM. En el viaje, Llaitul igualmente participó de la 4ta sesión del grupo de trabajo intergubernamental sobre corporaciones transnacionales y se presentó en la Universidad de Ginebra.
En marzo de 2025, ya con Llaitul condenado, el CETIM volvió a llevar su situación ante el Consejo de Derechos Humanos, acusando la existencia de “presos políticos” mapuche. El comunicado cierra diciendo: “La CAM se suma a este llamado en todos sus términos”.
Héctor Llaitul cumple actualmente una condena de 23 años de cárcel por delitos contra el orden público de la Ley de Seguridad del Estado, hurto de madera, atentado contra la autoridad y usurpación violenta.
CETIM cuenta con financiamiento público suizo. El proyecto de presupuesto de la Ciudad de Ginebra para 2026 contempla una subvención de 101.030 francos suizos para la organización. Por su parte, el Consejo de Estado del Cantón de Ginebra le adjudicó 217.200 francos para el período 2025-2027, dentro de sus ayudas a entidades dedicadas a la solidaridad internacional.
Según los estatutos del CETIM, sus recursos también pueden provenir de cuotas de socios, actividades propias, aportes de organizaciones o entidades públicas nacionales o extranjeras, además de donaciones.
Huenchullán lleva a Temucuicui ante la ONU
Ahora, el CETIM acreditó a Jaime Huenchullán para el 63° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, que se desarrolla del 7 de septiembre al 7 de octubre de 2026 en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.
Huenchullán utilizó su intervención de alrededor de un minuto y medio para cuestionar la presencia militar en la Macrozona Sur, exigir el cese de la discusión en el Congreso de reformas a la Ley Indígena y defender a su hermano Jorge Huenchullán.
Jaime calificó su detención durante la denominada Operación Tridente como parte de una persecución contra autoridades mapuche y pidió la liberación de quienes considera “presos políticos”.
De acuerdo con el portal El Clarín de Chile, durante varios días, Huenchullán mantuvo reuniones con actores vinculados a mecanismos de Naciones Unidas sobre pueblos indígenas, terrorismo, defensores de derechos humanos, racismo e igualdad de género. También reportó encuentros o contactos con representantes de México, Cuba, el Sahara Occidental y distintas organizaciones internacionales.
La situación judicial de Jorge Huenchullán, sin embargo, tiene antecedentes que no fueron mencionados en la intervención. En 2018 fue condenado a 541 días de reclusión parcial domiciliaria nocturna por cultivo de marihuana. Posteriormente quedó sujeto a prisión preventiva en una investigación por tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas de fuego y municiones, pero no se presentó a cumplir la cautelar y se mantuvo prófugo desde 2021 hasta mayo de este año.
Tras su detención, el Juzgado de Garantía de Collipulli volvió a decretar su prisión preventiva.
Jaime Huenchullán también ha enfrentado causas judiciales, aunque de distinta naturaleza. Entre sus antecedentes judiciales, en marzo de 2018 el Juzgado de Garantía de Collipulli dictó una orden de alejamiento en su contra luego de ser querellado por el agricultor de la zona, René Urban. De acuerdo con la acción judicial, citada por Radio Bío Bío, el 4 de diciembre de 2017, Urban llegó hasta un supermercado de la comuna de Ercilla donde fue abordado por Jaime Huenchullán, quien habría amenazado de muerte tanto a él como a su familia, y luego presuntamente lo golpeó. La querella era por los delitos de amenazas y de lesiones menos graves.
El predio de los Urban es vecino de Temucuicui y la familia ha sido atacada en más de 400 ocasiones en los últimos 25 años.
La ruta Pichún
El despliegue europeo tiene antecedentes anteriores. Uno de los primeros recorridos extensamente documentados comenzó en octubre de 2004, cuando Juan Pichún Collonao llegó a París para iniciar una gira que se prolongó durante varias semanas. La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) confirmó posteriormente que Pichún recorrió Europa entre noviembre y diciembre para denunciar la situación de comunidades mapuche.
El periódico mapuche Azkintuwe, que siguió la gira en ese momento, informó que el recorrido comprendió más de siete países y documentó actividades en Francia y Córcega, Suiza, Bélgica e Italia. Según esa publicación, la FIDH “posibilitó el viaje” y París funcionó como base de operaciones.
En Ginebra, Pichún sostuvo reuniones con organizaciones de derechos humanos y funcionarios vinculados a Naciones Unidas. El 8 de noviembre de 2004 intervino en una reunión del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU. Desde allí pasó a Bruselas, donde tuvo acceso a funcionarios de la Comisión Europea, del Consejo de la Unión Europea y a integrantes del Parlamento Europeo.
La escala belga fue organizada por el Centro Cultural SubTerra, fundado por chilenos radicados en Bélgica. Su responsable de entonces, Fabio Flores, explicó a Azkintuwe el objetivo de ese trabajo: consideraba que Bruselas debía transformarse en una parada relevante para los dirigentes mapuche porque allí podían acceder a parlamentarios y grupos políticos europeos y ejercer presión internacional sobre Chile. SubTerra, sostuvo, buscaba precisamente “abrir espacios” a esas delegaciones.
Más de 20 años después, Juan Pichún, exvocero de la CAM y lonco de la comunidad de Temulemu de Traiguén, volvió a utilizar el sistema internacional. El 25 de junio de 2025 intervino de forma telemática ante el Consejo de Derechos Humanos en nombre de la FIDH. Al día siguiente fue detenido en Chile en la investigación por dos ataques ocurridos en 2021.
El 13 de mayo de este año, Pichún y otras seis personas vinculadas a la CAM fueron declaradas culpables por su participación en dichos ataques incendiarios, ocurridos en las comunas de Purén y Traiguén.
La condena se produjo como parte de un procedimiento abreviado realizado en el Tribunal de Garantía de Purén, instancia en la que los acusados aceptaron su participación en los hechos. De acuerdo con la Fiscalía, los acusados primero ingresaron al predio El Aromo, lo usurparon y luego incendiaron tres camiones y una máquina cosechera. Además, durante el ataque dispararon contra personal de Carabineros con armas de fuego de alto calibre. En el segundo episodio, registrado en el predio La Coña, quemaron una vivienda destinada a cuidadores, además de galpones y maquinaria existente en el lugar. En ambos atentados fueron dejados lienzos reivindicatorios alusivos a la CAM.
Cinco de las siete personas involucradas deberán cumplir penas de nueve años de presidio efectivo. En tanto, Rafael Pichún fue condenado a ocho años de presidio y el lonco Juan Pichún a cuatro años y 100 días de privación de libertad. Los delitos investigados incluyeron incendios reiterados, homicidio frustrado de carabineros y porte ilegal de armas y municiones.
Antes de que se diera a conocer esta condena y mientras los imputados todavía estaban en prisión preventiva, una segunda generación de la familia Pichún viajó a Europa a intervenir por los detenidos.
El 28 de noviembre de 2025, Antumilla Pichún, hijo de Rafael Pichún, estuvo en Ginebra y entregó a un relator especial de Naciones Unidas una carta con denuncias sobre la situación de comunidades involucradas en “recuperaciones territoriales”. La visita fue registrada por Operazione Colomba, organización italiana que trabaja con comunidades mapuche.
Los Llaitul en Europa
Cuando Héctor Llaitul viajó a Europa en 2018, luego de las actividades en Suiza siguió a España. El 24 de octubre participó en Madrid en un conversatorio organizado por Trawunche Madrid–Coordinación de Apoyo al Pueblo Mapuche. Los convocantes anunciaron que su recorrido continuaría por varias ciudades españolas para reunirse con actores políticos y de derechos humanos, aunque El Líbero no halló registros de esas escalas.
Dos meses después, el despliegue salió de Europa. Llaitul viajó a Venezuela junto a Juan Pichún y otros representantes mapuche. Allí se reunió con el entonces canciller Jorge Arreaza y la delegación desarrolló actividades vinculadas al chavismo, incluida una visita al Cuartel de la Montaña, donde se encuentran los restos de Hugo Chávez.
El último viaje fue asumido por Ernesto Llaitul. El 14 de septiembre de este año recibió en París, en representación de su padre, la medalla entregada por el diputado Rodrigo Arenas.
Ernesto continuó después su gira por Europa y participó en actividades destinadas a exponer las posiciones de la CAM y de su padre. En Bruselas participó en una actividad convocada por las organizaciones de izquierda Coordinadora Latinoamericana de Solidaridad en Bélgica y la Association Culturelle Joseph Jacquemotte.



