Durante la semana del 11 al 17 de mayo, el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero registró cuatro hechos de violencia en la Macrozona Sur: dos ataques contra Carabineros, la quema de dos camiones forestales y la quema de una cabaña. Los episodios se concentraron principalmente en la Región de La Araucanía, con hechos en Ercilla y Victoria, y se extendieron también a la provincia de Arauco, en la Región del Biobío.
La secuencia comenzó durante la madrugada del miércoles 13 de mayo, con dos ataques armados contra personal e instalaciones de Carabineros en la comuna de Ercilla. Horas después, Fiscalía y Carabineros realizaron un nuevo ingreso a la comunidad de Temucuicui, donde se recuperó una camioneta presuntamente usada en los ataques y se incautó armamento. Al día siguiente, en Victoria, encapuchados armados interceptaron una caravana de camiones y quemaron dos vehículos forestales. Finalmente, la madrugada del viernes 15, desconocidos incendiaron una cabaña en Contulmo y dejaron una pancarta alusiva a los detenidos por el caso Grollmus.

Ataques contra Carabineros en Ercilla: disparos contra un punto fijo en San Ramón y contra la 6ª Comisaría
El primero de los hechos registrados por el Indicador ocurrió en la comuna de Ercilla, Región de La Araucanía, durante la noche del martes 12 y la madrugada del miércoles 13 de mayo. Según los antecedentes recopilados, se trató de dos ataques armados contra Carabineros, separados por algunas horas y ejecutados desde vehículos en movimiento.
El primer ataque se produjo alrededor de las 23:47 horas, cuando funcionarios de Carabineros de la 2ª Comisaría COP Pailahueque realizaban un servicio de punto fijo en la facción N°9 del fundo San Ramón, ubicado en el kilómetro 5 de la ruta interior P-386, que une Ercilla con San Ramón. Desde un vehículo gris, sujetos desconocidos efectuaron disparos hacia el lugar donde se encontraba el personal policial.
El punto fijo atacado se encontraba en un sector rural que mantiene una medida de protección por hechos previos, entre ellos un delito de disparos injustificados en la vía pública registrado el 5 de mayo. A pesar del ataque, no hubo funcionarios lesionados ni daños materiales relevantes en ese primer episodio. Carabineros no hizo uso de sus armas de servicio y, posteriormente, personal de Control de Orden Público junto con una patrulla del Ejército realizaron recorridos por el sector, sin lograr ubicar el vehículo utilizado por los atacantes.
Horas más tarde, cerca de las 2:00 de la madrugada, se produjo un segundo ataque. Esta vez, desconocidos dispararon contra la 6ª Comisaría de Ercilla, ubicada en calle Tucapel, a un costado de la Ruta 5 Sur y en el acceso a la ciudad. Los sujetos llegaron a bordo de un vehículo y efectuaron disparos contra la unidad policial mientras el móvil se encontraba en marcha, para luego darse a la fuga.
El ataque provocó daños en el cierre perimetral del cuartel. En el sitio del suceso se incautaron tres vainas calibre 9 milímetros percutadas en la vía pública y un proyectil balístico alojado en el muro perimetral de la comisaría. Tampoco se registraron personas lesionadas.
La Fiscalía fue informada de ambos hechos y dispuso diligencias a cargo de unidades especializadas de Carabineros, entre ellas Labocar y el OS-9, con el objetivo de levantar evidencia balística, determinar la dinámica de los ataques e identificar a los responsables. Desde el inicio de la investigación no se descartó que ambos ataques hubiesen sido cometidos por la misma banda.
Ese mismo día, durante la tarde, Carabineros realizó un allanamiento en la comunidad de Temucuicui, ubicada en la zona rural de Ercilla. El operativo fue vinculado por la Fiscalía con los ataques ocurridos horas antes y también con una investigación previa por robos violentos de vehículos, incendios y disparos injustificados. Durante la diligencia se recuperó una camioneta Maxus gris, que según los antecedentes habría sido utilizada por los sujetos que dispararon contra la 6ª Comisaría de Ercilla. Además, se incautó armamento, entre ellos una subametralladora tipo UZI, una pistola 9 milímetros y municiones.
El fiscal Carlos Bustos explicó que la diligencia de entrada, registro e incautación en Temucuicui se relacionaba tanto con una causa formalizada la semana anterior –por delitos de robo con intimidación reiterado, incendio y disparos injustificados– como con los hechos ocurridos esa madrugada. Según sostuvo, al menos dos sujetos se habrían movilizado en la camioneta Maxus gris para atacar la comisaría.
El operativo fue destacado por autoridades del Gobierno. La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, afirmó que el ingreso a Temucuicui demostraba que el Ejecutivo estaba “recuperando el control del territorio” y enfatizó que “no hay ningún lugar en donde el Gobierno no pueda ingresar”. En la misma línea, el delegado presidencial regional, Francisco Ljubetic, planteó que las instituciones, coordinadas con el Ministerio Público y las policías, pueden ingresar a cualquier territorio y vivienda cuando existe una orden judicial.
Quema de dos camiones forestales en Victoria: encapuchados armados interceptan a trabajadores tras operativo en Temucuicui
El tercer hecho de violencia registrado durante la semana ocurrió la mañana del jueves 14 de mayo en la comuna de Victoria, Región de La Araucanía. Sujetos encapuchados y armados quemaron dos camiones forestales pertenecientes a una empresa contratista que prestaba servicios a Forestal Comaco.
El ataque se produjo en el sector del fundo San Gregorio, cerca del kilómetro 20 o 21 de rutas interiores asociadas al camino hacia las Termas de Tolhuaca y la laguna Malleco, en el área de Inspector Fernández. Según los antecedentes policiales, una caravana de camiones se dirigía a faenas de cosecha y transporte forestal cuando fue interceptada por desconocidos.
Los atacantes, con el rostro cubierto y portando armas de fuego, obligaron a los conductores a descender de los vehículos. De acuerdo con los relatos recopilados, algunos sujetos efectuaron disparos al aire y luego rociaron las cabinas con combustible o un líquido acelerante, para posteriormente prender fuego a los camiones y huir del lugar.
Cuando Carabineros llegó al sector, los dos vehículos forestales se encontraban consumidos por las llamas. Las víctimas señalaron que los agresores los intimidaron con armas de fuego antes de incendiar los móviles. No se informó de personas lesionadas, pero los conductores debieron huir en distintas direcciones para ponerse a salvo. El sector presentaba dificultades de comunicación, ya que no había señal telefónica ni internet móvil, lo que aumentó los minutos de incertidumbre tras el ataque.
Los camiones pertenecían a pequeños transportistas agrupados para prestar servicios como contratistas. Uno de los vehículos todavía estaba siendo pagado en cuotas por su propietario, quien además había sido víctima de otro atentado con anterioridad.
Daniel Alveal, representante legal de Comercial Alveal, empresa contratista afectada, relató que los trabajadores estaban prestando servicios a Forestal Comaco en labores de cosecha y transporte. “Un conductor me mencionó que andaban con armas, pero no pudieron identificar exactamente cuántas eran. Lo obligaron a bajarse del vehículo y luego procedieron a quemar los camiones”, señaló.
Alveal recalcó que se trataba de una empresa pequeña y nueva, con cerca de dos años de funcionamiento. También subrayó que tanto él como otros trabajadores son de origen mapuche y que habían mantenido una buena relación con comunidades del sector. “Nosotros igual somos gente de la etnia mapuche que estamos trabajando en este rubro y son camioneros de pocos recursos; no hay aquí una tremenda empresa prestando el servicio a una empresa externa, somos gente que salimos todos los días a trabajar y queremos llegar a la casa con el sustento y el pan”, dijo.
La Fiscalía instruyó diligencias al OS-9 y al Labocar de Carabineros para investigar el ataque. Además, personal del Ejército, bajo la Jefatura de la Defensa Nacional de La Araucanía, apoyó el despliegue de seguridad en la zona. La JDN informó que se intensificaron los patrullajes y los recursos operativos para ubicar a los responsables.
El atentado fue interpretado por autoridades y gremios como una posible represalia por el operativo realizado el día anterior en Temucuicui. El seremi de Seguridad de La Araucanía, Luis Calderón, lo calificó como “una respuesta desesperada de grupos violentos”. Desde el sector forestal y de transporte también se levantaron alertas: la Confederación de Dueños de Camiones de Chile llamó al Gobierno a “cumplir su palabra de poner fin a la violencia y al terrorismo”, mientras que la Corporación Chilena de la Madera manifestó preocupación por la normalización de los ataques armados en la Macrozona Sur.
Quema de cabaña en Contulmo: lienzo alude a presos mapuche del caso Grollmus
El cuarto hecho de violencia de la semana ocurrió la madrugada del viernes 15 de mayo en la comuna de Contulmo, Región del Biobío. Un grupo de desconocidos incendió una cabaña ubicada en el kilómetro 42 de la Ruta P-60-R, en el sector de la exestación Lanalhue.
El inmueble se encontraba sin moradores al momento del ataque. Según los antecedentes entregados por Carabineros y la Policía de Investigaciones, los sujetos ingresaron a la propiedad particular, prendieron fuego a la cabaña y luego escaparon. Bomberos acudió al lugar para controlar las llamas, pero la vivienda resultó destruida.
En el sitio del suceso se encontró una pancarta con consignas: “Libertad PPM-Caso Grohmus-Los Ríos-Fuera Condominios de Lanalwe-C. Mansilla kon los niños no [sic]”.
El caso Grollmus corresponde al ataque ocurrido el 29 de agosto de 2022 contra el Molino Grollmus, también en la provincia de Arauco. En ese atentado, además de incendiar propiedades, los agresores dispararon contra integrantes de la familia. Carlos Grollmus perdió una pierna producto de los disparos. Por esos hechos, el Ministerio Público acusó a miembros de la Resistencia Mapuche Lafkenche, y el inicio del juicio oral fue programado para el 23 de junio.
El lienzo encontrado en Contulmo fue interpretado como una nueva presión en torno a esa causa judicial. La familia Grollmus ha denunciado previamente una campaña de amenazas y acciones destinadas a presionar a jueces y testigos. Christian Grollmus calificó este nuevo episodio como una “revictimización” para su familia y pidió a las autoridades tomar en serio el problema del terrorismo y avanzar en la desarticulación de organizaciones radicalizadas.
La Fiscalía instruyó que la investigación quedara a cargo de la Policía de Investigaciones, específicamente de la BIPE de Cañete y del Laboratorio de Criminalística.
El delegado provincial de Arauco, Pedro Marileo, condenó el hecho y afirmó que el Gobierno rechazaba categóricamente cualquier acto de violencia destinado a alterar el orden y la seguridad en la provincia. Desde Santiago, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, relacionó la respuesta estatal en la Macrozona Sur con los operativos realizados durante esa misma semana en Temucuicui, destacando que existía una planificación estratégica y coordinación con las policías para enfrentar la delincuencia, el narcotráfico y los grupos violentos.
El ataque en Contulmo fue el primero del año en la provincia de Arauco. Con ello, la Macrozona Sur volvió a registrar una cadena de hechos violentos concentrados en pocos días.
Condenan a siete integrantes de la CAM por atentados incendiarios en Purén y Traiguén
En paralelo a los nuevos hechos de violencia registrados durante la semana, la Fiscalía de Alta Complejidad obtuvo un avance relevante en la persecución penal de atentados ocurridos en la Macrozona Sur. El 13 de mayo, el lonco de la comunidad de Temulemu de Traiguén, Juan Pichún Collonao, y otras seis personas vinculadas a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) fueron declaradas culpables por su participación en dos ataques incendiarios registrados en 2021 en las comunas de Purén y Traiguén.
La condena se produjo como parte de un procedimiento abreviado realizado en el Tribunal de Garantía de Purén, instancia en la que los acusados aceptaron los hechos contenidos en la investigación del Ministerio Público. Según informó el fiscal jefe de Victoria, Héctor Leiva, los imputados admitieron su responsabilidad en ataques perpetrados contra el fundo El Aromo, en Purén, y el fundo La Coña, en Traiguén, este último propiedad de la familia del diputado Jorge Rathgeb.
De acuerdo con la Fiscalía, en el primer hecho los acusados ingresaron al predio El Aromo, lo usurparon y luego incendiaron tres camiones y una máquina cosechera. Además, durante el ataque dispararon contra personal de Carabineros con armas de fuego de alto calibre. En el segundo episodio, registrado en el predio La Coña, los imputados quemaron una vivienda destinada a cuidadores, además de galpones y maquinaria existente en el lugar. En ambos atentados fueron dejados lienzos reivindicatorios alusivos a la CAM.
Los delitos investigados en estas causas incluyen usurpación violenta, cinco delitos de incendio, secuestro, atentado contra la autoridad, homicidio frustrado contra Carabineros y porte ilegal de armas de fuego y municiones. Seis de los condenados arriesgan penas de entre 8 y 9 años de presidio efectivo, mientras que Juan Pichún enfrenta una pena menor, de entre 4 y 5 años de cárcel. Tras la audiencia, el tribunal concedió a Pichún la medida cautelar de arresto domiciliario, mientras queda a la espera de la lectura de sentencia, fijada para el lunes 18 de mayo al mediodía en el Juzgado de Garantía de Purén.
La causa mantiene además una arista pendiente: la situación procesal de Pelentaro Llaitul Pezoa, hijo del histórico líder de la CAM, Héctor Llaitul, quien actualmente enfrenta junto a otras cuatro personas un juicio en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco por un atentado cometido en Lautaro en 2021.

