Key Takeaways
- Seis diputados del Partido de la Gente, influenciados por Pamela Jiles, decidieron no respaldar el proyecto para ampliar el plazo de detención de migrantes irregulares, lo que provocó su rechazo por un voto en la Cámara de Diputados.
- El gobierno enfrenta dudas sobre la confiabilidad del Partido de la Gente para apoyar sus iniciativas y planea insistir en el Senado con el proyecto, donde necesita el respaldo de dos tercios de los parlamentarios.
El fallido proyecto que buscaba ampliar el plazo de detención de migrantes irregulares generó no solo un nuevo terremoto en el gobierno, sino que también marcó un quiebre al interior de la bancada del Partido de la Gente, colectividad que ha sido clave para el Ejecutivo en la búsqueda de votos en la Cámara de Diputados.
El rol de Pamela Jiles
Pese a que en el gobierno daban por seguro el respaldo de la colectividad, no solo por las conversaciones previas, sino también porque la inmigración irregular fue un tema central en la campaña presidencial de Franco Parisi; seis diputados del partido optaron finalmente por no respaldar la iniciativa a la que le faltó un voto para ser aprobada.
En la colectividad señalan que si bien desde un principio hubo libertad de acción, el debate interno estuvo marcado por las posiciones del diputado Javier Olivares, quien apoyaba la iniciativa defendiendo la idea de que se trataba de un tema central para el electorado PDG, y de Pamela Jiles, quien abogó por no respaldar el proyecto.
La libertad de acción y el hecho de que Parisi no haya intervenido en el debate interno apuntó precisamente a evitar un conflicto Parisi-Jiles, ya que la diputada no estaba dispuesta a cambiar su posición.
Quienes conocieron el debate aseguran que la diputada se opuso al proyecto no solo por aprehensiones constitucionales y técnicas, sino también porque se debía dar una señal al gobierno que, a juicio de un sector del PDG, no los está considerando pese a la relevancia que tienen en la Cámara.
Tras el rechazo del proyecto, llamó la atención de varios en el oficialismo la eufórica celebración de la diputada en la sala. Para algunos, la intención de Jiles era asestar una derrota al gobierno.
Tras la votación, el diputado Olivares sostuvo que «me avergüenza y me incomoda profundamente lo ocurrido. La noche del lunes tuvimos reunión de bancada y fui muy claro con mis camaradas respecto de la importancia de este proyecto para enfrentar la inmigración ilegal y, sobre todo, de la señal que el PDG debía darle a la patria. Lamentablemente, hubo un sector del partido que no compartió mi posición y decidió abstenerse».
Las dudas y alarmas en el gobierno frente al PDG
La situación del PDG encendió las alarmas al interior del Ejecutivo y el oficialismo. En medio de las recriminaciones internas por la falta de coordinación, también se ha comenzado a poner en duda cada vez con más fuerza la idea de que se puede confiar en que el PDG aprobará o respaldará los proyectos del gobierno.
Más aún cuando Pamela Jiles ha vuelto a mostrar la influencia que tiene en el partido, al lograr que parte importante de la bancada no respaldara un proyecto clave para su electorado. Entre los votos que se abstuvieron estuvo incluso el de la hermana de Parisi, Zandra Parisi.
Este es un debate que ya se había dado en el trámite de la reforma de Reconstrucción, donde se enfrentaron las tesis de quienes creían que había que abrir el diálogo hacia la centro izquierda y quienes apostaban por enfocarse en conseguir el respaldo del Partido de la Gente.
El gobierno insistirá ahora en el Senado con el proyecto. Pese al rechazo en la Cámara, la Constitución le permite al Ejecutivo insistir en la otra rama del Congreso con el respaldo de los 2/3 de los parlamentarios.

Pamela Jiles es tóxica.
Pamela Jiles prometió hacerle la vida imposible en la Cámara al gobierno del Presidente Kast y así lo está demostrando.
Gustitos personales vs el bienestar del país una vez más.
Revive el antiguo adagio campesino: «Quien con niños se duerme, amanecerá orinado».
Es tan simple como que había que devolverle al gobierno el rechazo al feriado del 17 de septiembre. Así de populistas son.