A raíz del reportaje publicado por El Líbero sobre los Grupos de Acción Popular (GAP), y la última denuncia contra algunos de sus miembros por violación y trata de personas contra una ex integrante de la organización, la Comisión de Educación de la Cámara acordó oficiar al SLEP Santiago Centro y a otros organismos del Estado para conocer qué antecedentes manejaban y cuáles son los protocolos existentes frente a la eventual captación de estudiantes por parte de adultos externos.
Para abordar estos temas y la presencia de episodios de violencia en algunos liceos emblemáticos de Santiago, El Líbero conversó con Paulina Retamales, directora ejecutiva del SLEP Santiago Centro, organismo que administra 43 establecimientos públicos de la comuna, entre ellos el Instituto Nacional, el INBA, el Liceo de Aplicación y el Liceo Manuel Barros Borgoño. Retamales abordó por primera vez los antecedentes del caso GAP, se refirió a la presencia de adultos detrás de episodios de violencia y a la implementación de Escuelas Protegidas.
“Hay una agenda política detrás de las movilizaciones”
—Se realizaron movilizaciones en Plaza Italia, ¿son legítimos los reclamos de los estudiantes o responden más bien a una agenda política?
—Hay una agenda política detrás de las movilizaciones, es evidente en el despliegue de lienzos y todo lo que ha ido ocurriendo en los distintos establecimientos, no solo en la comuna de Santiago. Nosotros también hemos conversado con los centros de estudiantes. Hay algo que se ha ido impregnando en estos grupos que tiene que ver con el recorte en educación. Efectivamente se genera un ajuste en la línea de infraestructura, pero nosotros, todos los contratos, las licitaciones, las remuneraciones de los docentes, esto está pactado de manera anual. No hay un reajuste desde ahí.
—¿Cuáles son las demandas educacionales concretas que se están solicitando?
—Nosotros vemos que hay espacios de infundir ciertas ideas que no son las correctas, que los estudiantes también incorporan fácilmente, y desde ahí somos los sostenedores quienes estamos llamados a aclarar y transparentar cuáles son esas medidas y que estos recortes no son masivos en educación… Si uno recuerda este tema del programa de alimentación que se generó al principio, no fue así. Esto también es educación. No es solo lo que ocurre dentro de la sala de clases, sino que es educar respecto de las políticas públicas y los ajustes, y ese es el rol que tenemos los sostenedores también.
Caso GAP: “Es estremecedor saber que hay adultos utilizando estudiantes”
—La Comisión de Educación de la Cámara ofició al SLEP Santiago Centro a raíz de los antecedentes publicados por El Líbero sobre el GAP, grupo que aún pega afiches en los liceos emblemáticos. ¿Qué le parece que ocurran este tipo de situaciones?
—Es estremecedor saber que hay adultos utilizando estudiantes en este contexto, ya sea político, o cualquiera sea la motivación, y sobre todo en un espacio que es formativo. Uno no puede perder el norte en esto. Estos son establecimientos educacionales en donde niños y jóvenes se educan, se forman para ser ciudadanos de nuestro país. Y cuando ocurre esta situación de instrumentalización, de impactar, de influir en menores de edad que ni siquiera tienen un criterio formado, nadie puede quedar ajeno a situaciones como esta, independiente del sector político, porque finalmente hay una vulneración en la máxima expresión de menores de edad. Creo que aquí debe haber un pronunciamiento desde los distintos espacios, la Defensoría de la Niñez y otros, porque más allá de quién sea el origen de esto, se afectan muchos derechos de la infancia.
—¿Esto involucra a distintas instituciones, entonces?
—Ahora, nosotros también tenemos una responsabilidad. Uno de los sellos de la educación pública en Santiago Centro siempre ha sido desarrollar el pensamiento crítico. Y el pensamiento crítico no tiene que ver solo con una mirada política, sino que también con desarrollar competencias y habilidades que le permitan a ese joven en el futuro tomar decisiones, priorizar, debatir, argumentar. Eso es el desarrollo del pensamiento crítico. Y ese es el sello de la comuna de Santiago y de la educación pública. Y aquí hay un punto, que es importante poner, siempre hablamos de los emblemáticos, porque guste o no guste, son la cara de la educación pública. De ahí nuestra preocupación. Y por eso también para estos grupos es atractivo acercarse a estos espacios.
«Esta violencia está instalada en la comuna hace más de 10 años«
—¿Ustedes tenían antecedentes de esta situación, de grupos como el GAP u otros, operando, reclutando estudiantes?
—No tenemos antecedentes masivos. Nos enteramos, en realidad, a través de esta denuncia en concreto… Se ve en las calles, en torno a ciertos flyers; en algunas oportunidades lo hemos visto, pero no hay un equipo directivo que haya puesto esto sobre la mesa. Hoy día, leyendo una nota también del alcalde Desbordes, que hizo gestiones durante el año pasado en relación con esto, esperemos que avancen estas investigaciones. Nosotros hemos visto que los sostenedores, independiente que sean municipios o servicios locales, tenemos que proveer toda la información que dispongamos para que el Ministerio Público pueda seguir adelante con las investigaciones y esto llegue al origen. Esta violencia, estos delitos, están instalados en la comuna hace más de 10 años. No son los mismos estudiantes, pero no cabe duda que son los mismos adultos que están detrás. Nosotros podemos seguir expulsando, aplicando Aula Segura, que lo vamos a seguir haciendo. Hoy día tenemos un número importante de debidos procesos y de Aula Segura abiertos, procesados, cerrados, aprobados por la Superintendencia, que ha llevado a tener hoy día seis semanas de clases ininterrumpidas en el Nacional.
—¿Tienen más herramientas hoy?
—Contamos con las herramientas, pero desde ahí tiene que haber un trabajo de investigación, de hacerse cargo, de llegar al origen de esto. Que no son los estudiantes quienes están detrás de esto. Ustedes han visto imágenes, por ejemplo, de las salidas que teníamos en el Nacional. Los capuchas iban uniformados, llegaban con herramientas de un costo muy alto… Se ven hasta medios, cámaras, casi que están documentando estas situaciones. Entonces, bueno, ¿quién está detrás? Nuestro foco es mantener las clases, y para mantener las clases yo tengo que erradicar la violencia. Pero esto no se trata solo de expulsar estudiantes que luego se vuelven a matricular en los otros establecimientos, porque obviamente tienen el derecho a acceder a la educación, sino de quiénes son los que están detrás. Y este grupo u otros deben ser foco de investigación y de persecución, sobre todo aún con los antecedentes que hoy día se manejan de instrumentalización de estudiantes.
—¿Y tienen antecedentes de algún otro grupo que esté operando?
—Hay nombres de personas, hay imágenes de hace muchos años… Hay evidencia en otros espacios, pero no quiero profundizar, porque son materia de investigación, y debemos ser súper cautelosos para no interferir, y que se llegue a puerto. Pero más allá de grupos, hay personas, hay espacios físicos, hay ciertos lugares en donde se sabe que se convocan grupos, y esto se hace desde hace muchos años.
—¿Hay algún protocolo o instructivo de parte de los colegios para evitar el reclutamiento de menores?
—Está prohibido desde el estatuto docente y desde cualquier otro espacio el proselitismo político.
—Claro, pero en la práctica ocurriría.
—O sea, de ocurrir, nosotros tenemos el deber de denunciar y de tomar las medidas, querellas y todo lo que corresponda como acción legal para evitarlo. Y eso es lo que nosotros hemos estado haciendo con las 12 querellas que llevamos ya presentadas por las situaciones de violencia. Y vamos a seguir presentando cuantas veces sea necesario. Y estamos con una coordinación bien importante con el Seremi de Seguridad y la Delegación para poder incluso hacer que sean querellas mucho más robustas, para proveer de información y seguir en esta línea de la investigación. Ahora bien, debemos fortalecer la participación de las familias en los establecimientos. Ahí hay un proyecto de ley que es bien interesante, que es regular la figura de los apoderados, principalmente de los multi apoderados.
«Hay centros de padres que no tienen una vinculación sanguínea o genuina con quienes son sus estudiantes«
—¿Que sean los padres los apoderados de los alumnos?
—Que sea un vínculo genuino, porque muchas veces nuestros estudiantes no tienen a su padre o madre presente, tienen un tutor legal u otro familiar, pero que ese vínculo sea genuino.
—¿Hay una utilización de la figura de los apoderados con alumnos y estudiantes?
—Y eso impacta en el proyecto educativo, nosotros tenemos un espacio, que es el Consejo Escolar, que es resolutivo y toma decisiones con respecto a la subvención SEP, con respecto al reglamento, con respecto hasta al calendario escolar. Y ahí hay una participación de apoderados en el Consejo Escolar. Participan en el Plan de Mejoramiento Educativo, en el PME, donde hay recursos asociados. Entonces, si tienen esas facultades de toma de decisión, por supuesto que tenemos que resguardar y cautelar quiénes son estos apoderados… Ahí vemos con optimismo esta línea que lleva un grupo de diputados, liderado por la diputada Charpentier, en donde vemos que hay una preocupación al respecto, que hay ya medidas concretas para poder avanzar en este proyecto de ley. Conversando con otros sostenedores, vemos la necesidad de poder mirar no solamente la calidad del apoderado, sino la organización de los centros de padres, madres y apoderados, porque impactan directamente en los establecimientos…
—¿Esto ocurre en todos los emblemáticos?
—Sí, en todos los emblemáticos. Nosotros tenemos centros de padres, incluso quienes lideran algunos centros de padres hoy día no tienen una vinculación sanguínea o genuina con quienes son sus estudiantes.
—¿Y ustedes como SLEP recibieron el oficio de la Cámara por el GAP?
—Este oficio se instruyó el día martes, apenas nos llegue vamos a dar respuesta en tiempo y forma, como corresponde. Pero nos parece bien que se utilicen estos espacios con la genuina preocupación por el bienestar de las comunidades educativas.
“Cuando una persona se encapucha, deja de ser estudiante y yo no dialogo con capuchas”
—¿Siente que han estado avanzando en el objetivo de erradicar la violencia o ha sido muy cuesta arriba?
—Este es un foco que nosotros tenemos desde que asumimos como Servicio Local en 2025. Nosotros tenemos claro que para poder impactar en la educación pública tenemos que tener clases, es la única forma. Y tener a los mejores docentes. De hecho, nosotros iniciamos nuestra labor el 2 de enero y el 5 de enero más de mil docentes se capacitaron por nuestro Plan de Formación Local, porque no tenemos tiempo que perder. Si aquí la educación pública ha estado muy vulnerada en muchos aspectos, nosotros tenemos la responsabilidad de poner nuevamente en valor la educación pública y que sea la primera opción de las familias. Por lo tanto, desde que nosotros asumimos el año pasado, siempre he estado en la línea de erradicar la violencia.
—¿Pero, ha podido avanzar?
—Absolutamente. El INBA, con un cambio directivo que ocurrió a fines del año pasado, este año ha tenido clases todos los días. No ha habido ningún evento y, cuando se ha intentado movilizar, el equipo directivo ha tenido las herramientas para poder abordarlo. Este año se celebró el aniversario de 124 años del INBA, que no se celebraba hace muchos años. El INBA abrió las puertas a la comunidad (…). Si nos vamos al Instituto Nacional, llevábamos seis semanas con clases ininterrumpidas. Hemos logrado avanzar, y para nosotros el diálogo es fundamental, puede ser muy criticado, pero el diálogo es una forma de educar, y lo vamos a sostener siempre que sea recíproco. Cuando un centro de estudiantes o una comunidad educativa está en toma o en paro, no hay diálogo. Cuando una persona se encapucha, deja de ser estudiante y yo no dialogo con capuchas. Y así ha sido, sin excepción. Cuando me preguntan cuál es el petitorio de los capuchas, no lo sé, porque yo no dialogo con capuchas. Y no puede haber un petitorio cuando uno se esconde detrás. Distinto es cuando un centro de estudiantes se reúne, presenta un petitorio, armamos mesas de trabajo, y así hemos ido funcionando con varios de estos centros de estudiantes.
—¿Y usted siente que cuenta con más herramientas luego de Escuelas Protegidas o que quedó un vacío en la ley, tras el fallo del TC?
—Cuando se aprueba una ley es importante esperar el reglamento. Nosotros hoy día estamos atentos a cómo nos llega el reglamento para hacer la bajada y la implementación de Escuelas Protegidas. Porque una cosa es cómo ingresa un proyecto de ley, luego cómo sale ese proyecto de ley y luego cómo viene el reglamento. Entonces, para nosotros es importante la espera. Sabemos que nos va a complementar distintas medidas, y celebramos que, como haya resultado finalmente, tengamos otros espacios que antes no teníamos. Y desde ahí, por supuesto, que es una oportunidad, pero para nosotros es importante mirar el reglamento, cómo viene, para poder hacer la bajada y la correcta implementación, porque además habla de un principio de proporcionalidad de esto. Y si bien estamos centrados en los emblemáticos, hay situaciones de violencia también en las escuelas, desde los apoderados a equipos directivos. Entonces, es sumamente importante no perder el punto de vista de lo que ocurre con estos adultos. ¿Y sabe por qué? Porque, si bien no ocurre en los emblemáticos, son apoderados que transitan a enseñanza media y eventualmente pasan a ser apoderados de los liceos emblemáticos. No hay que perder la perspectiva de solo abordar los emblemáticos, sino que también las escuelas (…). Yo entiendo que mediáticamente lo que ocurre en los liceos emblemáticos es fundamental, pero no podemos perder lo que está pasando en las escuelas, porque finalmente se traduce en lo que va a pasar en cuatro o cinco años más en los liceos.
—¿Hay algún establecimiento que les preocupe especialmente?
—Sí, el Liceo Manuel Barros Borgoño.
—¿Por la violencia que hay registrada en su interior?
—Sí, es el que más nos preocupa hoy día.
—¿Y espera que con Escuelas Protegidas se pueda intentar minimizar esa situación?
—Absolutamente. Pero hoy día tenemos elementos como Aula Segura, como son los debidos procesos que están en sus reglamentos internos, que nosotros podemos hacer uso, y que lo estamos haciendo en cada evento que surge.
