El técnico de La Roja femenina, José Letelier, hizo un planteamiento inteligente, fue pragmático y responsable, sabía del rival que enfrentaba y al estilo Luis Santibáñez (técnico chileno, que se caracterizaba por su planteamiento siempre defensivo), “plantó” el equipo de la mitad de cancha hacia atrás, con un claro esquema de un 4 – 4,5 – 1,5. En esta oportunidad comparto totalmente este sistema táctico. El “cerrojo suizo” o el “Catenaccio” italiano, denominación que se da a los planteamientos netamente defensivos desde las décadas del 50 y 60, son totalmente “utilizables” cuando se tienen muy claras las fortalezas y debilidades propias y la de los adversarios.

Analizando el juego mismo, hay que señalar que La Roja, si bien no tuvo la posesión del balón -solo el 38%-, se las arregló para neutralizar a las suecas, de mayor estatura y mas envergadura física, y lo relevante fue que ganó un 57% de los duelos aéreos y un 56% de las pelotas divididas. Esto explica que a pesar del dominio de las europeas no le pudieron convertir más de dos goles. También hay que destacar la gran actuación de nuestra portera, Christiane Endler, una de las tres mejores del mundo. Cómo le gustaría a Reinaldo Rueda tener en el arco al equivalente de Christiane ahora en la Copa América de Brasil.

Acordémonos de esta formación que ya está en la historia del fútbol chileno: 1. Christiane Endler/15. Helen Galaz/18. Camila Sáez/3. Carla Guerrero/17. Javiera Toro/8. Karen Araya/4. Francisca Lara/1.0 Yanara Aedo/20. Daniela Zamora/21. Rosario Balmaceda/9. María José Urrutia. Son nombres y apellidos que a mí me hacen recordar aquellos del Mundial del 62, los de Misael Escuti, Jorge Toro, Alberto Fouillioux, Eladio Rojas, Honorino Landa, Leonel Sánchez y otros.

Es la primera participación de Chile en un Mundial organizado por la FIFA, fue mucho el mérito haber clasificado y estar en Francia, teniendo en cuenta que jamás nuestras autoridades deportivas (me incluyo como ex dirigente) tomamos en serio el fútbol femenino. Hay que reconocer y destacar el apoyo que está dando ahora la empresa privada (auspiciadores) a esta selección. Al final, felicitaciones a la Roja, son un ejemplo de coraje, disciplina y buen fútbol, estamos orgullosos de ustedes.