A casi un mes de que el Presidente electo José Antonio Kast asuma el Gobierno, en los partidos que conformarán el oficialismo y el equipo del republicano se ha instalado la incógnita respecto a cuál será el rol que jugará el Partido Nacional Libertario (PNL) luego de quedarse fuera de los cargos que ha nombrado el próximo Ejecutivo.
En los últimos días han surgido una serie de declaraciones advirtiendo que el partido del excandidato presidencial Johannes Kaiser, podría transformarse en una nueva oposición esta vez por la derecha.
En medio del debate interno de los libertarios por su futuro político y el rol que jugarán en el gobierno de Kast, en la tienda señalan que fue el propio Kaiser el que bajó la línea a la militancia respecto de cuál será el rol de los libertarios y las razones para no entrar en el Gobierno.
«Ancla y huasca»
El excandidato presidencial y líder del partido, habría definido ante la militancia libertaria que el rol del partido será el de «ancla y huasca».
La frase, ha explicado Kaiser en la interna, apunta a que el partido jugará dos roles fundamentales: el de huasca, para exigir que se cumplan las reformas prometidas y el de ancla, para evitar que esas reformas se muevan hacia la izquierda en cuanto a sus contenidos.
El diseño busca instalar a los libertarios como el dique de la derecha ante un gobierno que creen, ha dado demasiado espacio a la izquierda y que tendrá la amenaza latente del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC), partidos que buscarán torpedear las reformas o alterar su contenido para que giren hacia la izquierda.
El objetivo dicen, es que en el debate de las reformas las consecuencias no solo existan desde la izquierda, sino que el Gobierno también se vea obligado a buscar un acuerdo en la propia derecha o enfrentar las críticas y consecuencias en el caso de no se cumplan las expectativas del sector.
En esta línea, en el partido ya existe un diseño de los debates o exigencias que realizarán en el futuro gobierno.
El «Gobierno de emergencia» no basta
Si bien en el partido de Kaiser dicen que respaldarán todos los proyectos y medidas para enfrentar la emergencia de seguridad, también exigirán algunas reformas prometidas en campaña y que también fueron parte de las propuestas libertarias. Algunas de estas serán las reformas institucionales que disminuyan el rol de Estado y el gasto público.
Otro tema clave, dicen, será la rebaja de impuestos, un tema que mantendrán fuerte en la agenda y que también está incluido en el programa de Kast.
Sin embargo, en el diseño libertario, el gobierno de emergencia no basta. Esto, porque aseguran, ser gobierno exige hacerse cargo de una serie de políticas públicas que denominan «políticas de estado ideológicas», y que continuarlas o no será una decisión del gobierno de Kast.
En este contexto, Kaiser y los libertarios buscarán terminar con el Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG), del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
También exigirán revisar el curriculum del Ministerio de Educación, especialmente en materia sobre perspectiva de género y educación sexual, donde acusan que existirían «amarres ideológicos».
Un ejemplo explican, son las resoluciones exentas aprobadas en diciembre por la Superintendencia de Educación que ordenan a todos los establecimientos de enseñanza básica y media incorporar la llamada “perspectiva de género” como principio rector de sus reglamentos internos y de la disciplina escolar.
Otra cartera que tienen en la mira los libertarios es el Ministerio de Cultura, el que aseguran, también forma parte de la agenda ideológica de la izquierda. Ahí la idea es revisar el presupuesto del ministerio y transparentar qué programas culturales se están financiando.
Las razones para no entrar al Gobierno
En el partido mencionan que en la militancia nunca hubo acuerdo con el ofrecimiento que se les hizo para entrar al Gobierno. Especialmente el hecho de que se les ofreciera el Ministerio de Minería el que, dicen, los dejaba sin incidencia política y obligados permanecer callados en los temas que no estuvieran de acuerdo.
“Yo lo que he visto en las bases y lo que me han comunicado las bases por lo menos cercanas a mí, es que la decisión de Johannes Keiser es aceptada y tiene que respetarse. Por lo tanto, yo no veo ese quiebre interno que han visto algunos”, dijo ayer en La Tercera el diputado electo del partido, Pier Karlezi, respecto a la actitud disidente de Cristián Labbé, quien ha insistido en la incorporación del PNL al Ejecutivo.
Para el partido era esencial tener algún ministerio que le permitiera defender alguno de sus principios programáticos como el habría sido Defensa o Seguridad, una concesión que Kast no estuvo dispuesto a dar.
Entre los libertarios critican que se les negara un ministerio con mayor incidencia política y que, sin embargo, sí se les otorgara ese poder a los partidos de Chile Vamos e incluso a figuras de la ex Concertación.
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