Durante la mañana de este miércoles, el gobierno del Presidente José Antonio Kast ingresó a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional, que contiene más de 200 páginas con más de 30 medidas que se enfocan en aumentar el empleo, impulsar la inversión y la reactivación económica, enfrentar la reconstrucción por incendios forestales, y motivar una reconstrucción fiscal.
Si bien la discusión se avizora compleja con la oposición más dura, desde sectores del oficialismo se han generado críticas en la previa, especialmente desde Renovación Nacional, por lo que se ha hablado de un «fuego amigo».
En conversación con «Mirada Líbero», el diputado republicano Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda, se refirió al rol que tendrán los partidos oficialistas en la negociación y aseguró que hará todo lo posible para que el proyecto sea de rápida tramitación.
«Tengo un plazo de que se esté votando antes del 21 de mayo«
–¿Están los votos, diputado, para aprobar en general?
-Yo tengo la sensación de que sí, de que efectivamente todos los partidos políticos, a excepción del Frente Amplio y el Partido Comunista, los partidos que quieren que a Chile le vaya bien, yo creo que vamos a votar a favor de la idea de legislar, por así decirlo, y la votación en general, y naturalmente también tendremos nuestras diferencias en cada uno de los aspectos en particular, pero eso es materia de la tramitación parlamentaria y que tenemos que ir buscando la manera de que con mucho diálogo podamos llegar a los objetivos queridos, que finalmente es que se reactive la economía, comencemos a generar empleo y traigamos buenas noticias a la familia chilena.
–¿Cuál es el margen de flexibilidad que tienen desde el Partido Republicano respecto a este proyecto, en el marco de esta negociación que se abre ahora?
-Nosotros tenemos el máximo margen de conversación, naturalmente que sin cambiar temas que para nosotros son importantes. El tema de las contribuciones, nosotros hemos dicho claramente que las contribuciones son un impuesto confiscatorio que obliga a las personas a pagar impuestos sobre cosas que ya pagaron impuestos y en eso nos vamos a mantener firmes. Pero obviamente que también las rebajas impositivas tienen una finalidad y a nosotros lo que nos interesa es que los mecanismos, los instrumentos que se contemplen en la ley que salga del Congreso permitan, de una u otra manera, alcanzar ese objetivo. Yo no soy tan enamorado de los mecanismos, soy más enamorado de los objetivos.
–¿Usted, como presidente de la Comisión de Hacienda, tiene un plazo en la cabeza?
–Yo tengo un plazo en la cabeza de que se esté votando en sala antes del 21 de mayo, esa semana. Creo que es perfectamente plausible atender a la urgencia que tiene este proyecto para el gobierno y la que nos han planteado a nosotros y yo lo voy a hacer cumplir estrictamente de acuerdo a esos plazos. Antes del 21.
«La oposición va a recurrir al TC por sí o por no«
–¿Cuál es el ambiente que se vive en este momento en la Cámara? Han existido amenazas de la oposición de recurrir al Tribunal Constitucional. ¿Cree que eso podría suceder?
-Yo creo que la oposición va a recurrir al Tribunal Constitucional por sí o por no, o va a manifestar en algunos grupos, particularmente el Partido Comunista y el Frente Amplio, su oposición total en estos temas, porque no he visto ninguna propuesta que surja de ese bloque. Por el contrario, hay bloques de la ex Concertación que en el fondo tuvieron gobiernos que tenían estas medidas. Aquí no estamos haciendo ninguna revolución en este proyecto. Está la inversión extranjera, ¿le suena? Esto lo tuvimos en Chile. Bajar el impuesto al 23%, en la época de la Concertación el impuesto corporativo no sé si era 17%, creo que era menos. Entonces, estamos hablando de volver un poquito a ciertas políticas que a Chile le hicieron bien y lo hicieron crecer mucho. Queremos volver a eso. No estamos aquí planteando ninguna revolución neoliberal que va a cambiar el modelo. Aquí las empresas no es que no van a pagar prácticamente impuestos. No hay nada disruptivo. La rebaja del impuesto de primera categoría del 27% al 23% es para quedar solamente en un promedio de competitividad a nivel internacional en la Ocde. Ni siquiera vamos a ser el país que tenga el impuesto más bajo, ni nada disruptivo. Entonces, lo que estamos tratando de hacer acá es corregir errores que tuvieron políticas que aplicó la izquierda que finalmente trancaron la economía chilena, frenaron el crecimiento, nos quitaron muchos empleos a los chilenos, y por lo tanto tenemos que volver al camino de este progreso que algún día tuvo Chile. Chile se supone que en esta época debería haber estado al nivel de Portugal y eso no pasó. ¿Y por qué no pasó? Porque se implementaron malas medidas. Nosotros queremos volver al camino que nos estaba llevando al éxito para poder entregarle a las próximas generaciones un país desarrollado.
–¿No se descarta una estrategia obstruccionista o de bloqueo en este camino para poder aprobar lo que usted mismo está comentando?
-Yo espero que no, espero que la izquierda entre en razón y se comprometa a participar de este proyecto y finalmente traiga también sus propuestas de cómo crear empleo para los chilenos. Nosotros ya vimos que en el gobierno de Gabriel Boric el empleo y el crecimiento no eran materias que el Frente Amplio y el Partido Comunista consideraran importantes. Y se notó, porque Chile no creció y Chile aumentó el desempleo. Pero acá hay una oportunidad nueva en que ellos, si tienen propuestas, las traigan. Ahora, si su discurso va a ser que este es el proyecto de los súper ricos, que los pobres, y una discusión media sesentera, eso yo creo que los chilenos no lo están esperando. Los chilenos están esperando a ver cómo vamos a generar trabajo. Y ojalá estuvieran todos los parlamentarios diciendo que sesionemos mañana, pasado, trabajemos más, vengamos la semana distrital, buscando reemplazo a los que son de regiones y todos poniéndose a disposición. Yo estoy abierto a eso. Esa invitación la formulo y la he dicho en todos lados donde he podido. Estamos disponibles.
–¿Cuáles son las expectativas en estas conversaciones que tienen que ver con la oposición?
-Nosotros tenemos la expectativa de que la oposición se sume a esto, a este trabajo que está llevando en serio el gobierno. Acá se invirtió mucho tiempo y mucho capital político en hacer las cosas como corresponden. Esta no es una reforma menor, aquí tenemos la oportunidad de hacer algo valioso, de presentar nuestras propuestas, de entregar nuestro aporte, en algo que realmente le va a cambiar la vida a los chilenos. No podemos seguir con un desempleo por sobre el 8%. Eso es mucha gente desempleada, casi un millón de personas. Entonces, si alguien no se siente moralmente comprometido para sacar adelante una política pública que solucione ese problema para la gente, la verdad de las cosas es que no sé cuál es la labor parlamentaria que vino a hacer acá. Entonces, pongamos en el centro a las personas, más allá de nuestras diferencias políticas, porque nosotros podemos salir a criticar a los gobiernos por distintos temas. Pero, por lo menos, cuando a mí me tocó ser oposición, yo jamás retrasé un proyecto de ley. Yo iba a la Cámara de Diputados y votaba en contra. Y doy la cara por mis votaciones en contra en distintos proyectos de ley. Y lo hice frente a todos los chilenos, pero jamás fuimos al Tribunal Constitucional para retrasar, jamás anduvimos postergando conversaciones. Por el contrario, muchas veces yo era de los que decía que votemos luego para que vaya a la sala y ahí democráticamente cada uno se hace cargo de lo que vota.
-Se ha hablado de este fuego amigo, y Renovación Nacional es el partido que más ha cuestionado el proyecto, como es el caso de la diputada Ossandón o el diputado Schalper. ¿Cuál es su posición con respecto a estas críticas, y cuál es el llamado que le hace también a esos parlamentarios que cuestionan las medidas del gobierno en este proyecto?
-Yo creo que hoy día estamos todos convocados en una unidad común. Y yo estoy más que convencido de que Renovación Nacional en su conjunto es un partido leal al gobierno y es un partido que va a trabajar constructivamente en fortalecer y enriquecer este proyecto. Yo tengo el placer de estar acompañado en la Comisión de Hacienda por el diputado Diego Schalper, que es una persona que tiene los conocimientos, tiene la preparación para enriquecer este proyecto y yo me voy a centrar en eso. Estoy seguro de que el diputado Schalper va a ser un actor fundamental para enriquecer y sacar adelante esta iniciativa. Las críticas al final se olvidan, lo más importante es que al final salgamos todos a sacarnos una foto con los trabajadores, con la gente de nuestros distritos, con los vecinos que nos piden a nosotros que hagamos cosas valiosas por ellos, más que andar peleando. Entonces yo creo que aquí lo que se necesita es un ambiente constructivo y yo estoy seguro que el diputado Schalper va a ser una figura fundamental para enriquecer este proyecto. Y le digo también, yo tengo que reconocer una cosa, que durante la tramitación prelegislativa muchas veces también el diputado Schalper fue también muy franco en las conversaciones, planteó sus puntos, los incluyó junto con todos nosotros, para también enriquecer este proyecto desde antes que se presentara. Así que yo estoy convencido que esa misma actitud propositiva se va a mantener en la tramitación.
«Vamos a estar disponibles para sesionar las veces que sean necesarias«
-Pese a que el gobierno quería que el proyecto solo lo viera la Comisión de Hacienda, también pasará por Medioambiente y Trabajo. ¿Cómo ve esa situación?
-Más allá de las comisiones en que se vea, lo importante es que le demos una tramitación ágil. Hoy día los chilenos están esperando soluciones concretas de parte del Congreso Nacional. Naturalmente que la situación económica y el empleo son materias tremendamente relevantes para muchas familias. Y la responsabilidad que nosotros tenemos que tener acá en la Cámara, fundamentalmente es eso: responderle a la familia chilena. Y al menos de nuestra parte va a estar siempre el compromiso de tramitarlo con agilidad, escuchando todas las visiones políticas, pero siempre teniendo en cuenta que cada día que nos retrasamos es un día menos de trabajo para los chilenos. Por lo tanto, ese sentido de urgencia es el que, al menos a mí, me anima a tramitar este proyecto.
–Y en ese sentido, ¿usted cree que va a ser rápida esta tramitación?
-Naturalmente que, cuando se requiere una tramitación ágil, el presidente de la comisión tiene que respetar la urgencia que pone el gobierno y también se limitan un poco el tema de las audiencias, porque aquí vemos que hay proyectos en que son eternas las audiencias donde al final se van paralizando por años los proyectos. Lo que tenemos que hacer hoy día es recibir la presentación que va a hacer el ministro de Hacienda en la comisión, y posteriormente vamos a fijar fechas y plazos para que podamos recibir las preguntas que se le formulen al ministro y, naturalmente, escuchar a algunos otros invitados de organismos técnicos. Me gustaría que pudiera participar el ministro Iván Poduje, que ha señalado la urgente necesidad que requiere su cartera de contar con recursos para continuar la reconstrucción que se le estaría terminando a fin del mes de abril. Entonces, frente a esa situación nosotros tenemos una responsabilidad hacia un grupo importante de chilenos que puede ver en peligro la reconstrucción de sus comunas, lugares que se incendiaron. Y por otra parte también necesitamos reunirnos con órganos técnicos, como el Consejo Fiscal Autónomo, que nos venga también a informar respecto de las implicancias que pueda tener este proyecto en las materias que informa permanentemente el Consejo.
–¿Usted cree que va a ser posible cumplir con ese plazo que se ha fijado el gobierno?
-Bueno, querer es poder, y nosotros en eso vamos a estar siempre disponibles para sesionar las veces que sean necesarias para avanzar en este proyecto. Ahora, la urgencia tiene un plazo, tiene 15 días, y por lo tanto yo voy a hacer cumplir esa urgencia. Naturalmente nosotros iniciamos una semana distrital, pero tenemos estos dos días, jueves y viernes, para poder realizar audiencias que sean necesarias. Ahora, también el plazo que se nos da en la semana distrital es una oportunidad para que algunas personas también se lean el proyecto, lo estudien, tengan los antecedentes suficientes para que informen con conocimiento de este proyecto, (…) porque finalmente lo que necesitamos nosotros es entender cómo este proyecto afecta a distintos gremios, a distintas asociaciones, a distintos usuarios, por así decirlo, de servicios públicos, cómo afectan algunas actividades o no (…) y que como parlamentarios no cometamos errores porque esto sí que es complicado. Reformas mal implementadas o mal elaboradas finalmente han dañado a Chile, como ocurrió con la reforma tributaria de la Presidenta Bachelet en su segundo periodo.
–¿Se descarta entonces que se vaya a sesionar en semana distrital?
-Mire, yo nunca puedo descartar nada. La voluntad de los republicanos está en sesionar las veces que sean necesarias, incluidas las semanas distritales, para avanzar en un proyecto tan importante. Pero también vamos a requerir aquí de las urgencias que ponga el Ejecutivo y la capacidad que tengamos también de convocar invitados. Insisto, hay que leerse un proyecto con 33 artículos, 17 normas transitorias. (…) Aquí no hay nada que ponga en riesgo la agilidad del proyecto en la medida en que exista la voluntad del Congreso Nacional y de todos los parlamentarios de discutir esto y manifestar nuestras opiniones donde corresponde, que es en la sala votando el proyecto. Lo que a mí no me gustaría es que se utilizaran estos periodos para ir dilatando el proyecto, retrasando su tramitación, porque finalmente eso no agrega valor, no ayuda en nada a los chilenos. Los chilenos quieren certeza, quieren claridad y tendremos que votar si estamos de acuerdo con la reconstrucción o en contra de la reconstrucción, a favor del empleo o en contra del empleo. Y eso es un tema que tiene que definirlo cada uno cuando se siente en las tecleras en la Cámara.
Acuerdo con el PDG
–El Partido de la Gente llegó a un acuerdo con el gobierno con una lista de peticiones, como la devolución del IVA de productos como medicamentos y pañales, entre otras cosas. ¿Cuál de estas peticiones quedaron incluidas efectivamente en el proyecto?
-Lo que pasa es que el proyecto tiene un delicado equilibrio entre temas que significan rebajas y también gastos. Y en esto hay que ser sumamente responsables porque cada beneficio, cada derecho o cada ayuda que nosotros pretendamos ponerle al proyecto en sí mismo es una carga de gasto que no podemos olvidar y que puede poner en peligro ese equilibrio que tenemos que tener para que este proyecto sea sostenible. Independientemente de que en proyectos paralelos o en otros proyectos por separado nosotros podamos discutir este tipo de ayudas o la forma de entregarles alivio a sectores, especialmente a los sectores medios que siempre son los más olvidados en las políticas públicas. Eso hay que reconocerlo. Entonces, yo lo que he tratado de transmitir es que en este proyecto en particular nosotros tenemos que corregir los errores que vienen fundamentalmente del tiempo de la Presidenta Bachelet, corrigiendo eso, creando un ecosistema amigable con la inversión y con el crecimiento, nosotros podemos seguir con los temas que el PDG ha puntualizado, que dicen relación con los pañales, con medicamentos.
–O sea, usted habla además del proyecto de Reconstrucción de un proyecto paralelo.
-Esa es la idea. Así es lo que se ha conversado y que se va a tramitar naturalmente con la premura y la urgencia necesaria porque las ayudas de la clase media son igualmente urgentes.
–¿Y eso cuándo podría ingresar?
-Eso se está trabajando y ahí es donde han tenido reuniones el ministro García con el PDG, con el Partido Nacional Libertario, y también va a recibir las propuestas que vamos a hacer desde la banca del Partido Republicano, donde la diputada Paz Charpentier, por ejemplo, me ha entregado una serie de propuestas muy interesantes que van también en la línea de complementar esas ideas.
