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El 20 de septiembre, Amazon bloqueó el acceso de Muse, el nuevo agente de IA de Meta, a su tienda. Tres días después, en Meta Connect, su conferencia anual, Zuckerberg anunció que Walmart (dueña de Líder), Best Buy, Sephora, Gap y Wayfair, entre otros, se suman a Muse para que compre por sus usuarios. Shopify y PayPal ya habían hecho lo mismo.

Muse es un agente que busca productos, compara precios y ejecuta la compra. El usuario sólo tiene que aprobarla. Meta lo lanzó el 8 de septiembre y, según Sensor Tower, en 13 días superó los 2,5 millones de descargas. Por ahora opera sólo en Estados Unidos.

Lo que acaba de lanzar Meta le quita fricción a un proceso que todos hacemos. Comparar entre distintas plataformas con algunos criterios en mente. El agente lo va a hacer mejor y más rápido. Con el tiempo le vamos a dejar un medio de pago con un cupo limitado para que compre solo, en el mejor lugar, al mejor precio y con las mejores condiciones. En los próximos meses Meta lo va a llevar a sus nuevos lentes de VR. La experiencia de compra se va a transformar en mirar un producto en una góndola virtual, pedirle al agente que lo busque y luego ejecutar la compra. Una gran amenaza para todo el retail.

¿Por qué Amazon lo bloqueó? Oficialmente por seguridad. Pero también hay plata de por medio. El año pasado facturó USD 68.600 millones en publicidad, que pagan las marcas por aparecer primero cuando uno busca un producto en su sitio. Un agente que compra sin ver un solo anuncio se salta ese «peaje». Meta tiene mucho menos que perder. Sus ingresos vienen de los avisos de Facebook e Instagram, donde nace el deseo de comprar.

¿Y en Chile? Según la Cámara de Comercio de Santiago, el comercio electrónico bordeó los USD 10.000 millones en 2025. Casi la mitad fue tecnología y equipamiento del hogar, y el segundo rubro, alimentos y bebidas. Justamente por ahí va a partir el agente. Casi USD 7.000 millones en juego. El problema es que Falabella, Cencosud, Ripley y en general cualquier e-commerce local es que no tienen la escala de Amazon para imponer condiciones. Si le cierran la puerta al agente, van a perder ventas como condenados, porque el cliente va a comprar en la tienda que el agente le recomiende. Y si lo dejan entrar sin condiciones, van a terminar vendiéndole a un robot anónimo, sin saber quién es el cliente que está detrás.

¿Qué deberían hacer? Lo primero es ordenar el catálogo para que las máquinas lo puedan leer. Si producto, precio, stock y despacho están desordenados, para el agente esa tienda no existe. Después, dejar entrar a los agentes con condiciones. Que se identifiquen, que entreguen los datos del cliente y que cada venta quede atribuida a una persona real. Esas reglas ya existen. Google, Visa y Mastercard tienen estándares en pleno desarrollo. Por último, competir con todo lo adicional al precio. Financiamiento, despacho gratis y rápido, devoluciones simples, garantía de producto original y postventa. En financiamiento, el retail chileno tiene ventaja. Si el agente puede pagar con una tarjeta como CMR, va a comparar el costo total de la compra. Un televisor en 12 cuotas sin interés le puede ganar a uno más barato al contado.

Cada empresa puede esperar a que los agentes lleguen o prepararse desde ahora. No te quepa duda de que tu próximo comprador será un agente. Lo que debes decidir hoy es si tu tienda va a estar entre sus opciones.

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