Han concluido los XXXIII Juegos Olímpicos de la era moderna. Juegos que sin duda pasarán a la historia por poner a la ciudad de París y sus grandes monumentos como protagonistas de un escenario perfecto para realzar las grandes proezas deportivas que los juegos nos regalan cada cuatro años.
En lo deportivo, esta nueva versión de la disputa de la hegemonía deportiva entre EEUU y China fue tan dramática como el mejor guionista lo pudiera programar. China llegaba adelante al último día con 39 medallas de oro contra 38 de EE. UU. El oro de china en las pesas femeninas puso dos de ventaja que EE.UU no pudo descontar en la final de voleibol femenino y que se redujo a una con el oro en el ciclismo de femenino. Y así el ganador de los juegos se definía en la última final, la del básquetbol femenino, que EE.UU disputaba con la local Francia. De ganar el oro EEUU igualaba a China y, por mayor cantidad de medallas de plata, se quedaba con los juegos. Faltaba un minuto y EEUU ganaba 60 a 59 en un disputadísimo partido. Faltando 5 segundos, EEUU ganaba por 65 a 64, para terminar, ganando dramáticamente 67 a 66 y de esta manera revalidar su triunfo en Tokio. Se podrá argumentar que la delegación China es menos numerosa que otras, pero la verdad es que esto se debe a que China basa su poderío en deportes individuales sobre los colectivos que congregan muchos deportistas.
En el resto del medallero se dio cierta lógica en cuanto a que las principales potencias económicas mundiales coparon los 12 primeros lugares, con la salvedad de la ausencia de la India y el destacadísimo sexto puesto de Holanda. Este último, con 34 medallas y 15 de oro, con sólo 17 millones de habitantes, ha adoptado la polémica política de llevar entre sus participantes sólo a aquellos en condiciones de disputar finales.
En relación con la actuación de los países de América, París vio por primera vez a 18 países panamericanos obtener medallas y, entre los latinoamericanos, como era esperable la mejor actuación correspondió a Brasil en el lugar 20 con 20 medallas. Destacable también el crecimiento de un país pequeño como Ecuador con 5 medallas. Párrafo aparte para la actuación de Cuba, otrora un permanente animador del top 10 del medallero y que en París solo se ubica en el puesto 32 con dos medallas de oro, 1 de plata y 6 de bronce. Sintomático es que muchos deportistas caribeños hoy compiten por otros países.
Un caso emblemático se presentó en el salto triple masculino del atletismo en el que tanto la medalla de oro (España), como la de plata (Portugal) y la de bronce (Italia) fueron de deportistas nacidos en Cuba. Paradójicamente el representante cubano en esa prueba solo logró el 6 lugar. Yasmani Acosta nuestro medallista de plata en la lucha es otro ejemplo. Incluso entre los deportistas que competían bajo la bandera de los refugiados hubo participación de algún deportista de origen cubano. Por cierto, Chile con el oro de Francisca Crovetto y la plata de Acosta, en lo que al medallero se refiere, logró su mejor actuación desde Atenas 2004.
Respecto a las figuras de los juegos, en mi opinión al no haber, como en otras ocasiones, un gran múltiple campeón, las tres grandes figuras de los juegos fueron: El ciclista belga Renco Evenepoel, medalla de oro en la prueba contra reloj y en la prueba de ruta, algo que nunca había ocurrido antes. En segundo lugar, destacaría a la atleta holandesa Sifan Hassan, que en una semana decidió competir en 5000 y 10000 metros planos además de la maratón. En las dos primeras pruebas se va con la medalla de bronce, pero en la maratón disputada el último día obtiene un impresionante oro, con récord olímpico, en un remate de locos considerando el exigente trazado parisino y todo lo que ya había competido esta semana.
En tercer lugar, no puedo dejar de nombrar al tenista serbio Novak Djokovic que a los 37 años y, en una gran final contra el español Carlos Alcaraz, consigue el oro olímpico por primera vez agregando el título a su carrera que le faltaba para convertirse en el más grande tenista de la historia. Su emotiva celebración en el court central de Roland Garros dio cuenta de ello.
Entre los nuestros, a los dos medallistas ya mencionados, yo sumaría como actuaciones destacadas la de Macarena Pérez en el Freestyle, Clemente Seguel en la vela (ambos con diplomas olímpicos), el top 10 de Joaquín Niemann en el golf y el 11 lugar de Martín Vidaurre en Mountain Bike. Poco quizás para una delegación de 48 deportistas lo que da cuenta y no puede ocultar que fueron varios de los nuestros los que estuvieron bajo sus marcas de presentación.
Se inicia un nuevo ciclo olímpico hacia Los Ángeles 2028 y son muchas las conclusiones que se pueden sacar del que se cierra con París 2024. Si queremos seguir avanzando, la política deportiva tiene ahora la palabra.
