En los partidos del Socialismo Democrático reconocen que el proyecto de Reconstrucción Nacional presentado por el gobierno esta semana fue un golpe duro al corazón del sector, porque el Ejecutivo los dejó en jaque al no haber dividido el proyecto y haber presentado en una sola iniciativa medidas de impacto directo a la clase media, y la rebaja del impuesto a las empresas.

«Es una declaración de guerra», dicen algunos en el sector, ya que para aprobar las medidas que les gustan, tiene que aprobar también la reforma tributaria, lo que sería ceder en un tema ideológico importante para ellos. Asimismo, apoyar el proyecto sería aceptar la idea de que la reforma llevada a cabo en el segundo gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet generó estancamiento.

¿El problema? Que no apoyar el proyecto está dejando al sector, una vez más, en el mismo pie que el Frente Amplio y el Partido Comunista, echando por tierra la idea que existe en los partidos de la ex Concertación de diferenciarse de esta izquierda, retomando el espíritu de acuerdo que los llevó a liderar la transición y el país por 20 años.

A eso, se suma el rol que asumió el PDG llegando a un acuerdo con el gobierno. Algunos advierten en la interna del Socialismo Democrático que se corre el riesgo de que el PDG termine copando ese espacio y catapultando a la figura de Franco Parisi.

No quedar bajo la sombra del FA y el PC

Para enfrentar este escenario, en el Socialismo Democrático buscan que la posición de sus partidos no sea solo adherir a la postura del FA y el PC, sino ser ellos los que lideren el actuar de la oposición.

Asimismo, que el camino de rechazo al proyecto que han elegido no puede presentar fisuras o descuelgues políticos, algo que no será fácil atendiendo que el proyecto contiene medidas que van en beneficio de la clase media. Si sucede eso, perderán credibilidad frente a la ciudadanía, advierten.

La alerta se levantó a propósito de los dichos de la excandidata presidencial del sector, Jeannette Jara, quien se mostró a favor de aprobar la idea de legislar. En el PS y el PPD se ha conversado la necesidad de alinear a todos los parlamentarios y recurrir a sus principales liderazgos políticos para fortalecer y darle peso a la posición que tendrán que asumir en el Congreso.

Ayer, de hecho, el Partido Socialista celebrará su aniversario 93, acto al que convocó a todas las figuras de la oposición, incluido los ex Presidente Gabriel Boric y Michelle Bachelet y las excandidatas del sector Jeannette Jara y Carolina Tohá.

La presidenta del PS y senadora, Paulina Vodanovic, señalan fuentes del PS, busca recuperar el liderazgo de la oposición y poner a su partido a la cabeza del sector y el debate con el gobierno. .

En el PPD, en tanto, Tohá habría comenzado a asumir un rol activo, nuevamente, movilizando a los sectores que la acompañaron en su candidatura presidencial para que el partido no ceda frente al gobierno.

«Esto es un proyecto refundacional de verdad, que saca a Chile de los equilibrios con que estuvimos desde el retorno de la democracia», dijo esta semana Tohá.

En la misma línea, el exministro y expresidente del PPD, Sergio Bitar, sostuvo a El Líbero que «el proyecto de reconstrucción económica de este gobierno representa un serio riesgo de deconstrucción del avance social y el estado de bienestar logrado hasta ahora durante 30 años de democracia», y agregó: «No obedece a la lógica económica contemporánea. Está aplicando criterios que se aplicaron en los tiempos de la dictadura».

El diputado y más probable próximo presidente del PPD, Raúl Soto, en tanto, emplazó al líder del PDG, Franco Parisi, a que «no queme su capital político dándole la mano a los más ricos y dando la espalda a la clase media».

Desplegar los cuadros técnicos

Otro punto de la estrategia que busca llevar a cabo el Socialismo Democrático es empezar a desplegar a sus figuras técnicas y thinks tanks, con el objetivo de rebatir las premisas del gobierno como que el crecimiento y la inversión compensarán el déficit fiscal que genere a la baja de impuestos.

Esto, creen, puede ayudar también a diferenciarse de las críticas más políticas del PC, y al mismo tiempo darle profundidad o un impulso distinto al debate de «pobres versus ricos».

Parte de eso ya se vio el viernes, cuando la economista, directora de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica y exmiembro del comando de Gabriel Boric, Andrea Repetto, sostuvo en T13 Radio que «es un proyecto altamente riesgoso para las finanzas públicas que tiene un conjunto de medidas que hay que descartar sí o sí y que además agrega cosas que no son tributarias y que también se ven problemáticas».

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