RUF

Las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF) recientemente aprobadas en el Senado por las comisiones de Seguridad y de Defensa son, como ya se ha señalado en diversas columnas, una muestra de desconocimiento absoluto sobre la naturaleza y misión de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, resulta difícil creer que quienes las redactaron y aprobaron ignoren algo tan evidente. Más bien, parece que el verdadero propósito es otro: desnaturalizar a las FF.AA., seguir socavando su esencia y debilitarlas desde dentro.

Si estas reglas entran en vigor y el poder político decide desplegar a las FF.AA. en las calles, su inevitable interacción con grupos violentos dará lugar a situaciones que terminarán con militares procesados en tribunales. Si alguien lo duda, basta con recordar los casos del Cabo Zamora, el Comandante Crespo, los Infantes de Marina de Cañete y tantos otros que han sido perseguidos judicialmente en el marco de la insurrección de octubre de 2019 y otros estados de excepción constitucional posteriores.

Las Fuerzas Armadas, en su labor profesional, utilizan las Reglas de Enfrentamiento (Rules of Engagement – ROE), reglas definidas por el poder político que determinan el uso de la fuerza en un conflicto armado, con el propósito de escalar, distender o desescalar una crisis dependiendo del objetivo estratégico.

Sin embargo, el poder político ha hecho una peligrosa similitud entre las ROE y las RUF, trasladando la lógica de combate a situaciones de orden interno. Con ello, no solo exponen a las FF.AA. a una función que no les corresponde, sino que también han encontrado un mecanismo para sacudirse de toda responsabilidad política en la aplicación del uso de la fuerza, dejando a los militares a merced de la interpretación jurídica.

Las consecuencias de estas RUF podrían ser devastadoras, provocando desconfianza entre quienes deben ejecutar las órdenes y sus mandos, generando un quiebre moral y estructural en las FF.AA. Cuando eso ocurre, el resultado es el mismo que hemos visto en otros países de la región donde las instituciones militares han sido instrumentalizadas por gobiernos populistas o dictatoriales. En Venezuela, por ejemplo, Chávez manipuló a las FF.AA. hasta convertirlas en un brazo de su régimen, y hoy ese país está atrapado en un trampa de difícil salida.

Estas RUF son como pedirle a un bombero que apague un incendio, pero advirtiéndole que si alguien se moja, irá preso. En definitiva, se alejan tanto de la realidad y de la lógica que cuesta creer que sean sólo producto del desconocimiento. Pareciera que la verdadera intención es transformar a las Fuerzas Armadas de Chile en algo distinto a lo que históricamente han sido.

La gran pregunta es: ¿Por qué lo hacen? La respuesta se la dejo a los lectores, aunque basta con mirar a nuestro vecindario para encontrar pistas. Pero hay otra pregunta aún más urgente: ¿Cuando las FF.AA. dejen de operar por temor a la persecución judicial o cuando el país enfrente una crisis o conflicto y nuestras Fuerzas Armadas, debilitadas por el efecto de estas reglas, carezcan de una capacidad disuasiva creíble y no sean capaces de ganar la guerra, serán los señores legisladores quienes asuman la responsabilidad?

Intentar desnaturalizar a las FF.AA. puede traer resultados insospechados y negativos para el país.

*Ramiro Navajas Santini
Vicealmirante (Ret.) – MA Defense Studies.
King’s College of London


    Vicealmirante (r) - MA Defence Studies King´s College London

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