El Presidente del gobierno español realiza hoy una visita oficial a Chile en el momento de mayor debilidad política de su gobierno.
La semana recién pasada explotó un grave escándalo de corrupción denominado «caso Koldo», en el que aparecen involucradas dos de las personas de mayor confianza de Pedro Sánchez, el diputado, ex ministro y ex número tres del PSOE, José Luis Ábalos, y la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol.
El denominado «Caso Koldo», apellido del operador político de Ábalos, consiste en adjudicaciones públicas de mascarillas, con sobre precio, muchas de ellas defectuosas, en las que los operadores y dirigentes del PSOE involucrados se llevaron millonarias e ilegales comisiones.
El caso de corrupción ha causado gran indignación en España, por el hecho de que los responsables del fraude se enriquecieron ilícitamente en la época de la pandemia, en que murieron más de ciento cincuenta mil españoles.
Al escándalo de corrupción, que afecta al gobierno de Sánchez, se agrega la importante derrota electoral que sufrió el PSOE en las elecciones autonómicas gallegas, realizadas el 18 de febrero.
En dichas elecciones el Partido Popular obtuvo su quinta mayoría absoluta consecutiva en Galicia y el PSOE quedó relegado al tercer lugar, con sólo nueve diputados electos, su peor resultado en décadas.
Sin negar que el escándalo de corrupción y el pésimo resultado electoral en Galicia han aumentado su debilidad, en realidad la última legislatura del gobierno de Pedro Sánchez, iniciada hace poco más de cien días, nació débil.
El Partido Socialista perdió las elecciones realizadas el 23 de julio del año pasado, pero el ganador, el Partido Popular no alcanzó la mayoría absoluta para formar gobierno, y Pedro Sánchez, con una ambición sin límites de mantener el poder, pactó el apoyo de los separatistas catalanes y del partido Bildu, heredero político de la banda terrorista ETA, a cambio de innumerables concesiones que afectan el Estado de Derecho y la unidad de España.
La debilidad política del gobierno de Sánchez es que, para mantenerse en el poder, está sujeto al chantaje de los separatistas vascos y catalanes, los que continuarán exigiendo concesiones que deberá aceptar.
*Carlos Gutiérrez, estudiante Magíster en Políticas Públicas en España
