En su vista a Argentina el Presidente Gabriel Boric reconoció estar preocupado luego que tres encuestas mostrarán un aumento de las preferencias por el Rechazo con miras al plebiscito de Salida de la Convención Constitucional. El Mandatario pidió «mayor amplitud» al órgano que propondrá una nueva propuesta de Carta Fundamental y que se votará el próximo 4 de septiembre.
Tras las declaraciones del Jefe de Estado, en una nueva edición del Podcast Constituyente de El Líbero la convencional de de Chile Vamos, Marcela Cubillos, cuestionó los dichos del frenteamplista. «Si el Presidente Boric está preocupado por la Convención, le basta coordinar a sus propios amigos», apunta.
Según sostiene la representante del distrito 11, la coalición del Mandatario es precisamente la que tiene mayoría en la convención. «Decir ‘que preocupado estoy’ en un organismo que está controlado por su misma coalición, que tiene la hegemonía para aprobar lo que quiera solos, ello juntan los 2/3 holgadamente… decir que está preocupado la verdad es que no calza», opina.
Cubillos enfatiza en que fue precisamente después del «llamado de atención» del Presidente que un grupo de convencionales presentó una reforma al reglamento -y que se votará este lunes- «que lo único que busca es hacer menos transversal los acuerdos porque nos quieren subir los umbrales para presentar normas. O sea, si hoy día necesitábamos 16 firmas, nos van a pedir 32. Además, se va a generar una posibilidad de que las comisiones por 2/3 o por cincuenta y tantos votos puedan presentar propuestas al pleno directo que no se hayan visto en la comisión».
La convencional sostiene que la «preocupación» del Mandatario «no es seguida dentro de la Convención, no calza y creo que la pregunta fundamental al final de todo este proceso va a ser si lo que salga de la Convención es mejor que lo actual o no». Enfatiza en que es precisamente ese elemento el más cuestionable.
«Ellos están construyendo una Constitución de izquierda, en que solo se va a poder gobernar con las ideas que están remarcadas en esta Constitución…. que está ideológicamente marcada», puntualiza.
«La Convención estaría funcionando con amenazas internas»
Por su parte, el abogado y académico de la UC, Germán Concha, apunta a que la Convención hace poco por ayudar al Presidente Boric. «Son la misma coalición pero no se ve una coalición que quiera colaborar con el Presidente para que pueda gobernar con una cierta tranquilidad, sino que al revés lo que está haciendo es tensionar el ambiente».
Esto sobre todo después de que El Líbero publicara un artículo exponiendo cómo opera el bullying en la Convención. El abogado señala que «ya no solo es que la Convención esté funcionando bajo ideología, que ya nos dimos cuenta de eso hace rato. Sino que además está funcionando bajo amenaza interna».
Concha enfatiza en que de ser ciertas las acusaciones de los convencionales, «lo que aquí hay son verdaderos grupos de control virtual que se aseguran que todos voten de la misma manera porque si alguien se atreve a decir que está pensando algo distinto, lo funan, lo castiga y lo amenaza. Si eso es así, estás en la situación más critica que podría estar».
El constitucionalista añade: «Eso sí que sería muy grave para el funcionamiento de la Convención en sí misma, para la lógica democrática de lo que se está haciendo. Esto apunta directamente a la línea de flotación de la legitimidad democrática de un proceso, pero además para la oferta futura».
Sobre este último punto, el académico va más allá y enfatiza en cómo serán los órganos futuros. «Si el Congreso que nos ofrecen es una reproducción de la asamblea actualmente en funciones, entonces también vamos a tener un Congreso sujeto a comisariato de un grupo que va a presionar al que se atreva a pensar distinto, ¿esa es la oferta final que se le va a ofrecer al país?», cuestiona.

El comisario de barrio, de un colectivo, del club de deportes o de un centro de padres y apoderados es clásico bajo un régimen comunista.
La misión del comisario es fichar políticamente a todo vecino, colega o compadre de su entorno y actualizar a la directiva del partido para el seguimiento de las actividades opositoras. El soplón. “Nuestros años verde oliva” de Roberto Ampuero los describe con lujo de detalle. Recomiendo su lectura.