«Esto no es gracioso, al contrario. Antonia Atria Fuentes, hija del señor Atria y de la subsecretaria Fuentes, sube a sus redes este video. La gracia consiste en romper una piñata con mi rostro. ¿Qué ocurriría si fuera una de mis parientes y el rostro fuera el de Atria?». Así describió en su cuenta de Twitter el convencional Renato Garín un video que que la estudiante de Sociología había subido a su cuenta de Instagram.

En las imágenes se ve la celebración de un cumpleaños en la casa del convencional Fernando Atria donde quienes celebran le dan con un bate a la mencionada piñata.

El hecho conocido este fin de semana se suma a una serie de «malas prácticas» al interior de la Convención.

Burlas a través de grupos de WhatsApp que fueron creados por cada comisión para efectos de trabajo, bullying y acusaciones a través de redes sociales, confrontaciones en físico, en los patios de la sede de la Convención y hasta en plena sala. Eso fue lo que relataron varios constituyente sobre lo que, aseguran, está ocurriendo. En medio de esas acciones es que se estaría redactando el borrador de Constitución que se le presentará a la ciudadanía.

«Cuando estamos deliberando, por ejemplo en la Comisión de Sistema Político, otros convencionales van al chat colectivo y comienzan  a colocar mensajes contra la persona que está hablando», comenta a El Líbero el constituyente independiente de centroizquierda, Renato Garín.

«Me salí del chat de Sistema Político porque una de las convencionales, mientras yo estaba hablando y criticando la postura de Fernando Atria, escribió en el chat que había que cambiar la metodología porque lo que yo estaba haciendo no era aceptable», agrega Garín, quien facilitó a este medio una imagen del chat en cuestión.

La conversación ocurrió en el mes de febrero, cuando se discutía sobre presidencialismo y semipresidencialismo.

El Líbero le escribió por Whatsapp a la convencional Francisca Arauna (ex Lista del Pueblo), quien figura en el chat con Garín y a quien se le explicó por esa vía la razón por la cual se le estaba contactando. No se obtuvo respuesta.

«Lo que ocurre es que los coordinadores permiten esto, ellos son los que dirigen el espacio», señaló Garín al respecto. «Las funas son promovidas a todo nivel. Te funan desde Instagram», sostiene.

A este medio fue enviado el pantallazo de una historia que aparentemente fue publicada el pasado miércoles por el convencional Francisco Caamaño (también ex Lista del Pueblo) en su cuenta en Instagram.

En la publicación el constituyente señala directamente a Garín por la votación en contra que había efectuado ese día en contra de una propuesta de la izquierda referida a Poder Legislativo y Ejecutivo, sistema electoral y organizaciones políticas; poniendo en duda que su postura política fuese efectivamente de centro izquierda.

Presiones en las votaciones de los artículos más controversiales

Fueron varios los convencionales que aseveran haber presenciado o haber tenido conocimiento, directamente por parte de los afectados, de cómo dentro de colectivos de izquierda hay presiones para obligar a sus integrantes con el fin de que la votación sea en bloque. Eso sí, accedieron a contar estos detalles siempre que sus nombres se mantuvieran en reserva.

Aunque las entrevistas se hicieron por separado, fueron varios los que coincidieron en señalar que una de las jornadas en las que hubo más presiones fue en la que se votó el artículo con el que quedaría consagrado el derecho al aborto en Chile, el pasado 15 de marzo. La norma pasó al borrador con 108 votos a favor, solo cinco por encima de los mínimos necesarios para su aprobación.

«Fueron a presionar a un convencional para que votara a favor, al final se abstuvo. Lo rodearon, literalmente. Otra convencional les gritaba que por favor lo dejaran tranquilo, que no lo presionaran», relata un constituyente que presenció la escena.

“Recuerdo que cuando se estaba votando el aborto, el grupo feminista más radical de la Convención, que va desde el Frente Amplio hasta los Pueblos Originarios, presionó mal a un convencional. Incluso se le ‘tiraban encima’”, cuenta otra persona que estaba en la sala.

«Entre los hombres de los escaños reservados estaban muy complicados con el artículo del aborto, no podían no aprobarle a las mujeres de su colectivo ese artículo. Había mucha presión», recuerda otro convencional.

Ese mismo constituyente asevera que hubo al menos tres mujeres de izquierda que no querían votar a favor del artículo en cuestión, pero que se vieron presionadas por sus respectivos grupos.

«No estaban de acuerdo con que el articulo no considerara límite gestacional y con que además no hiciera remisión al legislador. Pero aún así ese día era tanta la presión, tanto dentro de la Convención como fuera, que finalmente cedieron y votaron a favor», asevera una persona que presenció lo ocurrido.

Consultadas, las supuestas afectadas, negaron que así hubiera sucedido. «Algunas personas por redes sociales», respondió una de ellas vía Whatsapp cuando se le preguntó si la habían presionado para que votara a favor del aborto. Luego, ante la pregunta ‘¿pero no por otros convencionales?’, optó por no volver a contestar.

«Convencionales hombres de izquierda han amenazado a convencionales mujeres de izquierda para que no hablen con mujeres convencionales de derecha. Específicamente con Ruth Hurtado. Para la votación del aborto la presión de las convencionales feministas fue muy fuerte», indica otro integrante de la Convención.

En la oportunidad en la que se votó el artículo sobre la interrupción del embarazo, como se recordará, había grupos de feministas afuera de la Convención y en el pleno fueron varias la que se abrazaron de pie a esperar el resultado. Hubo gritos y aplausos cuando se anunció que la norma pasaba al borrador. Así se aprecia a las 3 horas y 54 minutos de la transmisión de la sesión.

Otra votación con respecto a la cual varios integrantes del órgano constituyente aseveraron que no fueron pocas las presiones fue en la que aprobó la «sintiencia» de los animales, el pasado 25 de marzo.

La norma fue aprobada con 106 votos a favor, dos menos que los que obtuvo el artículo sobre el aborto y solo tres más de los mínimos necesarios para pasar al proyecto de Constitución.

«Cuando se votó la norma de los animales hubo mucha presión», señala un convencional de derecha, que cuenta que en esa oportunidad dejaron ingresar a muchos grupos proanimalistas a la sede de la Convención, con lo que se intensificó la tensión.

«Cuando se votaron los derechos de los animales la presiones fueron vía Whatsapp y entiendo que eso se produjo entre los convencionales que tienen escaños reservados, entre ellos mismos», relata otro consultado.

Caso aparte: la votación del artículo sobre propiedad indígena

El tema de las presiones y amenazas entre convencionales para influir en las votaciones salió a relucir en la sesión de la Comisión de Derechos Fundamentales del pasado jueves 24 de marzo. No precisamente tras bastidores.

En plena transmisión en vivo, cuando se discutía el articulado sobre propiedad indígena, la convencional Bárbara Rebolledo (Indep.-Evópoli) pidió la palabra y lo manifestó de forma más que clara.

«Reconozcámoslo, hagámonos cargo y también hagámonos cargo de por qué estamos en esta situación. Había cuatro indicaciones distintas en materia de propiedad indígena. ¿Por qué no se llegó a acuerdo con la que tenía posibilidad de ser aprobada?, ¿lo digo en voz alta?, ¿el tipo de amenaza que sufrió una constituyente acá?, ¿por qué no transparentamos la situación y se lo contamos a Chile? Todos sabemos de lo que estoy hablando. ¿Es esa la forma de escribir una Constitución?, ¿es eso lo que nos pidió el país?», dijo a las 3 horas y 39 minutos de la transmisión.

Dijo más: «La ciudadanía tiene derecho a saber. Ustedes han tenido todos los días anteriores para ponerse de acuerdo con respecto a esta norma, porque entre ustedes, las izquierdas juntan los 17 votos que se necesitan para aprobar esto, pero como no había acuerdos y estaban divididos los pueblos originarios, hemos tenido que llegar a esta situación. Como no valgo nada como convencional me tengo que dedicar a informar y cumplir mi rol de periodista».

En off un convencional que forma parte de esa comisión dijo que «hubo amenazas entre los escaños reservados». «Bárbara Rebolledo hizo la denuncia de que la convencional Isabella Mamani habría recibido amenazas de otra convencional indígena para votar una indicación», apunta alguien más.

Esta situación se hizo más visible, relataron varios convencionales por separado, cuando oficialmente anunciaron que debían suspender momentáneamente la sesión por fallas técnicas -así quedó registrado en la transmisión-, pero durante una hora los representantes de los pueblos indígenas estuvieron «negociando» fuera de la sala.

«Había una cocina en el patio para tratar de resolver qué es lo que iba a suceder con propiedad indígena», dijo Rebolledo en su intervención.

Varios integrantes de la comisión aseveraron que el ambiente en sus sesiones es «hostil». «Con Tere Marinovich hay una sobreatención. Le cortan el micrófono, la gritan», señaló un convencional. » A Rocío (Cantuarias) la molestan muchísimo, es hasta incómodo ver eso», dijo otro.

«Siempre tienen ganas de hacer el ambiente más hostil. Hay como una predisposición en mis solicitudes, mis oficios, mis puntos. Están a la defensiva, no hay actitud de escuchar. Lo que pasa es que a mí no me importa trabajar en un ambiente hostil. Yo estoy haciendo mi trabajo, para eso me eligieron», responde Cantuarias al respecto.

Presiones públicas durante las intervenciones

Uno de los convencionales consultados advirtió que muchas veces las presiones no son indirectas, por WhastApp o en los patios, sino que son públicas y ejercidas durante los derechos de palabra en las sesiones.

«Es evidente que muchas veces el diálogo es bastante menos republicano de lo que uno quisiera ver. Basta con observar la exposición de (Adolfo) Millabur, que dijo que no lo llamen compañero los que votan en contra», señala.

De hecho, el propio Millabur, para darle aún más fuerza a lo que había dicho en la sala, lo tuiteó con todo y video. «Yo valoro mucho que la derecha vaya de frente y no tengo ninguna esperanza en ella (…) Quiero hacerle un llamado a quienes te dicen compañero, te abrazan en el pasillo y votan en contra (…) No hagamos que estamos con ellos y luego votamos en contra de los pueblos originarios. No me digan compañero los que votan en contra de su compañero», dijo y recibió aplausos.

¿Hay colectivos en los que hay más presiones y convencionales a los que atacan más?

«A mí nunca me han presionado de ninguna manera y tampoco creo que se atrevan a hacerlo. En la derecha siempre ha existido mayor libertad. En el caso de los movimientos sociales y de los escaños reservados los grados de libertad son mucho menores. Hay que recordar que ellos han actuado permanentemente en bloque. Si no actúan así los excluyen del grupo», explica un convencional de derecha.

Otro constituyente del mismo sector plante la misma hipótesis: «A nosotros no nos llegan esas funas porque saben que la posición nuestra es bien rígida. No nos basamos mucho en las funas. Si no nos parece algo decimos que no, digan lo que nos digan, nos da lo mismo».

Y es que, en sintonía con lo que aseguraron que ha ocurrido en las votaciones sobre aborto, derecho animal y propiedad indígena, fueron varios los constituyentes que coincidieron en decir que las presiones se generan muchas veces entre los convencionales de escaños reservados, «entre ellos mismos».

«Esto pasa sobre todo entre las izquierdas, que se funan entre ellos», señala un convencional. «Esto se da más en el caso de los socialistas, en la ex Concertación, en ese sector que es más itinerante en sus votos», dijo otro.

«El problema es que esto es una cuestión cultural. Es un tema de cultura política. Los movimientos sociales actúan en base a esas lógicas: a las funas, a la protesta, a la barricada y si no estás con ellos estás contra ellos», agrega otro intregante de Convención.

Grupos excluidos en debates paralelos

El ambiente de tensión, aseveraron varios convencionales, se acrecienta debido a que hay grupos que simplemente quedan excluidos no solo del debate formal que se da dentro de la Convención.

«Puedo entender que cocinen todo antes, pero deberían ser más honestos, reconocer que tienen vetada a la centroderecha y por eso no les interesa hacernos partícipes de estas reuniones, en las cuales definen fuera de las sesiones el futuro texto del proyecto de Constitución», escribió en su cuenta en Twitter el pasado 23 de febrero la convencional Patricia Labra (RN).

En el hilo figuran dos imágenes de lo que habría sido una reunión virtual de varios integrantes de la Comisión de Justicia, a la que, aseguró Labra, no invitaron a la centroderecha.

Presiones hasta para elegir coordinadores de comisiones

Ya en octubre del año pasado se había presentado un antecedente de supuestas amenazas. El hecho ocurrió al interior de la Comisión de Sistema de Justicias, cuando se disponían a elegir coordinador.

Al parecer la convencional Natividad Llanquileo habría amenazado a dos de sus colegas, Vanessa Hoppe y Manuela Royo (ambas de Movimientos Sociales), por haber votado para este puesto por Andrés Cruz, integrante del Colectivo Socialista y ex fiscal de Biobío que había trabajado en una causa en el que uno de los acusados era un hermano de ella.

«Todos hemos sido observadores de que lamentablemente hay sectores que utilizan la funa, la amenaza, la coacción, para tratar de determinar el voto. Yo quiero y espero que si alguna persona aquí ha sido objeto de ese tipo de prácticas lo denuncie».

Así dijo en su momento el convencional Ruggero Cozzi (RN). «Eso fue un ejemplo de cómo aquí no se tolera a la disidencia política. Al que piensa distinto lo funan y lo amenazan», dice ahora el convencional al ser consultado sobre lo ocurrido en aquella ocasión.

En esa oportunidad Llanquileo acusó recibo: «Le voy a responder a Ruggero (…) Dicen ser defensoras del pueblo mapuche y, sin embargo, en este momento están apoyando a una persona que se encuentra con una causa abierta por violación a los derechos humanos, siendo exfiscal y siendo además una persona que solicitaba más de 100 años de cárcel para personas que son miembros del pueblo mapuche».

«Eso fue lo que se vivió, yo les señalé esta situación a la convencional Hoppe y que lamentablemente al parecer malinterpretó. Aquí yo no estoy amenazando a nadie, yo lo único señalé una situación que ocurrió y que ella, además, señaló que no iba a apoyar a la persona mencionada y que no voy a mencionar, porque la verdad es que no vale la pena», agregó entonces la convencional.

En entrevista concedida a El Líbero poco después de ese evento, Cruz se refirió a lo ocurrido: «Ella (Llanquileo) reconoce que efectuó presiones, me parece lamentable tomando en consideración que yo no tengo ninguna causa abierta por violación de ninguna cosa»

Garín ya lo había denunciado en Especial Mirada Líbero

Garín ya se había referido a las burlas y a malas «prácticas políticas» que, aseveró, se viven dentro de la Convención. Durante su participación en el programa Especial Mirada Líbero, transmitido la mañana del pasado lunes, que estaba dedicado al acuerdo que la noche anterior había firmado un sector de la Comisión de Sistema Político, el constituyente se refirió abiertamente al asunto.

«Datos falsos, razonamientos errados, un cierto bulliyng a la opinión contraria, este uso de los WhatsApp para poder golpetearte mientras estás hablando. Son muy malas prácticas políticas, en general de la Lista del Pueblo, pero también de otros movimientos a la izquierda del PC, que son el peor testimonio y la peor herencia de esta Convención, más allá del texto constitucional», dijo Garín en el minuto 31:30 de la transmisión.

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