El tema lo anticipó en febrero del 2022 Andrés Tagle, presidente del Consejo Directivo del Servicio Electoral, en una columna para El Mercurio. “Es perfectamente posible tener escaños para pueblos originarios y respetar al mismo tiempo la igualdad en el voto. Los electores indígenas pueden conformar voluntariamente un padrón separado y votar por sus representantes, pero el número de escaños que elijan debe ser proporcional a sus electores”, escribió.

La advertencia de Tagle se basa en la sobrerrepresentación de los pueblos originarios en la Convención algo que, se cree, se repetirá en el nuevo Congreso. Esto, si se aprueba el proyecto de nueva Constitución.

Las cifras que entonces entregó el presidente del Servel grafican la situación: «Se les otorgó a los pueblos originarios un 10,9% de los escaños en base a su población, pero solo votó por ellos un 4,3% del total de votantes efectivos. Un 44,4% de los votantes indígenas optó por votar por convencionales no indígenas. 44.547 votantes indígenas no mapuches eligieron 10 escaños, su voto valió 13,6 veces más que el del votante promedio de la Región Metropolitana». Y agregó Tagle en su columna: «55 electores yaganes eligieron un escaño, su voto valió más de mil veces que el de los votantes de los distritos de la Región Metropolitana».

De ahí que en febrero recomendara que la Convención corrigiera esta situación.

Pero el borrador de la nueva Carta Magna ya está cerrado y en el artículo referente al Congreso se lee: “Los escaños reservados en el Congreso de Diputadas y Diputados para los pueblos y naciones indígenas serán elegidos en un distrito único nacional. Su número se define en forma proporcional a la población indígena en relación con la población total del país. Se deben adicionar al número total de integrantes del Congreso. La ley regulará los requisitos, los procedimientos y la distribución de los escaños reservados”.

Escaños reservados en el Congreso: un «espejo» de la Convención

En este escenario podría repetirse lo visto en la Convención en un nuevo Congreso el año 2026, lo que abre un inédito panorama: la posibilidad que muchos convencionales de los pueblos originarios -y que han tenido una alta exposición mediática- corran con ventaja en las próximas elecciones.

Junto con esto, se presentan otros efectos. Así lo señala el analista político y académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval: “Pueden ser un espejo de los actuales escaños en la Convención  en el sentido de su composición y alianzas con la izquierda”.  

De hecho, durante todo el proceso constituyente los 17 escaños reservados se unieron en las votaciones a los sectores más de izquierda de la Convención, como el Partido Comunista o integrantes de la ex Lista del Pueblo.

Duval añade que es posible que “actúen como un bloque político en un Congreso fragmentado para con sus votos obtener materias de interés y, al mismo tiempo, establecer mayorías al interior del Congreso”.

Para algunos, esto es un problema en el juego democrático y electoral, porque al tratarse de “una persona-un voto”, existe una sobrerrepresentación de un sector de la población en desmedro de otra, ya que el padrón electoral indígena es algo más de 1,2 millones de personas. Es decir, menos del 10% del padrón total.  En la elección de convencionales solo sufragaron unos 280 mil votantes.

Distinto valor del voto

Tal es el caso de desproporcionalidad que se vio en la Convención Constitucional entre quienes pertenecían a pueblos originarios y quienes no. Por ejemplo, el convencional Fernando Tirado, en representación del pueblo chango (regiones de Antofagasta, Atacama, Coquimbo y Valparaíso) obtuvo 395 votos. Eso le bastó para un escaño en la Convención. Por su parte, Jennifer Mella (FA) sacó 13.365 votos, con los que pudo representar a Coquimbo.

Más diferencia aún en el sur de Chile, en donde Lidia González del pueblo yagán (Magallanes) es convencional con 61 votos, en tanto, Rodrigo Álvarez (UDI) por la misma zona salió electo con 4.197 sufragios.

Y emblemático es el caso de quienes obtuvieron las mayorías nacionales: Daniel Stingo y Marcela Cubillos. Cada uno suma más votos que la totalidad de los escaños reservados.

Se podrían reconocer nuevos pueblos originarios lo que aumentaría su presencia en el Congreso

El cientista político de la UDP, Kenneth Bunker, analiza que el escenario de los escaños reservados, en particular para Chile, no es lo mejor. “Estarán representados ciertos pueblos en desmedro de otros», señala. Y agrega: «Cada uno de esos escaños va a representar al pueblo indígena, pero las personas que sean de zonas urbanas densas y de las clases económicas más vulnerables van a tener dificultades para ser representados”.

Por otro lado, en el borrador de nueva Constitución no queda claro cuántos pueblos originarios hay en Chile. Por lo tanto los escaños podrían ser más que los 17 de la Convención.

Dice la propuesta de Constitución: «Son pueblos y naciones indígenas preexistentes los Mapuche, Aymara, Rapanui, Lickanantay, Quechua, Colla, Diaguita, Chango, Kawésqar, Yagán, Selk’nam y otros que puedan ser reconocidos en la forma que establezca la ley».

Además, se dice que el Congreso estará integrado por al menos 155 integrantes. Y que los escaños reservados «se deben adicionar al número total de integrantes del Congreso».

«¿Qué consecuencias puede tener esto? Que se reconozcan nuevos pueblos originarios y aumente la cantidad de escaños reservados en un Congreso cuyo número de integrantes aún no está definido”, plantea el abogado constitucionalista de Comunidad y Justicia, Roberto Astaburuaga.

Complementa: “A nivel comparado, es un mecanismo que es ocupado, pero por muy pocos países. En el caso de los parlamentos, en Bolivia, los 7 escaños reservados representan un 5% de la Cámara de Representantes con una población indígena que ronda el 40%, y en Nueva Zelanda, los escaños reservados representan un 5% cuando la población maorí es aproximadamente un 15% de la población total”.

Tabla de países que cuentan con el mecanismo de escaños reservados para Pueblos Indígenas en elecciones parlamentarias.

Fuente: Reynols 2005ii. Y Fuentes y Sánchez 2018, Centro de Estudios Interculturales e Indígenas, www.ciir.cl

Para Bunker se trata de una “discriminación positiva”, debido a que son cuotas que se reservan a minorías que no tienen la posibilidad de acceder por la vía más regular.

Y agrega: “Normalmente cuando pasa esto ocurre una sobrerrepresentación. Si uno mira ahora la Convención eso es bastante claro”.

Bunker: “La sobrerrepresentación será un retiro forzado para varios políticos»

El experto electoral y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, matiza que más que la sobrerrepresentación, el punto a analizar es la correcta representación de los pueblos originarios vía escaños reservados. “La discusión que se debe dar es si esos escaños serán adicionales al tamaño de la legislatura o si se contabilizarán dentro de ellos. Esto es particularmente relevante en los concejos municipales. La Constitución no es del todo clara y, por tanto, quedará como materia de ley”.

¿Y la Cámara de las Regiones que reemplaza al Senado? Respecto a esto, el borrador de nueva Constitución determina que es un «órgano deliberativo, paritario y plurinacional de representación regional».

Sobre su integración: “La ley determinará el número de representantes regionales a ser elegidas y elegidos por región, el que deberá ser el mismo para cada región y en ningún caso inferior a tres, asegurando que la integración final del órgano respete el principio de paridad. Asimismo, la ley regulará la integración de los escaños reservados en la Cámara de las Regiones”.

Morales apunta: “Es imposible saber ahora cuántos representantes regionales serán por distrito, pero probablemente funcione igual al sistema que se utilizó para elegir la Convención”.

Sin embargo, consultado si era mejor que los cupos quedaran fijados en la nueva Constitución, responde: “La Constitución fija los criterios y la ley el mecanismo. Es así de simple, pero ciertamente hubiese sido deseable una mayor claridad en el punto”.

Y añade: “El Congreso de Diputados y Diputadas es un criterio de representación «demo-orientado» y su primer criterio es asignar escaños según el tamaño poblacional de los distritos, mientras que  la Cámara de las Regiones tiene un criterio «terra-orientado” y asigna escaños según zona geográfica sin importar el volumen de población que acumulan».

Desde otra perspectiva, Bunker vaticina: “La sobrerrepresentación será un retiro forzado para varios políticos. Primero, por terminar con el Senado a medio camino. En ese sentido, se ve una fuerza indígena bien fuerte posicionándose. Claramente si pones escaños reservados es darle más poder a esos grupos, y eso va ser precisamente lo que pasará. En el caso de los pueblos indígenas es muy probable que muchos de los que están en la Convención pasen al Congreso, aunque muchos fueron elegidos con muy pocos votos, ya hay un reconocimiento previo”.

Y entrega algunos nombres a considerar como Eric Chinga, Adolfo Millabur y la ex presidenta de la Convención Elisa Loncón.

La «fallida» Consulta Indígena

Si ya la participación para elegir los escaños reservados fue poca, menor aún fue en la Consulta Indígena impulsada por la Convención. Según datos de la Secretaría de la entidad, participaron 7.579 indígenas, lo que corresponde a menos del 1% del padrón indígena que es de 1.239.297 votantes.

Mediante información que obtuvo El Líbero, al interior de la Convención se presentaron cinco oficios a la coordinación de la Comisión de Pueblos Indígenas, a la Mesa Directiva, y a la Secretaría de Pueblos Originarios para esclarecer ciertos aspectos de la Consulta Indígena que no estaban en el informe que se dio a conocer.

Entre ellos, los criterios que se adoptaron para la selección de los facilitadores, moderadores, digitalizadores, traductores, intérpretes y coordinadores del proceso de consulta, y para la determinación del monto de sus sueldos; los Currículum Vitae del personal recién nombrado; la efectiva capacitación de dicho personal; el criterio o estándar utilizado para la determinación del monto de $23.400.000 destinado para los Coordinadores Territoriales, y de $12.000.000 para la coordinación de logística; entre otras interrogantes.

Consultadas las mismas fuentes aún no han recibido respuesta.

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