El secuestro del teniente (r) Ronald Ojeda Moreno, disidente venezolano asilado en Chile ocurrido el miércoles pasado a las 3 de la mañana, es un crimen que ha generado gran inquietud, no solo por las circunstancias y el modus operandi, sino porque podrían estar involucrados miembros de la DGCIM o Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela.

Como lo informara la prensa el jueves pasado, no sería el único caso de secuestro de un militar que escapó de Venezuela, pues en febrero de 2021, la DGCIM extrajo desde Cúcuta, Colombia, al ex teniente del ejército Franklin Caldera Martínez, acusándolo de ser parte de un grupo de militares involucrados en la “Operación Aurora”, que habría tenido como objetivo derrocar a Maduro.

Si el secuestro de Ronald Ojeda fue perpetrado por miembros de la DGCIM sería de una gravedad extrema difícil de calificar, ya no solo por el delito propiamente tal, sino porque habría ocurrido una inaceptable y peligrosa violación de nuestra soberanía por parte de un gobierno extranjero, con el agravante de haber ingresado y actuado en el país agentes de seguridad foráneos sin que, supuestamente, la inteligencia nacional se hubiera percatado de su presencia, lo que per se es inaceptable.

Dicho lo anterior, de este rapto surgen inquietantes preguntas. La primera es ¿de dónde y cómo obtuvieron los raptores el auto, las armas y munición, ropa de la PDI, cascos, chalecos antibalas, motosierra y grandes martillos con lo que ingresaron a la fuerza a las 3 de la mañana al domicilio del plagiado Ronald Ojeda?

Después de ocurridos los hechos y que Carabineros concurriera al lugar, se encontró abandonado el auto con el que se llevaron a la víctima, que estaría clonado según el exmarido de la dueña del original, quien fue entrevistado por El Libero. En éste se encontraron un chaleco antibalas con logo de la PDI, cascos y municiones. ¿Por qué eligieron precisamente ese auto y además decidieron clonarlo?, ¿quiénes están detrás de esta operación rigurosamente planificada y llevada a cabo con precisión?

La pareja de Ronald Ojeda declaró que reconoció el acento de los raptores, afirmando que se trataba de venezolanos, lo que lleva a preguntarnos, si no fueran agentes de la DGCIM, ¿qué sentido tendría para delincuentes comunes raptarlo, cuando difícilmente podrían obtener un pago para liberarlo?

En el supuesto de que no fuera un comando de la DGCIM el que actuó, quiere decir que los venezolanos que plagiaron a Ronald Ojeda tienen que ser miembros de alguna organización criminal presente en Chile, como por ejemplo el Tren de Aragua. La pregunta entonces es si el rapto como tal no les reportaría beneficio económico alguno, dada la realidad de Ronald Ojeda, ¿habrán recibido órdenes desde Caracas prometiéndoles una gran recompensa para motivarlos al secuestro?

Cualesquiera sean los autores, de lo que no cabe ninguna duda es que Ronald Ojeda fue víctima de una operación de inteligencia. De seguro fue seguido un buen tiempo para estudiar sus rutinas, sus hábitos, su domicilio, sus acompañantes, las características de seguridad del edificio donde vivía, etc., lo que no puede hacer cualquier inexperto en estos temas sin que sea sorprendido. ¿Quién o quiénes participaron de esta operación?

Más allá de si los secuestradores fueron miembros activos de la DGCIM de Venezuela o criminales venezolanos pagados para raptarlo, cabe preguntarnos ¿de qué sirve otorgar asilo si quienes reciben la protección del Estado por ser perseguidos políticos en sus países de origen, pueden ser raptados por personajes disfrazados de PDI, haciéndose pasar por oficiales de inmigración?

El Presidente entregó instrucciones a nuestro Embajador en Caracas y a la Cancillería sobre que hacer frente a este hecho. Pero, ¿no es ingenuo pensar que Maduro o Diosdado Cabello van a reconocer si dieron la orden de extracción de Ronald Ojeda? Cabello se está riendo de Chile ya con su declaración del jueves y, por cierto, que no se les puede creer nada.

Finalmente, las preguntas más complejas son para el Gobierno. ¿Existía información de inteligencia acerca de presencia de agentes venezolanos actuando en nuestro país? Si la hubo, ¿estuvo en conocimiento del Gobierno antes de este episodio, y si así fuere, hace cuánto tiempo se encontraban operando en Chile y qué se hizo frente a esa amenaza? Si no la hubo y se comprobara que fueron militares venezolanos y Ronald Ojeda fue sacado ilegalmente del país y está en camino a Caracas o ya detenido en Ramo Verde, ¿qué decisiones tomará el Presidente?, ¿convocará nuevamente al Cosena?

Este episodio requiere una potente reacción del Gobierno y transparencia total sobre los hechos y sus autores, porque si estuvieron involucrados en el rapto agentes venezolanos, que no fueron detectados oportunamente, significa que la seguridad nacional está comprometida.   

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