Entre dos gigantes. Ahí, al centro, mirando hacia arriba y teniendo que administrar sus intereses y los de aquellos gigantes. Así pareciera que se encuentra Chile hoy, todo se reduce a si es China o Estados Unidos, el cable es sólo un ejemplo de la dicotomía y no está ni cerca del fondo del problema.
La geopolítica mundial cambió. Una frase que se ha empezado a hacer costumbre y que la dicen todos. El mundo pasó de una guerra en Ucrania, a la detención de Nicolás Maduro, al ataque a Irán y a las operaciones de Estados Unidos en Ecuador. Mientras en Chile, la manzana de la discordia pareciera ser el viaje del Presidente electo José Antonio Kast al encuentro Shield of the Americas.
Que tiene que ir, que no, que no es un encuentro oficial, que no van todos los mandatarios, que parece un club de amigos… opiniones hay variadas, pero ninguna se detiene en el fondo del asunto. Uno que supera cualquier discusión local y que tiene que ver con responder a una sola pregunta ¿por qué Estados Unidos está haciendo lo que hace?
Recuperar “Las Américas” como le llaman ellos, porque en realidad es América. Pero ¿es tan relevante el famoso patio trasero? ¿Es altruismo? No y no. Es simplemente la forma de defender SU cultura, esa que llamamos Occidental pero que se describe en los documentos fundadores de un solo país: Estados Unidos.
Puede ser economía y poder, pero antes de todo es una batalla cultural. Lo dijo claramente el Secretario de Estado Marco Rubio en el verano durante la Conferencia de Seguridad de Munich: “¿Qué es exactamente lo que estamos defendiendo? Porque los ejércitos no luchan por abstractos. Los ejércitos luchan por sus ciudadanos, los ejércitos luchan por su nación. Los ejércitos luchan por un estilo de vida. Y, eso es lo que nosotros estamos defendiendo. Una gran civilización que tiene toda la razón de sentirse orgullosa de su historia, confiada de su futuro y que quiere ser la dueña de su propia economía y destino político”.
Entonces, ¿es el cable el problema? ¿Es Maduro el problema? ¿Son las bases americanas instaladas alrededor del mundo? No, es el hecho de que aquellos que Estados Unidos ha definido como enemigos e incluido dentro de lo que llama el eje del mal, han avanzado sobre Occidente. Y, eso importa porque Occidente es la cuna de la democracia y la libertad, dos valores fundamentales dentro de lo que Marco Rubio llama “estilo de vida”.
Intervenir Venezuela era intervenir acciones rusas, chinas e iraníes. Observar inversiones chinas en Latinoamérica tiene que ver con contener el avance de ese otro gigante que amenaza el estilo de vida que buscan defender.
Entonces, no es el cable ni tampoco si entregó o no información. Es, tener claridad absoluta de mis propios valores, de conocer mi identidad nacional y poner eso siempre primero; de administrar a los dos gigantes con eso en mente porque, tanto Estados Unidos como China tienen absoluta claridad de sus valores. Aprietan el gatillo de millones de dólares o de un fusil con sus intereses primero.
No se trata de estar del lado correcto de la competencia, se trata de estar del lado de Chile, entendiendo la visión de sus socios estratégicos, el por qué de sus acciones y administrarlos siempre poniendo nuestro interés nacional primero. Porque sí, la batalla es cultural.
