Se veía tan criterioso en la Enade, el encuentro más importante del año con los empresarios. Si hasta parecía uno más hablando de la importancia de enfocarnos en el crecimiento para “agrandar la torta y, a la vez, poder repartirla de manera más justa”. Se hizo cargo de todas las aprensiones de los ejecutivos, priorizando enfrentar la delincuencia y el crimen organizado (el primer impuesto al negocio), así como lo fundamental que son la certeza y la confianza para invertir.
Hasta pareció querer una tregua y jugar como la “selección nacional”, dijo. Como siempre, pegándole a la prensa, pero evitó su tono descalificador de “más Narbona y menos Craig” y valoró las condiciones para que este país vuelva a ser uno sin alto temor a la delincuencia, con reglas claras y garantías para invertir y crecer. Si hasta empatizó con el espíritu innovador de los empresarios y su arrojo para enfrentar la incertidumbre de los grandes proyectos.
No quiero hacer de aguafiestas. Pero el año pasado la performance suya en Enade fue similar y en la tarde del mismo día estaba anunciando que el litio sólo se desarrollará en proyectos donde el Estado sea el socio mayoritario. Y ha pasado un año y algún anuncio de joint venture de Codelco con SQM ha habido, pero nada concreto aún, mientras el mineral va perdiendo su ventaja anterior de precio.
Y lo que ocurre es que hay muchas señales que el Presidente sigue en su vaivén permanente: entre lo que aspiran sus aliados del PC y del Frente Amplio, que no le aprueban la mayoría de las reformas, y lo que cree que debe hacer en aras de no convertir su administración en un equivalente al “mamarracho” constitucional.
Por eso el martes condicionó la reforma al sistema electoral de Bachelet 2 a la aprobación previa de su nefasta propuesta previsional. Es lo que quiere su núcleo duro del 25%. Y el jueves, en Enade, no lo condicionó y más bien se embarcó en sacarla adelante durante su mandato, que es lo que empuja el socialismo democrático y la DC, su otro anillo de sostén.
Hay otras tantas alertas que se muestran en conflicto con el discurso en la Enade del Mandatario. Hoy sábado se apresta a renunciar el director general de Carabineros ante una absurda “doctrina Tohá”, según la cual no puede estar en el cargo, la más alta autoridad de Carabineros, si es formalizado. Pero aquí claramente la Fiscalía persigue al general Ricardo Yáñez por la responsabilidad política en la oleada insurreccional octubrista, donde se ha premiado con indultos y pensiones de gracia a los desafiantes del Estado de Derecho y se busca la pérdida del cargo de los superiores de aquellos a los que se ordenó impedir que se quemara y saqueara en todo Chile. Por supuesto que pudieron cometer errores de los que no está exento nadie cuando se usa la violencia, por un lado, y la fuerza legítima, por el otro. El mismo Gobierno que había amenazado al ex Presidente Piñera por la responsabilidad del mando en las violaciones a los derechos humanos, mira para el lado ahora.
Idéntica mala señal ha dado el Presidente con la tramitación de las famosas Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), que con indicaciones ridículas de sus aliados parecen hechas para impedir que el Estado use la fuerza de la que tiene monopolio para darle seguridad a la población.
El Mandatario buscó justificar sus giros en Enade con que “la política no es para fanáticos”, sino que hay que reflexionar y reconocer los errores. Pero el problema es que él puede volver a girarse y quedar donde estaba porque su corazón está más cerca del Partido Comunista y del Frente Amplio que de aquellos en el oficialismo y la oposición que le han dado los votos para aprobar las leyes de la agenda de seguridad.
Esa misma sintonía con su 25% duro es la que nos tiene ad portas de que sucumba la salud privada, mientras la pública está colapsada. Estamos a 13 días del cúmplase del fallo de la Corte Suprema y el gobierno ha rehusado durante 17 meses buscar una salida razonable que permita cumplir con el absurdo fallo de la Tercera Sala y, al mismo tiempo, posibilitar que las isapres sigan existiendo, permitiéndoles ingresos para financiar las prestaciones a los 3 millones de afiliados (ahora son menos). Es que es demasiado tentadora la oportunidad de terminar con el sistema que gracias a las isapres expandió y consolidó la salud privada como una opción también para los Fonasa, aunque quede la debacle. Culpar a los tribunales es compatible con la ideología socialista y el slogan de campaña (“fin a las isapres”), pero no con una política razonable de bien común.
Tanto reconocimiento al espíritu emprendedor de los empresarios tampoco resulta creíble cuando un organismo de su tuición, la Dirección del Trabajo, viene a interpretar lo que no dice la ley que reduce la jornada a 40 horas, justo cuando empieza a regir. Menos reconocimiento del esfuerzo privado se aprecia en la obsesión por reemplazar las AFP por un organismo monopólico que centralizaría alrededor de 900 mil pagos mensuales y 250 funciones.
Boric se hizo cargo de lo que le confidenció la presidenta de Icare poco antes, que el 80% de los empresarios presentes en la reunión tenía inversiones detenidas por la incertidumbre. Y él mismo señaló que la incerteza esta muy relacionada con la confianza, para lo cual llamó a dejar de lado las polémicas para concentrarse en recuperar el crecimiento.
Lamentablemente, crecer no es poesía y la confianza no se conquista con deseos o buenos propósitos, como los que enumeró Boric en su ponencia. La columna vertebral para reponerla es la coherencia. Y lo que tenemos hoy en Chile es un Estado cada vez mas poderoso e interviniente en la vida de las personas y las empresas, un obstáculo más que un facilitador, conducido por un señor que es más impredecible que el clima. Porque quien habla no es siempre el mismo. Es cierto que “la política no es para fanáticos”, como sostuvo Boric, pero tampoco lo es para Presidentes que son tan imprevisibles.

Excelente columna de Pilar Molina, un certero diagnóstico de lo que esta administración
Muy certera Pilar Molina , el Pdte Boric tiene un discurso bonito para cada público, pero después son los comunistas quienes toman las decisiones
Lo misma la ministra Tohá, aplaudió con toda la ENADE los planteamientos de seguridad y defensa de las victimas que tan bien expusieron la ministra Bullrich de Argentina y el exPdte Duque de Colombia, y al día siguiente el gobierno sigue persiguiendo Yáñez director de nuestros valientes carabineros
Excelente y certero comentario
Ignoro si esa frase está sacada de algún libro o es una idea propia pero la política tampoco debiera ser para personas que carecen de cualquier calificación para ejercer cargos públicos.
Un precepto fundamental de la política es: saber prever lo peor y tener la capacidad de impedir que ocurra.
Adolfo Paúl Latorre
Abogado
Magíster en ciencia política