La última semana ha estado marcada por la opinión crítica que variadas personas expresaron sobre el trabajo que se está haciendo en el Consejo Constitucional. Críticas legítimas que, a diferencia del proceso anterior, han sido atentamente escuchadas.
Y hemos escuchado porque nuestra voluntad es sacar este proceso adelante, pues sólo así Chile recobrará la estabilidad y cerrará un camino constitucional que ha sido largo, doloroso y difícil. La UDI dio vida a esta segunda oportunidad y nos importa que salga bien. Sabemos que el éxito del proceso se juega en el diálogo, pero para que podamos dialogar es necesaria una contraparte. Y hoy brilla por su ausencia.
Hemos abogado por sentarnos en una misma mesa y acordar, pero desgraciadamente la izquierda no ha mostrado la misma disposición. En la medida en que hemos buscado tender puentes, los partidos de gobierno han respondido levantando muros. Dentro de la larga lista de instancias fracasadas destaca una jornada que duró hasta la madrugada y que llegó a su fin cuando se intentó vetar 17 temas votados para recién iniciar la conversación. Un petitorio, una exigencia, un ultimátum.
Pero todavía queda partido y nuestra apertura al diálogo sigue intacta. La inclusión de nuevos actores a la conversación constitucional es una buena noticia, pues sólo llegaremos a buen puerto si entre muchos empujamos este carro. Sin embargo, todavía falta una contraparte. Y para conversar se necesitan dos.
Carolina Navarrete – Consejera constitucional UDI. Región de Ñuble
