Señor Director:

El disparo con el que asesinaron a Charlie Kirk se ha escuchado fuerte y claro, no solo en Estados Unidos, sino que en el mundo entero. Para quienes no lo conocían, esta tragedia es comparable al asesinato de Martin Luther King. Charlie es un mártir de nuestra generación, asesinado por hablar de la libertad, la verdad y de Jesús.

Mientras los medios de comunicación han hecho lo posible para “justificar su muerte”, como “merecida por su discurso de odio”, la verdad es que Charlie Kirk fue un hombre, lleno de coraje, que defendió la vida desde la concepción, el matrimonio entre un hombre y una mujer y animó a las nuevas generaciones a casarse, a tener hijos, a desarrollar pensamientos críticos, tener capacidad de diálogo y sobre todo, los animó a rendir sus vidas a Cristo. Entendiendo que lo más importante en esta vida, no es la cantidad de dinero que tenemos, nuestro color de piel, nuestra nacionalidad, ni nuestro partido político. Sino decidir en este mundo, dónde viviremos la vida eterna.

Me ha impactado cómo algunas personas de izquierda, supuestamente tolerantes y llenos de amor, celebran su muerte y ya se encuentran preguntando en redes quién será el próximo. Este homicidio ha revelado los demonios que en verdad hay en sus oscuros corazones. Como los parlamentarios de izquierda estadounidenses y europeos que en sus respectivos congresos no fueron capaces de hacer un minuto de silencio en respeto por él y su familia. Podemos tener desacuerdos en nuestro pensar, pero Charlie era más que activista conservador. Era esposo, padre y un hombre íntegro, que como muchos de sus amigos han hecho notar en estos días, vivió una vida honorable, digna de alguien que se hace llamar cristiano. Los que hoy celebran y se ríen son el enemigo y no podemos vivir en paz con ellos, porque a ellos no les interesa la conversación, los argumentos, ni la verdad. Les importa robar, matar y destruir, hijos de su padre el diablo.

Para Estados Unidos, el día 10 de Septiembre del 2025 quedará marcado en la historia como el punto de quiebre. La derecha ha sido muy paciente, muy compuesta y educada. Pero la amabilidad tiene un límite y la izquierda ya lo cruzó. Hoy los medios de comunicación están pidiendo que se “calmen los ánimos”, cuando han sido ellos los principales promotores de la violencia, la mentira y el odio.

Para desgracia del asesino, en vez de apagar una voz, encendió cientos de nuevas voces en todo el mundo. Y esta es la forma en que ganamos. Recordando el legado de Charlie, levantándonos con valentía, siguiendo a Cristo, casándonos, teniendo hijos, asistiendo a la Iglesia, involucrándonos en los asuntos públicos de nuestras naciones y nunca callándonos, sino que hablando la verdad en amor con valentía, predicando siempre la buena noticia de la vida eterna en Cristo Jesús.

Pablo Ortiz Herrera – Periodista, autor, comunicador y emprendedor

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2 Comments

  1. Hace tiempo que no leía un mensaje tan claro, tan directo y valiente. Felicitaciones y a seguir luchando, la luz del amor, de la decencia, de la moral, de la justicia justa, de la patria de Cristo, siempre triunfarás sobre los demonios y sus fotocopias

  2. Morir mártir como Charlie es la mejor muerte y que es recompensada con la vida eterna. Su palabra y su obra no pasarán al igual que la de Nuestro Señor Jesucristo.

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