Señor Director:
El colmo del asesinato del teniente Emmanuel Sánchez Soto, es que se podría haber evitado si el gobierno y el sistema fueran capaces de hacer efectiva la aplicación de justicia y cumplir las órdenes emanadas de los tribunales.
El asesino tenía orden de expulsión del país desde el 2020 y esa omisión de ejecución es inexcusable. Tienen a las fuerzas del orden amarradas de mano y en la indefensión y junto a eso, a todos nosotros, ¡hasta cuándo!
¿Qué esperan para dar una vuelta de timón, enmendar el rumbo y empezar a navegar con avances concretos?
Josefina Sutil Servoin
