Los bloqueos económicos, el impacto en los mercados internacionales, el alza del cobre y los estragos monetarios de la pandemia son solo algunas de las circunstancias que marcarán la llegada de las nuevas autoridades a Teatinos 120. Un escenario que no ha quedado ajeno a los actuales responsables del bolsillo fiscal quienes –entre sus últimas medidas– modificaron de uno de los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), para enfrentar el alza del valor del petróleo tras el conflicto entre Rusia y Ucrania.

En conversación con El Líbero, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Weber entregó los principales balances de la administración saliente y los desafíos que deberá enfrentar el próximo gobierno de Gabriel Boric. Frente al escenario venidero, aseguró que “todas nuestras proyecciones tanto de crecimiento como los ahorros o activos que hemos dejado en el chanchito, nos permiten garantizar que van a estar los recursos para que el próximo gobierno pueda implementar sus políticas públicas”

Las últimas apuestas de Hacienda

–El aumento del precio del cobre ha sido visto con cautela desde Hacienda, sin embargo, ¿creen que pudiese traducirse en beneficios para el mercado?

–Respecto del precio del cobre, obviamente tenemos buenos resultados. Nosotros también siempre hemos sido cautos del implemento, siempre consideramos las proyecciones en el largo plazo en torno al peak tendencial y a ciertas proyecciones que hacen expertos en relación al valor y esto siempre tiene ciertos ciclos. En ese sentido, nosotros miramos esto como una buena fuente de ingresos en el mediano plazo, pero también lo que nosotros vemos es que vamos a generar buenas políticas públicas. Lo que sí, esto lo hemos visto con la alta volatilidad en el mercado. La caída que ha experimentado, hoy (miércoles) retrocedió cuatro dólares 55 centavos libra, tras tocar a inicio de semana el máximo histórico, entonces está muy volátil. Por eso nosotros no hacemos proyecciones a los mayores precios fijados en torno a una tendencia. Estos resultados cuando aún van a generar mayores ingresos –recordemos que el 25% de los ingresos de la nación son atribuidos a los del cobre, el 75% del resto viene a partir de tributos– lo miramos con responsabilidad. Lo que es más importante para nosotros es que todas nuestras proyecciones tanto de crecimiento como los ahorros o activos que hemos dejado en el chanchito, nos permiten garantizar que van a estar los recursos para que el próximo gobierno pueda implementar sus políticas públicas y también vamos a tener flexibilidad para poder avanzar en las definiciones que este y los próximos gobiernos tomen en el futuro. 

En nuestro último informe de finanzas públicas hemos establecido una proyección de crecimiento en torno al 3,5%. En esto también estamos siendo conservadores. Nosotros estimamos que si mantienen los incentivos que hemos generado como por ejemplo el IFE laboral, es que debiéramos tener un crecimiento de ese tipo. Un desafío para el próximo gobierno es mantener esta tendencia, pero en términos generales es muy difícil que nuestro país no crezca a esa tasa. 

–El ministerio acudió al Mepco para frenar el alza de las bencinas, de hecho fue el propio ministro Cerda quien dijo que hay otros parámetros de esta medida que se podrían modificar en las semanas venideras, es decir, dentro del gobierno de Gabriel Boric. Pero ¿hasta qué punto se puede recurrir a esa estrategia para evitar el alza?

–Mepco es un subsidio que entrega el Estado para que las alzas de los precios que son técnicamente regulares de este precio del commodity no afecten de manera significativa a las personas. Recordemos que nosotros cuando tuvimos la tramitación de la PGU incorporamos un componente en la discusión para que este fondo de recursos se pudiera incrementar y con eso tener más recursos para poder estabilizar el precio de los combustibles. El ministro ya lo anunció, nosotros permanentemente estamos revisando los precios y, por lo tanto, viendo qué ajustes de parámetros tenemos que hacer y en este caso, hicimos un ajuste que permitió que en el lugar de que las bencinas subieran en torno a los $30, que lo hicieran solo $6,7. 

Es algo que venimos haciendo hace mucho tiempo, se instauró en el primer gobierno del Presidente Piñera, ha sido una política de Estado que ha seguido y, por cierto, que cada gobierno y cada administración semanalmente va monitoreando y tomando distintas decisiones para no afectar el bolsillo de las personas. El precio del crudo es una variable internacional que se ve afectada por la contingencia, pero lo que siempre hemos hecho es tratar de mitigar al máximo posible el impacto para las familias, es por eso que tomamos las decisiones de hacer los ajustes. 

–¿Y hasta qué parámetro es proyectable?

–Hay recursos para poder hacerlo en el mediano plazo y luego cada gobierno, tal como nosotros tomamos la determinación de poder inyectar más recursos. El próximo gobierno va a tener que evaluar la misma situación. Es un mecanismo que ha funcionado bien, nosotros tenemos un margen para poder hacerlo y eso está dentro de la política fiscal, por lo tanto, si es que hay efectos mayores vinculados por ejemplo a lo que estamos viendo en la guerra entre Ucrania y Rusia vamos a tener que revisar permanentemente cuáles son los mejores mecanismos para poder hacer ajustes. Es sostenible en el tiempo, sí. ¿El próximo gobierno lo va a poder utilizar? sí, va a poder. Hay que estar evaluando permanentemente para poder ver cuál es el mejor mecanismo y política pública, en este caso –hasta el momento– el Mepco ha traído buen resultado. 

–A propósito del conflicto, ¿qué implicancias directas tienen para Chile las sanciones que EE.UU. pone a Rusia sobre la gasolina y el gas?

–Siempre los conflictos bélicos y también las sanciones que políticamente se generan como consecuencia generan cierta presión al alza en el precio de los commodity, en este caso también de los distintos recursos que producen cada uno de los países que están en conflicto. Es posible que nosotros por eso veamos algún incremento en estos valores, pero nuestra economía en términos de inversión y distintos componentes está bastante al margen de lo que pasa en Ucrania y en Rusia. Nosotros hemos visto… solo el 6% de los fondos de pensiones que tienen algún tipo de inversión vinculado con esa economía, por lo tanto tenemos algunos escudos de protección aún, pero en una economía global siempre los ojos están puestos en los mercados internacionales. 

«No es posible haber pensado en la recuperación de empleos, el aumento de la movilidad, ni en el crecimiento del producto si no hubiésemos tenido un proceso de vacunación como el que tuvimos»

Los desafíos para la era de Boric

–A un día de que las autoridades dispuestas por Gabriel Boric lleguen hasta La Moneda, ¿qué desafíos considera que debieran ser abordados en primera instancia?

–Hay distintos desafíos tanto económicos, institucionales y sociales. Si uno hace el repaso por estas dimensiones, en el ámbito económico lo primero es el crecimiento, creación de empleos e inflación. Nosotros hemos visto que la inflación estuvo por debajo de las expectativas de mercado en febrero, pero aún así sigue siendo una inflación relativamente alta que casi duplica la meta central, recordemos que la meta del Banco Central es de 3% y un rango que establece de 2% a 4%. Si nosotros nos mantenemos en ese rango vamos a tener una inflación razonable y ya estamos en una inflación más alta. Esta inflación más alta se explica por muchos factores; uno es el factor externo que tiene que ver con el corte en la cadena de suministros como consecuencia de la pandemia, después tenemos un componente del tipo de cambio que explica un 30% de esta diferencia y la otra mitad es explicada en términos de la mayor demanda externa o el incremento del consumo. Eso se debe principalmente a la inyección de liquidez en los mercados, por una parte el retiro de los fondos de pensiones y por otra, la expansión fiscal. La primera de casi $25 mil millones de dólares, en el caso de los retiros fue el doble. Acá se tienen que hacer responsables aquellos políticos que impulsaron iniciativas tan nefastas como el retiro de los fondos de pensiones porque esa cuenta no la pagan los políticos, la paga la clase media y los sectores más vulnerables que ven un incremento en sus costos de vida. 

–¿Qué se debiese hacer para evitar eso en un futuro?

–La oposición a cualquier retiro de los fondos de pensiones. No podemos seguir retirando fondos porque descapitalizamos a las personas, se genera una inyección de liquidez a los mercados que sobrecalienta la economía y finalmente termina siendo pan para el día y hambre para mañana. Lo otro es ajustarnos al presupuesto de la nación autorizado. Después de haber una expansión fiscal muy importante el año 2021 por la red de protección social que llegó a 17 millones de personas, tomamos la decisión de normalizar la política fiscal, esto es acotar el presupuesto de la nación que el ejecutado fue en torno a $100 mil millones de dólares y nosotros aprobamos un presupuesto de la nación de $82 mil millones de dólares. Fue una contracción importante, pero que era necesaria para estabilizar las finanzas públicas para normalizar el presupuesto. Esas dos herramientas, son dos desafíos muy importantes que va a tener la futura administración pensando en el control de la inflación y el apoyo que se puede hacer a la tarea esencial del Banco Central.

«Lo que es más importante para nosotros es que todas nuestras proyecciones tanto de crecimiento como los ahorros o activos que hemos dejado en el chanchito, nos permiten garantizar que van a estar los recursos para que el próximo gobierno pueda implementar sus políticas públicas»

–¿Qué aspectos son más destacados de la gestión? ¿Hacen algún mea culpa respecto a las ayudas y al gasto?

Hay tres dificultades que nos tocó enfrentar, una definitivamente fue el estallido social, el segundo la pandemia y el tercero son los retiros de los fondos de pensiones. Esos tres elementos marcaron a fuego las adversidades que tuvimos que enfrentar en este gobierno. Yo creo que hay pocos gobiernos en la historia de Chile que pueden decir que enfrentaron dificultades tan complejas como las que nosotros enfrentamos. Por una parte, el estallido social que generó por un lado una legítima reivindicación de derechos y cuestionamiento al pato social que como país hemos construido, pero por otro lado, una escalada de violencia ilegítima que erosionó nuestras instituciones.

Después tuvimos que enfrentar la pandemia, la más brutal en 100 años y ningún Estado en el mundo estaba preparado para poder enfrentarla. Lo que tuvimos que hacer fue innovar de manera acelerada para desarrollar herramientas que no teníamos desde el Estado ni de la sociedad civil, tampoco en el sector privado. 

Finalmente los retiros de los fondos de pensiones que fue una casi «triquiñuela» legislativa que algunos parlamentarios utilizando más bien el populismo publicitaron con distintos motivos, uno de ellos, terminar con el sistema previsional tal como lo conocemos hoy día con las AFP, aún cuando hayan tenido la valentía para señalar que este era el objetivo de fondo. Esas fueron las tres grandes contingencias que tuvimos que enfrentar y la pregunta es bueno cómo las enfrentamos.

Para el estallido social, se encontró una salida institucional a la crisis y esa salida nos permitió avanzar hacia un proceso constituyente con todos sus temores, pero finalmente fue una salida democrática en el marco del Estado de Derecho que también pocas repúblicas en Latinoamérica pueden hablar de esos resultados. En el caso de la pandemia de lo que hemos visto después de las dolorosas pérdidas de vidas humanas, lo que terminamos generando fue un acuerdo transversal de cómo enfrentarla después de duras discusiones con, por ejemplo el Colmed, pero que nos permitió tener un proceso de vacunación de clase mundial y que ha sido uno de los grandes motores de la reactivación económica. No es posible haber pensado en la recuperación de empleos, el aumento de la movilidad, ni en el crecimiento del producto si no hubiésemos tenido un proceso de vacunación como el que tuvimos. 

Sobre el retiro, intentamos por todos los medios oponernos y frenar los avances porque principalmente descapitalizaban a las personas y logramos retener el cuarto retiro lo que entrega cierta seguridad al mercado y nos permitió avanzar a una PGU. 

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