La carrera presidencial ha estado marcada esta semana por la polémica ante la negativa de algunos miembros de Chile Vamos a integrar un eventual gobierno de José Antonio Kast, como es el caso del presidente de RN, Rodrigo Galilea, quien evitó comprometer la presencia de su partido.
A esto se sumó el anuncio de Kast de sumar al economista y ex convencional Bernardo Fontaine a su equipo de campaña, una decisión que, según el senador de Evópoli y miembro del comando de Evelyn Matthei, Luciano Cruz-Coke, «no tiene ninguna importancia».
-Usted criticó a Bernardo Fontaine por plantear terminar con el préstamo de las personas al Estado en la reforma previsional. Usted dijo que él había sido el impulsor de esa idea y que ahora se estaba “desentendiendo”. ¿A qué se refiere exactamente?
-Cuando nosotros estábamos discutiendo la reforma previsional teníamos una serie de asesores, entre ellos Bernardo. Y Bernardo propuso la fórmula de generar un préstamo, precisamente para que se pudiesen pagar beneficios a aquellas personas que, habiendo cotizado durante largo tiempo, no tenían buenas pensiones, y que principalmente va en beneficio de la clase media y de las mujeres en particular. Fue una idea que se le ocurrió a él, entonces me sorprende que se integre a una campaña que dice «chao préstamo«. Él fue el creador y el impulsor de esta idea… naturalmente aquí hay una contradicción (…), cualquier economista serio te va a decir que no había otra fórmula sino la del préstamo.
-El mismo Fontaine le respondió a usted que él criticó en su minuto la reforma, porque su idea de préstamo era distinta…
-La reforma de Bernardo planteaba que ese préstamo tuviera una tasa de interés del 1%, y hoy día a tasa mercado es 2,5%, entonces llama la atención este cambio de visión. Y él sabe, porque además él llamó a todos y cada uno de los senadores que estábamos negociando esta reforma.
-Pero esta idea de Fontaine de sustituir el préstamo que se aprobó en la reforma de pensiones por bonos del Estado y que vaya todo a la cuenta individual, es una idea que él mismo ya planteaba en enero, en entrevista con El Líbero. ¿Hubo realmente un cambio de visión?
-Sí, pero mira, yo te voy a citar lo que él decía el 30 de mayo de 2024. La idea de Fontaine es que la cotización adicional sea un 4% en lugar de un 6%, y que de ese porcentaje, un punto porcentual se le presta al Estado para aumentar las pensiones de los actuales jubilados. Ese porcentaje prestado sería devuelto al momento de la jubilación. Es precisamente lo que se tomó para llevar adelante la reforma. Entonces, llama la atención, porque él sabe que de otra manera, la alternativa era endeudarse por la vía de deuda pública, y hoy día no hay un peso. Todo el mundo sabe que es así. Y de hecho, si tú quieres aumentar la PGU, aumentar los beneficios a mujeres, no puedes hacerlo de otra manera. Y por eso se crea una institucionalidad robusta (…). Acá ha sido un triunfo de la capitalización individual. Si tú sacas de esa ecuación el préstamo famoso, no solamente no se hubiera podido llevar adelante, sino que hoy día tú lo someterías prácticamente todos los años a ley de presupuestos y eso te crea una incertidumbre económica y financiera para el Estado muy grande.
-¿Le dolió el hecho de que Fontaine se fuera con Kast, siendo una persona que era cercana a Chile Vamos? ¿Cómo toma ese anuncio?
-No, no tiene ninguna importancia. Esto va a ser muy móvil. Aquí hay personas que pueden estar en un lado y en otro. Él tendrá sus razones, sin duda que José Antonio Kast está punteando en las encuesta, eso puede ser atractivo para algunos. Pero creo que esta situación va a ir cambiando. Carmen Gloria Aravena vino de allá para acá, esto va a ser movido, está todavía demasiado abierto el escenario. Se van a dar las diferencias, y que son naturales, y él tiene todo el derecho de estar con quien estime conveniente, así que no lo veo como un problema, por el contrario, me parece bien.
«Kaiser podría ser un muy buen ministro del Interior de Kast»
-¿Como ve el hecho de que José Antonio Kast esté liderando las encuestas sostenidamente?
-Hace tres meses, que es más o menos lo que queda de elección, le decían a José Antonio Kast que se bajara, porque Kaiser es joven, tiene las mismas ideas, es la renovación, y se mantuvo firme. Este es un ejercicio de consistencia hacia adelante. Y creo que esto va a ser tremendamente móvil. Las elecciones se calientan hacia el final, hay voto obligatorio por primera vez, con un padrón de 15 millones y medio, una participación del 85%, es decir, seis millones de personas que entran al padrón. Esto va a ser totalmente distinto, y usted ve lo que acaba de pasar en Bolivia. Las encuestas no siempre reflejan a aquellas personas que tienen que ir a votar y que no han votado antes. Hay que tenerlas de referencia, no las desestimo, marcan tendencias, sin duda, y creo que se va a ir ordenando un poco el electorado en función de lo que se vaya proponiendo. Todavía no entramos a las propuestas, no entramos a los debates.
-El presidente de RN, Rodrigo Galilea, evitó comprometer la presencia de su partido en un eventual gobierno de Kast, y dijo que el rol sería colaborar desde el Congreso. En la misma línea, el senador Felipe Kast dijo que esperaba que Evópoli no sea parte de un eventual gobierno de Republicanos. ¿Usted está en esa misma línea?
-Nosotros le propusimos una primaria a José Antonio Kast y al Partido Republicano, y no quisieron. Nosotros les propusimos que fuéramos juntos en las elecciones de alcaldes y gobernadores. Tampoco quisieron. Hemos buscado generar todos los elementos de unidad y, me da la impresión por las declaraciones de Arturo Squella, que le contesta a Galilea y dice que no quieren a sus operadores políticos, de que no hay mucha voluntad de gobernar, sino con los propios. Ellos tienen a Kaiser, y yo creo que Kaiser podría ser un muy buen ministro del Interior eventualmente para José Antonio Kast.
-¿Hay una decisión tomada en Evópoli?
-No hemos sido muy bienvenidos cuando hemos hecho nosotros propuestas. Pero yo no me voy a equivocar, yo no voy a votar por una candidata comunista. Y desde el Congreso trataré de apoyar todo lo que pueda, eventualmente, si es que se da ese escenario, que creo que es improbable. Yo creo que va a ganar Evelyn Matthei, que va a pasar la segunda vuelta y que va a ser la próxima Presidenta de Chile. Pero lamentablemente acá yo sé que ellos tienen un proyecto propio, que lo quieren construir, que lo quieren diferenciar, han sido explícitos en eso, las declaraciones de Squella lo señalan así directamente. Entonces, me parece que está bien. Los convidamos a hacer una lista única, ellos prefirieron al señor Kaiser, el jefe económico del señor Kaiser dice que si a él le dicen que cierre el Banco Central lo cierra. Entonces, mientras esos asuntos no se clarifiquen y con todas las invitaciones nos han cerrado la puerta, hacen más complejo un gobierno conjunto. Pero naturalmente yo estoy por Chile, y desde el Congreso vamos a cooperar en todo, si es que eso llega a ocurrir.
-¿Pero descarta que Evópoli pueda integrar un eventual gobierno de Kast?
-Es que lo que yo creo que ellos quieren, y tienen también el derecho, es llevar adelante un proyecto con sus socios. Cada vez que nosotros hemos buscado algún tipo de unidad, no ha habido respuesta. Yo jamás voy a votar por Jeannette Jara, jamás voy a votar por la izquierda, yo soy una persona de centro-derecha (…) y me parece que en eso Galilea también tiene un punto, hay que mirar hacia adelante y no quedarnos pegados en las reyertas y las disputas.
«A diferencia de José Antonio Kast, yo sí creo que el Congreso es tremendamente relevante en los proyectos«
-¿Y el apuntar los dardos contra el Partido Republicano, no es una estrategia de campaña?
-No, nosotros no estamos apuntando ningún dardo. Nosotros quisimos una primaria conjunta, quisimos una lista en gobernadores y en alcaldes, y se nos dijo que no. Quisimos una lista parlamentaria conjunta precisamente para proteger el Congreso, que me parece que es lo más importante, y que solo gracias a la división en parte de la izquierda,
hoy día eventualmente podríamos tener el Congreso a favor. Acá el Congreso es muy relevante, lo hemos visto en todos los gobiernos. Los gobiernos que no gobiernan con el Congreso a favor quedan muy sujetos a la voluntad del Congreso, y yo tengo la idea de que ese va a seguir siendo el caso. Y al final se va a necesitar pasar por el Congreso. Yo, a diferencia de José Antonio Kast, sí creo que el Congreso es tremendamente relevante en los proyectos, y que hay que tener capacidad precisamente para buscar generar grandes acuerdos. Y eso creo yo que es una tarea pendiente para todos los que quieran gobernar.
-Matthei presentó a 25 voceros temáticos hace unos días. ¿Por qué cree que esta estrategia va a funcionar ahora, cuando los 11 voceros que presentó la vez anterior no funcionaron y tuvo que removerlos?
-Ahora entramos en un tiempo de campaña. El programa está listo, está publicado, hay equipos temáticos que están trabajando cada tema en particular con una cantidad enorme de expertos y de parlamentarios que integran las comisiones de los distintos temas, en materia de cultura, en materia de mujeres, en materia social, en materia económica, con 40 economistas expertos. Y otras campañas, Jeannette Jara, por ejemplo, ha tenido una cantidad de personas que le han dicho que no quieren formar parte de su gobierno, quién querría formar parte no sólo de la continuidad de este gobierno, sino con la falta de capacidad de convocar equipos. En eso, también marca una diferencia Matthei.
-En estos voceros hay rostros de Chile Vamos, de Amarillos y Demócratas. ¿Hay una estrategia de capturar al centro?
-No, no es una estrategia. Acá la gracia es pensar en un gobierno nacional, un gobierno que pueda aglutinar o ser el émbolo, el nexo entre las derechas y el mundo de centro, y el mundo de una izquierda que gobernó responsablemente este país, y que se siente decepcionado del rumbo extremo que ha tomado la izquierda en Chile. Imagínense que hoy día el candidato de la coalición de izquierda en Chile es una candidata del Partido Comunista, un partido marxista-leninista, fuera de toda contemporaneidad. Entonces, creo que es importante acá la capacidad de reunir un gobierno de características nacionales, y creo que eso lo representa Evelyn Matthei sin lugar a dudas.
-¿Se van a seguir profundizando los descuelgues?
-Hay descuelgues para todos lados, como la senadora Carmen Gloria Aravena, que era parte de la bancada Republicana, y sintió que no formaba parte y decidió apoyar a Evelyn Matthei. Esto va a ser móvil, se van a producir los descuelgues.
«Me quedo con un sabor amargo de que Felipe Kast no haya repostulado»
-Sobre la negociación parlamentaria, ustedes presentaron 34 candidatos a la Cámara de Diputados y uno al Senado. ¿Quedó conforme con el resultado de la negociación de los cupos?
-Para serle bien franco yo traté de convencer a mi amigo Felipe Kast que se postulara por La Araucanía, creo que ha sido un extraordinario senador, y no me fue bien, así que mi balance es un poco amargo, me quedo con un sabor amargo de que no haya repostulado. A mí políticamente me cuesta comprenderlo, pero humanamente lo entiendo. En el resto sí.
-¿Cuál es la expectativa?, ¿cuántos parlamentarios esperan conseguir?
-Espero que consigamos ocho, vamos a ver cómo nos va, pero yo espero que consigamos al menos ocho parlamentarios.
«El FES no tiene ninguna posibilidad de pasar el Senado«
-El gobierno celebró la aprobación del FES en la Cámara y ahora avanzó al Senado. Usted ha sido crítico, ¿cómo ve el avance de esta iniciativa?
-Acá ha habido intentos, y los hubo también con la Presidenta Bachelet y con el Presidente Piñera, de modificar el CAE. Sobre todo aquellas personas que se endeudaron, que no terminaron las carreras y que finalmente terminaron con una mochila grande financiera. Pero acá el problema es que se está combinando la idea de darle un alivio financiero a las familias, con sustituir todo el sistema de financiamiento o copagos de las universidades, restándoles total autonomía. Esto es un déjà vu, nosotros ya lo vimos. Vimos lo que pasó con la educación de los emblemáticos, vimos qué pasó cuando se eliminó el copago y los colegios subvencionados, vimos lo que ha pasado también en materia de educación con los servicios locales de educación, los SLEP. Estas fórmulas mágicas crean, lamentablemente, un impuesto a aquellas personas que estudian. Me parece que es un sistema tremendamente injusto y tremendamente regresivo. Entonces, cuando el ministro Cataldo, muy audazmente, sale celebrando que esto ha sido un triunfo político, acá no hay ningún triunfo político. Y esto no tiene ninguna posibilidad de pasar el Senado. Yo quiero ser claro y taxativo acá. Nosotros no aprobamos proyectos en los que creemos que son malas soluciones para las personas, es una muy mala solución. Este proyecto hay que dividirlo, como primera solución, o dos, replantearlo completamente.
-¿Y cree que con este proyecto el gobierno está tratando de dejar un legado?
-Lo vivimos en la reforma previsional, lo que se buscaba era terminar con las AFP. Fin a las AFP, fin al CAE. Estos son ciertos slogans que el gobierno quiere dejar instalado en materia de legado. O sea, si efectivamente vamos a reemplazar el CAE, que lo hagamos por un instrumento que efectivamente sea bueno, y que permita que tengamos educación de primer nivel. El país quiere avanzar, quiere soluciones pragmáticas, quiere equipos con experiencia, y dejarnos de esta irresponsabilidad permanente que ha demostrado tener este gobierno en su forma de gobernar. Esto es una muestra más de aquello.
-¿Cuál es su interpretación de la salida de Mario Marcel y del nombramiento de Nicolás Grau como el nuevo ministro de Hacienda?
-Mire, el pato está cojo, cojo, cojo. No hay mucha alternativa, no hay un peso, entonces no hay cómo endeudarse tampoco. El Consejo Fiscal ha dicho que estamos por sobre el endeudamiento razonable que debemos tener, o muy en el límite. Entonces, acá hay un Congreso que tiene que discutir esta ley de presupuesto, y supongo yo que el ministro Grau tratará de seguir la senda del ministro Marcel en términos de disminuir a lo menos posible el endeudamiento alto que ya tiene este país.
-¿Qué espera de Nicolás Grau?
–No sé si espero tanto, pero al menos espero que exista la razonabilidad. Al final esto no puede ser un ejercicio meramente de voluntarismo, es lo que hemos vivido estos cuatro años. Puro voluntarismo y pocos resultados. Ha sido muy malo el gobierno en general, y es el gobierno del Frente Amplio, no nos perdamos. O sea, el hecho político de que hoy día tengan una candidata comunista, y de que hayan tenido el resultado desastroso en términos de gestión que han tenido, habla precisamente del fracaso del Frente Amplio. Entonces, creo yo que acá no hay que perderse, este gobierno está absolutamente superado, y hoy día los chilenos esperan profesionalidad, esperan capacidad, esperan aplomo, y sacarnos de la situación en la que estamos, que es una situación de crisis que no se puede seguir ahondando.

Picota Cruz Coke le dicen.