El borrador de la Constitución está en su proceso final, y a pesar de que hay una parte importante de chilenos que aún no decide su voto para el plebiscito, hay quienes ya se definieron y otros que comienzan a estudiar eventuales «terceras vías» para aplicar luego del 4 de septiembre.
En un nuevo Especial Mirada Líbero, la historiadora Lucía Santa Cruz expuso las principales preocupaciones que le genera el texto constitucional y se refirió a estos caminos intermedios. Sobre la vía «Aprobar para reformar» que han sugerido algunos, señaló que «se está levantando una falsa esperanza de que se puede aprobar para reformar«.
La Master of Philosophy de la Universidad de Oxford agregó que «los obstáculos que el propio texto le pone a cualquier reforma de esta nueva Constitución hace muy difícil los cambios. Si se aprueba, este va a ser el texto durante muchas décadas».
Sobre el camino «Rechazar para reformar», la historiadora destacó la iniciativa de los senadores Matías Walker y Ximena Rincón, para reducir el quórum de reformas a la actual Constitución de 2/3 a 4/7. «Es tremendamente positiva, porque nos da una salida y permite que busquemos un acuerdo que no sea un juego de suma cero», sostuvo. «(Con las reglas actuales) el que gana, gana todo y el que pierde, pierde todo. Si se bajan los quórum se podrían introducir las reformas que emanen de este acuerdo para construir esa casa común«, dijo.
Sobre sus preocupaciones ante el borrador, la historiadora afirmó que «independiente si gana el Apruebo o el Rechazo va a haber una porción muy importante de la población que se va a sentir excluida». Detalló que el concepto de «democracia representativa» está en riesgo, ya que «se termina la universalidad de los derechos humanos». «Mi preocupación principal de la Constitución es precisamente porque atenta contra la libertad de las personas«, enfatizó.
«En lo único que estoy de acuerdo con Atria es que este proceso nació de la violencia»
La historiadora explicó que habrá un riesgo con el triunfo de cualquiera de las dos opciones, debido a la forma en que comenzó la Convención Constitucional. «En lo único que estoy de acuerdo con Fernando Atria es que este proceso nació de la violencia», expuso. «Él considera que eso es justificado y positivo. Yo tengo la convicción de que las constituciones no pueden surgir de la violencia de grupos pequeños que ejercen un chantaje sobre la clase política y la ciudadanía», agregó.
«Tengo confianza en el sentido común chileno», dijo Santa Cruz, sin embargo, advirtió que «la gente que cree que en Chile no puede pasar lo de Venezuela o lo de Cuba está muy equivocada, porque nosotros estuvimos al borde de eso», haciendo referencia al periodo de la Unidad Popular.
Según Santa Cruz, y tal como lo expuso en una columna de opinión en El Mercurio, «el Partido Comunista nunca había estado más cerca de lograr el objetivo de dañar gravemente los fundamentos del capitalismo». La historiadora explicó que cuando el PC o el Presidente Boric hablan «del fin del neoliberalismo o de que Chile será la sepultura del neoliberalismo, se refieren al capitalismo».
El otro objetivo, dijo, es «terminar con lo que ellos han llamado la democracia formal, burguesa, que solo sirve para mantener las estructuras de poder abusivas y su reemplazo por la que ellos llaman democracia popular, totalitaria, como la venezolana y cubana».
Los próximos 10 años para Lucía Santa Cruz
«Me gustaría ver un país que pudiera seguir creciendo, porque solo a través del crecimiento las personas van a poder gozar de mayor bienestar y derechos sociales», explicó.
«Lo que más quisiera es acercarnos al ideal meritocrático para que cada persona en Chile pudiera desarrollar los talentos que Dios le dio», añadió.
En cuanto a la crítica que hace un grupo sobre que los «30 años fueron el origen de un país con conflictos y desigualdad», la historiadora dijo: «Creo que el Presidente Boric tiene un relato de nuestra historia que es muy dramático. Un país que yo no reconozco».
Y apuntó a los protagonistas de esos años. «Me parece incomprensible que los gobiernos de la Concertación no hayan tenido la lucidez y el coraje para defender lo que ellos hicieron y haberse hecho cómplices de este relato negativo que lleva a esta iniciativa tan refundacional», concluyó.
