«Lo que hay detrás de la propuesta de Ximena Rincón de reducir el quórum para reformar la actual Constitución es dar garantía a la gente de que se honra el resultado del primer plebiscito, pero de que no está obligada a aceptar la oferta de la Convención».

Así evalúa la constituyente Marcela Cubillos, durante su participación en el Podcast Constituyente de El Líbero, el proyecto que esta semana presentó Rincón, expresidenta del Senado, junto al también DC Matías Walker y Pedro Araya (Independiente-PPD). La propuesta prevé que la reforma de la Carta Magna actual no requiera «la aprobación de las dos terceras partes de los diputados y senadores en ejercicio», como establece el artículo 127 de la Constitución en vigencia, sino que este quórum se reduzca a cuatro séptimos.

«Este tipo de acuerdo político que se pudiera construir, lo que hace es darle curso a ese resultado del primer plebiscito, pero no de la manera en la el Presidente Gabriel Boric y sus amigos quieren, que es como si fuese exclusivamente obligatorio aceptar el texto de la Convención», señala Cubillos.

En criterio de la convencional, es mucho más conveniente materializar los cambios constitucionales que se consideren necesarios mediante una disminución en el quórum requerido para reformar la Carta Magna, que a través del borrador que aprobó la mayoría de izquierda en la Convención y cuyos partidarios ahora abogan por la idea de aprobar para reformar.

«El liderazgo que está asumiendo Ximena Rincón es abrir un camino para una salida constitucional más razonable que la Convención (…) Esta moción es una forma de decirle a la gente: perfecto, si no le gusta la propuesta de la Convención no pasa nada, se puede hacer otra que devuelva el poder constituyente al Congreso, de donde quizás nunca debió salir, y se hace un cambio sustancial en la Constitución vigente, a la que se le han hecho muchas reformas», sostuvo.

Germán Concha: El Legislativo recuperó su rol… ¿y el Ejecutivo cuándo lo hará?

El abogado constitucionalista Germán Concha, que también participa en el Podcast de El Líbero, coincide con Cubillos en aplaudir la opción que se abre desde el Poder Legislativo actualmente en ejercicio, para destrabar la situación: un Chile en el que 80% votó en octubre de 2020 a favor de que se redactara una nueva Constitución y en el que según la encuesta CEP más reciente hay un empate técnico entre quienes aprobarían y rechazarían el borrador de Constitución, mientras que un 37% no sabe cómo votará.

«Por fin el Congreso recupera el rol institucional que le corresponde, (…) que diga: ‘el proceso constituyente es demasiado importante y tienen que ser las instituciones del país las que se hagan cargo. Este es un tema nuestro, nosotros existimos para esto’. El Congreso existe para resolver los problemas políticos del país. Lo que espera el país, porque es el deber institucional, es que la Presidencia de la República asuma el mismo rol», dijo.

En criterio de Concha, el Ejecutivo también tiene un rol relevante que jugar en la tan reclamada necesidad de cambio constitucional en el país.

«Si el Congreso está diciendo ‘yo estoy dispuesto’, la Presidencia también tiene que estar dispuesta. Esto es un desafío institucional muy importante, que el proceso vuelva a estar donde tiene que estar institucionalmente, que es en el poder constituyente, constituido ordinariamente: el Congreso y la Presidencia de la República. Ahora, la gran pregunta es en cuánto tiempo más la Presidencia de la República va a reconocer que tiene que subirse a esta misma lógica, si es su deber institucional», sostiene.

Y es que incluso estando fuera del país, el Jefe de Estado se refirió a la propuesta de los senadores de la DC. «La verdad quienes en su mayoría han estado del lado contrario a las transformaciones por tanto tiempo, es difícil de creer que ahora se van a poner del lado de los cambios», dijo el Mandatario desde Los Ángeles, Estados Unidos.

Giorgio Jackson, ministro de la Segpres, también desechó la propuesta.

Para Concha, esta postura del Ejecutivo dice mucho: «Esta posición del Gobierno es la mejor demostración de que entre más leen el borrador de Constitución, más te convences de que hay que votar en contra de ella por lo mala que es. Ahora te dicen: aprueba para poder cambiarla».

«Si el objetivo era solucionar la gran discusión constituyente que nos dividía como chilenos, eso ya no se ha logrado con la Convención»

Desde la perspectiva de Marcela Cubillos, «al Rechazo le bastaría ganar con muy poco, pero el Apruebo tendría que ganar sólidamente para zanjar el tema constituyente».

El hecho de que las encuestas muestren un empate sería una demostración de fracaso del proceso. «Eso quiere decir que hay mucha gente que no se siente parte de este texto, que queda afuera. Cuando quieres hacer una Constitución que es de verdad un programa de gobierno, obvio que quedan fuera todos los que no piensan como el Frente Amplio y el Partido Comunista o los pueblos originarios», manifiesta.

«Si el objetivo era solucionar esta gran discusión constituyente que nos dividía como chilenos, eso ya no se ha logrado con esta Convención», agrega.

Para la convencional, al momento de votar la ciudadanía debe considerar dos asuntos: si le gusta o no el texto y si lo que quería que estuviera en la nueva Constitución efectivamente se encuentra en el borrador.

Al ser consultado sobre este asunto, Concha enfatiza en que es claro que al parecer no todos los que votaron por el Apruebo en octubre de 2020 mantendrían su postura en el plebiscito de salida.

«El propio cambio de tono de los que defienden el texto propuesto por la Convención, el que el argumento de hoy de académicos y políticos sea decir ‘aprobar para reformar’, me parece que es la mejor demostración de que el texto de la Convención no resiste mucho análisis y de que los votos se están moviendo», indica el jurista.

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