En su 1er Encuentro Nacional realizado el 11 de abril en la Universidad Alberto Hurtado, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) dejó claro cuál será su norte para este 2026: enfrentar al gobierno de José Antonio Kast.
Tras años de promover intensas movilizaciones que tuvieron su clímax en 2011 y en el estallido de 2019, la Confech entró en una etapa de repliegue con el cambio de gobierno en 2022. Durante la administración del ex Presidente Gabriel Boric -que fue uno de los líderes de las movilizaciones de 2011- cesaron las marchas, los ultimátums a las autoridades y la agrupación pasó a la irrelevancia en el debate público. Ahora, el organismo que reúne a 53 federaciones de estudiantes de universidades del país se propuso, entre otras cosas, “frenar los retrocesos del gobierno y habilitar el avance hacia futuras conquistas sociales”.
La fórmula para conseguir esto es retomar la calle con las movilizaciones. Así quedó plasmado en el documento de ese primer encuentro: “Debemos desplegar una constante agitación y concientización mediante diversos mecanismos de propaganda que visibilicen nuestras demandas y objetivos (…). Todo este trabajo de concientización debe canalizarse ineludiblemente en la organización robusta del movimiento estudiantil y la posterior rearticulación de las movilizaciones; sólo retomando la calle, con un movimiento estudiantil fortalecido y consciente de donde se alojan sus intereses demostraremos la verdadera fuerza del movimiento y recuperaremos la capacidad de avanzar luchando por nuestras demandas”.
Tal vez la primera muestra de este nuevo estilo de la Confech se vio en el episodio que vivió la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en su visita a la Universidad Austral, donde fue atacada violentamente por una turba de estudiantes. De hecho, tres fueron detenidos esta semana y se determinó que una de ellas era militante de la Juventudes Comunistas y había sido presidenta de la federación hace un par de años.
¿Quiénes están detrás de la actual Confech que busca poner en jaque al actual gobierno? El Líbero revisó las federaciones que la integran y hay un dominio casi absoluto de la izquierda en la mayoría de las agrupaciones.
33 federaciones están lideradas por listas que se declaran abiertamente de izquierda
Para identificar las voces que operan detrás de la Confech, El Líbero realizó un mapeo de todas aquellas federaciones de estudiantes que integran esta organización y la militancia (en el caso de que fuera explícita) de sus dirigentes.
De las 53 federaciones que la conforman, sólo 43 participan activamente de los encuentros. De ese universo, 33 de ellas están ligadas a sectores de izquierda. En sus redes sociales, por ejemplo, promueven causas afines a dicho sector o han manifestado explícitamente su rechazo a la administración de José Antonio Kast. Esta cifra representa el 77% del total de las federaciones que están en actividad.
En contraste, solo una federación se declara de derecha y otra se define como de pensamiento independiente. Asimismo, existen ocho agrupaciones sin una tendencia política evidente; sin embargo, conocedores del ambiente universitario actual señalan a este medio que siete de ellas presentan una vinculación más cercana a la izquierda, por lo que el porcentaje de federaciones de ese sector subiría.
Juventudes Socialistas, Comunistas y el Frente Amplio en las dirigencias
Las 33 universidades cuyas federaciones han manifestado, ya sea en sus declaraciones de principios o a través de redes sociales, una orientación de izquierda son: Pontificia Universidad Católica, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Alberto Hurtado, Universidad Andrés Bello (sede Viña del Mar), Universidad Arturo Prat, Universidad Austral (sede Valdivia), Universidad Austral (sede Puerto Montt), Universidad Católica de la Santísima Concepción, Universidad Católica de Temuco, Universidad Católica del Maule (sedes Curicó y Talca), Universidad Católica del Norte (sedes Antofagasta y Coquimbo), Universidad Central, Universidad de Antofagasta, Universidad de Chile, Universidad de Concepción (sedes Concepción, Chillán y Los Ángeles), Universidad de La Serena, Universidad de Magallanes, Universidad de O’Higgins, Universidad de Santiago, Universidad de Talca (sedes Curicó, Talca y Santiago), Universidad de Valparaíso (sedes Casa Central y Santiago), Universidad del Bío-Bío (sedes Chillán y Concepción), Universidad Mayor, Universidad Diego Portales y Universidad Técnica Federico Santa María (sede Casa Central).
En varios casos, el vínculo con la izquierda trasciende la afinidad ideológica y se traduce en militancia activa. Al menos 12 líderes de federaciones declaran en sus redes sociales que pertenecen a las Juventudes Socialistas (JJ.SS.), las Juventudes Comunistas (JJ.CC.) o al Frente Amplio.
De las Juventudes Socialistas se identificaron siete presidentes de federaciones: Santiago Pimentel (U. Alberto Hurtado), Valentina Jara (U. Austral), Alison Mondaca (U. de La Serena), Ian Águila (U. de Magallanes), Katalina Alvarado (U. Central), Bruno Díaz (U. de Talca) y Nicolás Rojas (U. Andrés Bello, sede Viña del Mar).
Por su parte, en las Juventudes Comunistas se registran cuatro militantes. Destacan Sebastián Rojas (U. Católica de la Santísima Concepción), Ivania Garrido (U. de Concepción) y Diego Torres (U. Mayor). Finalmente, está el caso de Gisela Ordoñez (U. de Valparaíso), quien, aunque no declara su militancia en redes sociales -a diferencia de sus pares-, registra apariciones en las plataformas oficiales de las juventudes del partido.
Por último, el Frente Amplio cuenta con la militancia de Andrea Abarca, presidenta de la federación de la Universidad de Santiago, una de las casas estudiantiles con más voz dentro de la Confech, según dicen quienes frecuentan los encuentros de la organización.
Federaciones sin tendencia política clara
Dentro de este contexto, hay ocho federaciones que no han mostrado de manera evidente su tendencia política en sus redes. Este es el caso de las universidades Adolfo Ibáñez, Finis Terrae, Andrés Bello (sede de Santiago), de Los Andes, de Viña del Mar, Santo Tomás, Federico Santa María sede de Santiago y Federico Santa María sede de Concepción. Aunque cabe mencionar que, en el caso de las últimas cuatro, quienes asisten a los encuentros de la Confech aseguran que estarían más cercanos a la izquierda al momento de la toma de decisiones.
Uno de la derecha y uno independiente
El panorama para los sectores de centroderecha en el mundo universitario es complejo. Dailer Batista, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Bernardo O’Higgins (Feubo), es actualmente el único dirigente ligado a este sector dentro de la Confech. Recientemente, Batista denunció a través de una carta que la organización se ha consolidado más como una herramienta de conducción política que estudiantil.
“La Confech no puede transformarse en un brazo ideológico ni en una plataforma instrumentalizada por un sector. Cuando las decisiones y vocerías se alinean de manera reiterada con una sola mirada, se pierde lo más importante: la representación de la diversidad del mundo estudiantil”, sostuvo el dirigente.
Por último, la única federación que destaca como independiente, es la de la Universidad del Desarrollo. No obstante, su presidente, Gonzalo Espejo, ha manifestado una postura crítica frente a la Confech a través de sus redes sociales. En la publicación que Espejo compartió, se cuestiona que la organización ha priorizado agendas políticas por sobre las necesidades reales del estudiantado, alejándose así de su propósito original como organización vocera de la educación superior en el país.

Otra muestra de la necesidad de fomentar la formación intelectual. La llamada batalla cultural. El politólogo y escritor Agustín Laje ha escrito varios libros sobre el tema. «Generación Idiota» nos ofrece una inmersión profunda en la desaparición de la sociedad intergeneracional y el auge de la mentalidad adolescente, que ha causado un gran daño a la política y a la sociedad.