Ha pasado un mes desde los incendios forestales que afectaron a las regiones de Ñuble y del Biobío, golpeando con especial fuerza a Concepción, Penco y Tomé, y que dejó un saldo de más de 21 personas fallecidas, 6.700 damnificados, más de 750 viviendas destruidas y 64 mil hectáreas quemadas.
En el programa «Mirada Líbero», el presidente de Desafío Levantemos Chile, Nicolás Birrel, realizó un balance de la situación, destacó el trabajo que han realizado hasta ahora, subrayando la importancia de la colaboración público-privada, y la urgente necesidad de avanzar rápidamente en la reconstrucción de viviendas y la recuperación de la normalidad en la zona.
«Esta es sin duda la catástrofe más importante que ha tenido Chile después del terremoto y el tsunami de 2010”
El impacto de los incendios, según Birrell, fue abrumador y sin precedentes. “Nosotros llegamos aproximadamente 10 o 12 horas después de que se iniciaron los incendios y fue algo muy particular, que nunca nos había pasado en las 30 emergencias en las que hemos estado, tanto en Chile como en el extranjero”, relató.
El panorama que encontraron fue desolador. “Cuando llegamos no había absolutamente nadie, no había ni un alma, todo el mundo se había ido, los autos se seguían quemando, eran cientos de autos quemándose, las casas, la iglesia, el Cesfam, los negocios, los talleres mecánicos”, comentó Birrell, destacando la magnitud de la catástrofe.
Añadió que esta “es sin duda la catástrofe más importante que ha tenido Chile, después del terremoto y el tsunami del año 2010 (…), arrasó con poblados completos».
Para Birrell, el impacto no solo fue en términos materiales, sino en el tejido social. “Las familias perdieron también el auto, el jardín infantil, el colegio, las sedes sociales, sus fuentes de trabajo… Se quedaron en la más total indefensión”, señaló, subrayando la necesidad de una ayuda decidida y rápida para la población afectada.
«La primera meta es que los niños vuelvan a clases en marzo»
Para el presidente de Desafío Levantemos Chile, la reconstrucción no sólo debe centrarse en las viviendas, sino también en restituir los elementos esenciales de la vida diaria para los damnificados. “La primera meta es que los niños vuelvan a clases en marzo, esa es la prioridad más grande hoy. Ya estamos trabajando y construyendo las escuelas modulares, los jardines infantiles, que lo vamos a lograr en marzo”, destacó.
E indicó que también se han entregado tarjetas de reconstrucción para aquellos que perdieron parcialmente sus casas. “Hay mucha gente que tuvo daños no totales, se le quemó el 80%, el 70% de la casa, y a ellos les hemos entregado tarjetas para reconstruir”, detalló.
Por otro lado, habló de «una intervención integral«, resaltando que se está trabajando de manera paralela en la recuperación de fuentes de trabajo. “Estamos ayudando a todos los emprendedores y las personas que perdieron su trabajo a volver a pararse, a reconstruir sus locales”, indicó, destacando el enfoque integral del trabajo que realiza su organización en conjunto con las autoridades locales.
«Estamos hablando todos los días, varias veces, con las próximas autoridades»
Sobre las críticas de los alcaldes de la zona, especialmente el de Penco, Rodrigo Vera, quien acusó lentitud en la reconstrucción, Birrell fue claro. “El Estado no se la puede solo. El Estado por sí mismo es incapaz de articular en tiempo y forma las respuestas requeridas para las problemáticas sociales”, expresó, recordando que la colaboración público-privada es esencial para avanzar rápidamente en estas situaciones.
Y dijo que “en todas las catástrofes tiene que haber una autoridad de dedicación exclusiva”.
Sin embargo, también destacó la labor de los gobiernos locales y regionales, con quienes han trabajado desde el primer minuto. “Hemos visto una coordinación extraordinaria entre los municipios y la gobernación, que son los primeros que hacen la pega”, afirmó Birrell, y agregó que “el gobernador Sergio Giacaman lo está haciendo muy bien”.
«Hemos visto una muy buena disposición tanto de la autoridad local como de la regional y estamos trabajando con los dos gobiernos, con el que sale y el que entra», relató.
Y explicó que, aunque ha habido aproximaciones con el gobierno saliente, la mayor parte del trabajo en términos de reconstrucción está siendo coordinado con el equipo que asumirá el poder en marzo.
«Acá hay una transición de gobierno… Hemos tenido evidentemente aproximaciones con el gobierno, pero para ser muy honestos, ahora estamos más en comunicación con el gobierno que entra, con ellos estamos coordinando todos los días con las distintas carteras de Vivienda, Educación, Salud, Obras Públicas, Desarrollo Social”, explicó.
«Estamos hablando todos los días, varias veces con las próximas autoridades, y sabemos exactamente quién va a hacer cada cosa«, dijo.
«Nos hemos topado con Iván Poduje cinco veces en terreno, y ni siquiera ha asumido”
Y agregó que “ahora tenemos mucha fe de que esta nueva reconstrucción va a ser muchísimo más coordinada y articulada, y con un mayor sentido de urgencia”.
«Veo con mucho optimismo la coordinación, nos hemos topado con Iván Poduje cinco veces en terreno, y ni siquiera ha asumido, hemos visto a las distintas ministras en terreno, hemos visto a los subsecretarios, estamos en coordinación con la OPE, y se ve que hay un sentido de urgencia«, relató.
Así, sostuvo que «sí se siente una diferencia de cómo apuntan, de cómo se está resolviendo. Sí se ve un mayor sentido de urgencia, sí se ve una mayor coordinación«.
“No es un tema de recursos, que los recursos están, se pueden obtener, están en distintos lados. Lo que importa es la gestión, y aquí estamos viendo que sí hay voluntad política y también hay gestión”, señaló, destacando la necesidad de actuar con urgencia para evitar más sufrimiento en las familias damnificadas.
“Si nos pasan los terrenos y con los papeles listos, podemos armar un barrio en seis meses sin problemas”
En relación a los plazos, dijo que «esto recién está empezando. Aquí esto va a ser muchos meses, yo creo que va a estar un par de años, para que se termine totalmente la reconstrucción, no solo de las casas, sino de volver a echar a la comunidad a andar para que retomen la actividad y estamos convencidos de que lo vamos a poder hacer».
Y dijo que “si nos pasan los terrenos y con los papeles listos, podemos armar un barrio en seis meses sin problemas”.
“Si nos dan los papeles y todo el apoyo necesario, vamos a poder tener casas listas rápidamente”, afirmó con optimismo.
“Nosotros abogamos por el no asistencialismo”, señaló, refiriéndose a la necesidad de que las comunidades se involucren activamente en el proceso de reconstrucción. “Es imposible ayudar a quien no quiere recibir ayuda. Por eso, ver a la gente trabajando para reconstruir sus casas, con su comunidad, es una experiencia increíble”, destacó.
Y dijo que «de las 30 catástrofes que hemos enfrentado, la del Biobío creo que es la comunidad más resiliente que hemos visto, con la mejor actitud y con la mayor voluntad de salir adelante«.

Excelente, fuerza, ánimo, que reciban mucho apoyo, trabajo en equipo y encomendarse a Dios.
Con el espíritu y el empuje del gran Felipe Cubillos…
👌👌