En un caluroso miércoles 10 de noviembre de 1971 el líder de la revolución cubana, Fidel Castro, aterrizó en Chile pasadas las 17:00 horas. En el Aeropuerto de Pudahuel lo recibió el presidente Salvador Allende. Era su primer viaje a Latinoamérica, y la que sería una estadía de 10 días se extendió por 24.

La visita del líder cubano ocurrió como una muestra de apoyo al gobierno de Allende, que entonces empezaba a sentir la tensión nacional. El gobierno aún atravesaba un buen momento político pues recién había obtenido mayoría en las municipales de abril. Sin embargo, el Mandatario enfrentaba las polémicas ocasionadas por el rechazo de la oposición a la nacionalización de la Compañía Papelera y los enfrentamientos violentos que por esos días ocurrieron entre los estudiantes de las facultades de Derecho e Ingeniería de la Universidad de Chile.

Más de 50 años después -con Castro ya fallecido- quienes llegan al país son los miembros de Unidas Podemos. Se trata de una coalición española conformada por Podemos, Izquierda Unida y Equo. Y es el presidente Gabriel Boric, quien a poco más de un mes de asumir, atraviesa por una crisis de popularidad, sumada al fracaso parlamentario causado por el rechazo de los dos proyectos de retiro de fondos de pensiones.

Así como la visita de Fidel Castro terminó siendo más un problema que una solución, por su extensión, algo sin precedentes en el mundo diplomático, la visita de Pablo Iglesias y de Irene Montero también ha supuesto más de un dolor de cabeza.

La bienvenida a Fidel fue multitudinaria y su despedida, en cambio, ocurrió en un Estadio Nacional sin llenar tras la llamada “marcha de las cacerolas vacías”, que convocó a alrededor de 200 mil mujeres ante el creciente desabastecimiento.

La visita de los dirigentes de Podemos para el cambio de mando ocurrió con la llamada “Boricmanía” en pleno apogeo ante las expectativas que generaba el nuevo gobierno y la popularidad que le concedían sus 4,6 millones de votos; 44 días después -y tras una segunda visita esta vez de Pablo Iglesias- los sondeos muestran que la aprobación del Mandatario va en picada.

«Se veía que el estadio no estaba lleno. Se advertía que la visita había sido demasiado larga y provocaba demasiada controversia”, expresó a La Tercera José Antonio Viera-Gallo recordando aquella tarde del 2 de diciembre de 1971 y la tibia despedida a Castro en el Nacional.

Ahora es el académico Fernando Wilson quien plantea que el gobierno de Boric «necesita el apoyo ideológico de todo el que esté dispuesto a dárselo. En ese sentido Unidas Podemos en España es claramente una de sus principales plataformas»; pero explica que «hay una relación directa y simbiótica que prácticamente a estas alturas es indesmentible. El problema que ellos tienen es que hay problemas allá y problemas acá».

La extensión del viaje de Montero

La visita de la ministra de Igualdad, Irene Montero, le supuso a ella una polémica en su país ya que extendió su estadía. Para ello, la cartera que dirige desembolsó 8.180 euros de dineros públicos: 3.922 euros en alojamiento y otros 4.258 en transportes.

En el caso de Fidel Castro en 1971, originalmente su periplo sería de 10 días, luego se confirmó que serían 15, hasta que finalmente concretó 24; período en el que sostuvo varios encuentros con diversidad de organizaciones y recorrió distintas ciudades de Chile: Santiago, Antofagasta, Iquique, Concepción, Puerto Montt, Punta Arenas, Rancagua y Valparaíso.

De vuelta a 2022, Montero viajó a Chile con tres acompañantes: Isabel Serra, asesora de relaciones internacionales, Teresa Arévalo, cuidadora de sus niños, y Lidia Rubio, jefa de prensa. Por la comitiva y su estadía extendida en el país, el Ministerio de Igualdad español desembolsó 8.180 euros, por los que tuvo que salir a dar explicaciones.

Según pudo constatar El Líbero, el itinerario de la ministra española tenía una agenda oficial entre el jueves 10 y viernes 11 de marzo. Esos días participó de una recepción en el Estadio Español de Las Condes, la ceremonia de cambio de mando en Valparaíso y estuvo durante el discurso de Boric esa noche en La Moneda. Fuera de la planificación, Montero asistió a un encuentro feminista el sábado 12 del mismo mes.

La ministra además se reunió con María Elisa Quinteros, presidenta de la Convención Constitucional. «Les miramos con esperanza, aprendiendo de ustedes», escribió Montero en su Twitter.

La militante de Podemos alargó el viaje para participar de una serie de encuentros feministas. Allí estuvo con la ministra vocera de gobierno, Camilla Vallejo, y la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler. A través de su cuenta de Twitter la española comentó: «Juntas somos más felices, más fuertes y llegamos más lejos. Chile nos dio la oportunidad de encontrarnos en la Asamblea Feminista Internacional Macarena Valdés. Nos dimos la mano y no nos vamos a soltar».

Esta no es la primera vez que el feminismo de la coalición de gobierno y el del Podemos español se encuentran. Apenas tres días después de la elección de Boric como presidente, la ahora Primera Dama Irina Karamanos realizó su primera actividad política: una reunión con dirigentas de Latinoamérica y Europa para armar una plataforma feminista internacional.

Por los gastos ocasionados por la extensión del viaje, el Ministerio de Igualdad español tuvo que salir a transparentar. «En cuanto al desarrollo del viaje, se informa que la ministra y su delegación realizaron el viaje de ida acompañando a la delegación presidida por el Jefe del Estado en el Boeing de Casa Real. Mientras que el viaje de vuelta lo llevaron a cabo en un vuelo comercial en clase turista. Asimismo, durante su estancia, se alojaron en el mismo hotel que el resto de la delegación española, y que los desplazamientos en territorio chileno se efectuaron en vehículos de la Embajada española en Chile», reporta el medio español OK Diario.

Podemos on tour

Montero no fue la única integrante de Unidas Podemos que vino a Chile por el cambio de mando. La Vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, también formaron parte de la coalición. Ambas ministras acompañaron al Rey Felipe VI de España, y al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares.

A los integrantes del gobierno español que vinieron al cambio de mando, se suma la visita express de Pablo Iglesias, cofundador de Podemos y quien se «retiró de la política» tras perder en los comicios autonómicos de Madrid realizados en mayo de 2021.

Iglesias aterrizó en Chile el 14 de abril por la mañana para continuar al día siguiente rumbo a Argentina. Y aunque no estaban contempladas reuniones oficiales ni apariciones públicas, no se descarta que hubiera un encuentro en privado con el Presidente.

Eso sí, en sus cortas horas en el país, Iglesias concedió una entrevista en CNN. “En Chile hay un gobierno que a lo mejor comete errores, pero nunca se va a equivocar respecto de cuál es el rumbo a tomar y el objetivo al que se dirige. Todos podemos cometer errores, la clave es no confundirte a la hora de tener claro hacia donde vas y tener claro a quién estás representando y a quién estás defendiendo”, sostuvo.

Podemos y el Frente Amplio suelen ser comparados. Y entre ambas colectividades existe una afinidad ideológica que no ocultan sus referentes, y que muchas veces ha quedado de manifiesto a través de mensajes de saludo o de felicitación en Twitter.

En ese diálogo, Iglesias que es fundador de Podemos y exvicepresidente de España señaló: “No llegamos tan lejos como el FA, como Gabriel, y lo miramos con admiración”. Y también hizo un llamado a la izquierda: «Hace falta que la izquierda se movilice, que reaccione, que dé una batalla en la calle incluso cuando sus posiciones están representadas en el gobierno, asumiendo que la dinámica de lucha ideológica va más allá de las instituciones», dichos que para algunos analistas fueron una suerte de «abrazo del oso» a Boric.

Los dichos de Fidel

El politólogo español además analizó el proceso constituyente por el que atraviesa Chile y apuntó: «Ustedes están viendo la jubilación de la Constitución de Pinochet a partir de una voluntad social de refundación del país. Desde fuera, es hermoso. Todo el mundo está mirando a Chile».

Cuando Fidel Castro estuvo en Chile no se hablaba de refundar, pero insistentemente el cubano era consultado sobre si el proceso con la Unidad Popular era «reformista» o «revolucionario», debate que en aquel entonces encendía a las izquierdas.

En un episodio del 17 de noviembre de 1971, Castro sostuvo un encuentro con estudiantes universitarios en Concepción (Región del Biobío), allí según relata un reportaje de La Tercera que revive los 24 días que Castro estuvo en el país, la Juventud Socialista preguntó al líder de la dictadura en Cuba: “Se dice que este gobierno (de Allende) es reformista, ¿Considera usted que la vía chilena es un camino revolucionario que nos llevará a la patria socialista?”.

El mismo reportaje de La Tercera cita la explicación de lo ocurrido que entregó el entonces militante de las Juventudes Comunistas, Antonio Leal: “El MIR acusaba a Allende de ser un reformista y no un revolucionario, algunos lo acusaban de amarillento. Fidel Castro dijo, rechazando esas afirmaciones del MIR, que Allende era un gran revolucionario. Fidel consagró a Allende como un revolucionario y no como un reformista, como lo hacía ver el MIR. Esto fue en medio del acto, incluso eso produjo cierta molestia en Fidel”.

Ahora, quien lidia con acusaciones por ser «amarillo» es el propio Boric. Un adjetivo que lo persigue desde la campaña presidencial y que fue el detonante de un incómodo momento que tuvo hace algunos días con una vecina de Cerro Navia.

«¡Presidente, soi entero amarillo» (sic), le gritó la mujer. Boric intentó dialogar con ella, pero ante la negativa le contestó: «entonces salga de acá».

«Boric es el experimento que tienen en Chile. Es, por ahora, una demostración de éxito, es una luz en una escena muy oscura que está enfrentando la izquierda en España donde el propio Iglesias abandonó la política después de su derrota en Madrid y Errejón está teniendo cada vez más dificultades en un contexto donde contribuyen a crear un escenario más duro incluso para los idearios de izquierda más utópicos. Entonces, en ese sentido, se cuelgan de Boric para demostrar la vigencia de un modelo que para todos los efectos prácticos está muriendo en todo el mundo, o sea ya no está en sus días de gloria», dice el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, Fernando Wilson, sobre el respaldo que los españoles entregan ahora al Jefe de Estado.

La advertencia de Íñigo Errejón

El exlíder de Podemos y cercano a Boric, Íñigo Errejón, también estaba invitado a la ceremonia de cambio de mando. Sin embargo, trascendió que desistió de asistir por temas de agenda.

Errejón es cofundador de Podemos, pero se retiró de la colectividad por discrepancias ideológicas con Iglesias y creó la plataforma Más País.

Si bien no vino a Chile al traspaso, un mes más tarde participó de un foro colaborativo con Convergencia Social. Allí, otro flanco se abrió para Boric cuando Errejón advirtió sobre el proceso constituyente. «No puede ser una Constitución ‘de parte’. No puede ser la Constitución de las izquierdas, porque entonces durará tanto como dure el gobierno de izquierda», expresó Errejón, frente a 200 participantes.

El español lideró el encuentro telemático en compañía del diputado Diego Ibáñez, figura que se perfila para presidir CS.

En el encuentro, entre otras cosas, analizó el proceso constituyente. “El reto no es aprobarla, el reto es que forme parte del régimen de la vida cotidiana también para una parte del adversario. Yo sé que hay una parte golpista, que nunca va a reconocer, que siempre va a jugar a la desestabilización y a esa parte nada. Pero hay una parte a la que tenemos que integrar dentro”, sostuvo.

En tanto, respecto a la llega de Boric a La Moneda, Errejón enfatizó en que «el FA no ha ganado por militantes. Sin los militantes no habría ganado nunca, pero con los militantes no basta. Uno no puede gobernar para contentar a los militantes. Esa parte mayor, más quieta, más silenciosa, conviene preguntarse qué espera. ¿Todo el mundo que se emociona con nuestras consignas en la plaza quiere decir lo mismo? No lo digo para moderar nuestros sueños, pero conviene no engañarse”.

Las declaraciones del español provocaron una ola de críticas en redes sociales, por lo que rápidamente Ibáñez salió al paso a través de su cuenta de Twitter. «Qué importante entender que el reto de la nueva Constitución no es solo aprobarla, sino hacer que forme parte del régimen de la vida cotidiana tbn para una parte del adversario. Gracias compañero @ierrejon por el encuentro del otro día. Nos vemos», escribió.

Respecto al trío Boric-Iglesias-Errejón, Fernando Wilson explica que debido a la fragmentación de Unidas Podemos, del que se separó Errejón, ahora «se están disputando de alguna forma el liderazgo del hijo europeo, de esta estrella de la izquierda dura mundial que vendría siendo Boric». Y continúa: «Como Iglesias y Errejón están separados, quebrados y peleados hasta con plataformas políticas distintas, están compitiendo por la nueva joya de la izquierda rupturista, que es Boric». 

La ayuda mutua entre Podemos y el FA

Para el analista internacional, los españoles no son los únicos que necesitan refuerzos, sino que también en Chile, el FA trata de «vestirse» o de usar como referencia los procesos políticos españoles. «Se visten de Pablo Iglesias, de Iñigo Errejón porque de alguna manera les da una suerte de estatus que de otra forma no tienen», enfatiza.

Y, a la larga, esta pelea por la «joya» de las izquierdas que es Boric, podría no tener resultado en ninguno de los dos sentidos. «El desprestigio está siendo tan rápido que en realidad esto va a ser flor de un día porque no va a tener mucha duración o persistencia precisamente por su caída en las encuestas y sus fracasos parlamentarios (…). Además, quedó claro que las habilidades de Giorgio Jackson son bastante restringidas y su alcance político también», afirma Wilson.

En el otro sentido, opina que la izquierda chilena «trata de vestirse con estos procesos españoles, porque en Chile no hay conciencia de la decadencia que estos procesos están teniendo en su país de origen… Hay una utilidad para ambos y de allí la visita de los españoles».

El académico hace hincapié en que Errejón ha estudiado en Bolivia, apoyado por Álvaro García Linera, sobre la plurinacionalidad. Linera fue vicepresidente en el período de Evo Morales y es defensor de la tesis del «Estado plurinacional», el que quedó consagrado en la Constitución de ese país en 2009.

Influencias

Allende retomó las relaciones diplomáticas con la isla tras asumir en 1970. Para ese entonces, Cuba ya había sido expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) y era rechazada por las democracias occidentales.

Las tres semanas de Fidel Castro en Chile concluyeron el 4 de diciembre de 1971. Pero su influencia en Chile se prolongó hasta después de su partida. Castro encargó la tarea de abrir la embajada cubana en Santiago a Luis Fernández Oña, oficial de la Dirección General de Inteligencia (DGI), quien asumió como encargado de negocios, pero cuya autoridad estaba por encima del embajador, según recuerda Sergio Muñoz Riveros en su ensayo “Allende y la intromisión cubana”.

“La sede diplomática fue en realidad un enclave político de Castro en Chile para influir en el rumbo del gobierno de Allende”, asegura Muñoz Riveros. Y Luis Fernández Oña ejerció como nexo privilegiado entre el régimen castrista, la familia Allende y la izquierda que conformaría la Unidad Popular. 

La relación de Boric, y el Frente Amplio, con Podemos también ha sido de años, y no solo política sino que de amistad, ya que comparten una historia, discursos y generaciones parecidas. Ya desde 2014 Boric compartía públicamente su apoyo a Iglesias, cuando éste se estrenó como candidato.

Lo mismo con Errejón. “Gracias compañero! estamos al habla pronto. Por aquí seguimos!”, “Un abrazo firme desde Chile, Iñigo” o “Este domingo, Chile votará alegría, igualdad, democracia y futuro. Todo mi apoyo a @gabrielboric y al pueblo chileno”, son algunas de las frases que marcan su historial de interacciones por medio de la red social, de las que hay registro desde el año 2015. 

Una nota de El País de España, aborda la conversación del sociólogo Eugenio Tironi e Íñigo Errejón sobre la victoria de Boric, además de las similitudes entre ambos países. Sobre el triunfo del Frente Amplio y la experiencia de Podemos, Errejón enfatizó: «Ellos son lo que pudo haber sido nuestra historia de haber tomado las decisiones correctas«.

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