La invasión de Rusia a Ucrania podría dejar esquirlas en la relación entre la izquierda española y Gabriel Boric. Y es que los líderes de Podemos y el Presidente electo han abordado el ataque liderado por Vladímir Putin de manera distinta, y sus visiones podrían cruzarse este 11 de marzo durante la ceremonia del cambio de mando.

La tajante postura del presidente electo, Gabriel Boric, en defensa de Ucrania, versus la tímida condena de los dirigentes de Podemos a Rusia podría marcar una incómoda conversación sobre la agenda internacional. En especial porque Podemos ha sido señalado por sus opositores de ser “aliados” de Putin y medios españoles han acusado la existencia de una “campaña prorrusa de Podemos”. Incluso en la interna del gobierno que preside Pedro Sánchez hay diferentes miradas sobre el rol que debe tomar España con respecto al envío de armas de forma directa a Ucrania, una medida que ha sido rechazada por parte de los integrantes del partido fundado por Pablo Iglesias.   

El Líbero confirmó la presencia en la ceremonia de traspaso de mando de figuras de la política española. El Ministerio de Asuntos Exteriores informó que el próximo 9 de marzo viajarán a Chile el Rey Felipe VI de España, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares; la Vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; y la ministra de Igualdad, Irene Montero, esto tras la baja del exlíder de Podemos y cercano a Boric, Íñigo Errejón, por temas de agenda. 

Las posturas de estas dos ministras de Unidas Podemos con respecto a la ayuda militar que debe enviar España a Ucrania evidencian el quiebre en ese partido y dentro del gobierno. Díaz se alineó con la decisión del presidente Pedro Sánchez de enviar armamento a Ucrania, mientras Montero -que además es pareja del fundador de Podemos Pablo Iglesias- criticó el anuncio y consideró que se trata de una medida “poco eficaz”. 

La reacción no solamente ha generado grietas en la izquierda española, sino que trasciende a la izquierda mundial que se divide entre quienes han respaldo a Ucrania, pese a la posición política del presidente Volodymyr Zelensky y quienes más bien muestran su simpatía por Putin y argumentan que en el origen del conflicto está el “neonazismo” así como el “imperialismo norteamericano”. 

En Chile, el Presidente electo Gabriel Boric condenó la invasión y celebró el actuar de Zelensky, tomando distancia de sus referentes europeos de Podemos, cuya relación con el Frente Amplio ha sido estrecha desde sus inicios.

En dos ocasiones se ha referido Boric al conflicto bélico europeo. La primera de ellas fue el 24 de febrero, cuando las tropas rusas entraron en Ucrania. “Rusia ha optado por la guerra como medio para resolver conflictos. Desde Chile condenamos la invasión a Ucrania, la violación de su soberanía y el uso ilegítimo de la fuerza”, decía parte del tuit del Presidente electo.

Tres días después, el 27 de febrero, recomendó “encarecidamente” escuchar un discurso del presidente de Ucrania al pueblo de Rusia, en el que en 9 minutos, Zelensky los apelaba como ciudadano de Ucrania y negaba que fuera una nación nazi. 

Ese mismo día la Embajada de Ucrania en el Reino de España envió una “nota verbal” al Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación para dar cuenta de la gravedad de la agresión de Rusia contra Ucrania y en la que solicitaban al gobierno de Pedro Sánchez que atendiera de manera urgente la petición de armamentos y municiones desde el Ministerio de Defensa de Ucrania.

Tres días tardó en contestar Sánchez, para luego ceder solo cascos y chalecos antibalas, de acuerdo con el diario digital El Debate. Cuarenta y ocho horas después rectificó y anunció en el Congreso que entregaría armas de manera directa a la “resistencia ucraniana”, sumándose a la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea. 

El cambio de opinión del Mandatario español dejó “descolocados” a varios de los parlamentarios de Podemos, y ninguno de los 35 diputados de Unidas Podemos, ni de sus ministros, presentes en el Congreso aplaudió, según reportan medios españoles. 

El anuncio que hizo Sánchez en el pleno fue comunicado a Yolanda Díaz horas antes. Díaz, como vicepresidenta segunda del gobierno, aseguró que el presidente “cuenta con todo nuestro apoyo” y descartó la crisis afirmando que “el Ejecutivo está más unido que nunca”. Sobre las posturas opuestas, la ministra de Trabajo sostuvo que es un tema que enfrenta “distintas sensibilidades”, pero que “hay que tener claro que se condena la actuación de Rusia”.

“No se abandona (la vía diplomática), pero no podemos olvidar que el pueblo ucraniano está siendo absolutamente agredido”, apuntó Díaz sobre el envío de armas que se concretará este fin de semana, a pesar de que Unidas Podemos ha rechazado la medida desde un principio. 

Irene Montero  ha sido una de las más críticas. La actual ministra de Igualdad vivió en Chile en 2009 y 2011, período donde entabló fuertes vínculos con políticos del Frente Amplio chileno. Además, es pareja de Pablo Iglesias, también cercano a Gabriel Boric y contrario al envío de armas. Tras el anuncio, la ministra española aseguró que “el envío de armas no es una medida eficaz ni para pararle los pies a Putin ni para proteger a la población ucraniana, porque es muy posible que nos lleve a una escalada bélica”. 

“La paz nunca se hace con el amigo, siempre se hace con el enemigo, con el adversario”, aseguró Montero, quien ha insistido en reforzar las “vías diplomáticas” para conseguir el “cese de la vulneración de los derechos fundamentales” de los ucranianos ante la invasión de Putin.

En la misma línea se mostró el vocero del grupo parlamentario Unidas Podemos -a la que pertenecen Podemos y la Izquierda Unida- en la Comisión de Exteriores, Gerardo Pisarello, quien sostuvo que “no tiene sentido entrar en una escalada militar que enquiste el conflicto, en un aumento desorbitado de los presupuestos de defensa y en promocionar el militarismo”. Pablo Echenique, también de Podemos y portavoz parlamentario del grupo, fue rotundo desde la tribuna: “El envío de armas nos parece un error, no es una medida eficaz. No a la guerra sin matices y sin peros”.

La alineación con Rusia

Desde 2014 que los exlíderes y fundadores del partido español Podemos, Íñigo Errejón y Pablo Iglesias critican a Ucrania y cuestionan el apoyo de la Unión Europea a ese país. En septiembre de ese año, Iglesias, entonces líder político emergente y diputado, dijo en una entrevista a la Agencia Rusa de Información Nóvosti: “La UE no puede apoyar a los neonazis del Gobierno de Ucrania”. En la misma línea, Errejón publicaba: “Ucrania: Condena los asesinatos de los neonazis y al sentimiento europeo a la geopolítica norteamericana”.

“Hemos visto a dirigentes europeos muy importantes apoyar en Ucrania a neonazis y favorecer un desplazamiento de poder ilegal en Ucrania, que es una forma suave de hablar de un golpe de Estado”, golpe que tendría como consecuencia “la entrada en el Gobierno de un partido abiertamente neonazi”, dijo Iglesias a RIA Nóvosti, en una conversación que fue replicada por Sputnik, otro portal financiado por el Kremlin. Iglesias, quien fue vicepresidente de España por la alianza entre Podemos y el PSOE, se apartó de los cargos públicos en mayo de 2021 tras su mal resultado en las elecciones de Madrid.

Ocho años después de la entrevista, y días antes de la invasión a Ucrania, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, usó el mismo argumento en contra del gobierno ucraniano cuando aseguró que “está lleno de neonazis”. El jueves 24 de febrero, Putin explicó la intervención de la misma forma: “Buscamos la desmilitarización y desnazificación de Ucrania”.

La defensa mostrada entonces ha quedado en evidencia en estos días. En enero de este año Iglesias escribió que Rusia únicamente “defiende su seguridad”. En un artículo publicado en la web CTXT argumentó: “Defender la paz supone asumir que es lógico que Rusia no quiera bases estadounidenses cerca de sus fronteras. Eso no convierte a Rusia en una URSS promotora del antiimperialismo en el mundo, ni hace que Putin sea de izquierdas, como sueñan en su nostalgia masturbatoria diferentes tribus de roji-pardos. Rusia defiende su seguridad y sus áreas de influencia como todos pero no es el faro del proletariado”. Ahora, los miembros del partido que lideró y su pareja han rechazado la entrega de ayuda militar.

Ese mismo mes la eurodiputada de Unidas Podemos Idoia Villanueva tuiteó: “Alentar la escalada bélica en Ucrania por defender los intereses de EE.UU y la OTAN es un grave error que nos lleva al desastre. Basta de seguidismo acrítico y temerario. Diálogo, distensión y autonomía estratégica es el único camino para garantizar la paz”.

A pesar de que la postura mayoritaria de Podemos es contraria a la que ha expuesto Boric con respecto a la guerra, parte de sus ministros fueron invitados a la cita del 11 de marzo, ya que los vínculos que han formado han ido más allá de la política. 

Una cita en Madrid entre Pablo Iglesias y Gabriel Boric, seminarios organizados por el Frente Amplio donde han participado dirigentes de Podemos y vínculos de amistad entre Irene Montero con miembros del FA, son algunos de los hechos que acercan a estos jóvenes políticos de la izquierda internacional.

Tras las primarias presidenciales y elecciones de alcaldes, concejales y constituyentes en nuestro país el Frente Amplio se posicionó como uno de los grandes ganadores y las felicitaciones llegaron rápidamente desde el otro lado del océano a Gabriel Boric.

“Gran campaña y gran triunfo. Desde que se llenaron las plazas en octubre de 2019, el cambio político en Chile es imparable”, escribió Errejón a Boric, quien contestó: “Gracias compañero. Estamos al habla pronto”. El exPodemos ahora diputado de Más País también celebró su elección como Presidente en diciembre, vez que aseguró que “Chile le ha vencido el miedo y ha abierto de nuevo las grandes Alamedas”. 

Los elogios también llegaron de parte de la ministra Irene Montero, quien aseguró que “el pueblo de Chile ha elegido democracia, feminismo, fraternidad” y agregó, como en varios otros posteos: “Nos tienen cerca”.

En las elecciones presidenciales de 2017 los ojos de la actual ministra también estaban puestos en Chile. “Nuestro pueblo hermano de Chile elige hoy a su Presidente. Desde el Frente Amplio el llamado es a frenar a la derecha y sus políticas que violan derechos humanos: no más Piñera. Les miramos con esperanza”, tuiteó. 

Montero también celebró el equipo de gobierno elegido por Gabriel Boric y volvió a recordar: “Saben que nos tienen cerca y que el camino es de transformación y esperanza. Hasta que la dignidad se haga costumbre”. 

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